Zapato de una sola pieza: el Oxford Whole Cut

whole-cut-oxford-shoes-zapato-entero-00“La delicadeza sintetiza lo bello”; Jose María Eguren, escritor peruano.

      La sencillez es la máxima sofisticación, afirmó Leonardo da Vinci. Algo similar debió pensar el primer zapatero que se aventuró con el modelo de calzado de una sola pieza para la realización de la pala (parte superior del calzado).

      Este sencillo modelo enterizo –whole cut, en inglés- se asemeja al patrón del primer y rudimentario zapato que usaron nuestros antepasados hace más de 5.500 años. El cual consistía en un solo trozo de piel animal que envolvía el pie del individuo, y que se cosía a la altura donde actualmente están los cordones pero desde la puntera.

      El empeine del resto de modelos de nuestros zapatos está realizado con una serie de trozos que se cosen entre sí. La consecuencia es que cuantos más trozos constituyan esta zona superior del calzado mayor labor acarreará en su fase de cosido, pero menos esfuerzo –y complicaciones- a la hora de conformar la pala. La que posteriormente se cose a la suela a través de la vira para completar el conjunto.

      Técnicamente el modelo whole cut es delicado de realizar ya que debe ser adaptado a la horma con la única ayuda de la presión. Circunstancia que cuando el zapato se realiza de forma manual permite demostrar la pericia del maestro, en detrimento de su expresividad. Puesto que siendo éste patrón el colmo de la sencillez para un calzado, se presta menos a realizarle dibujos como un brogue (agujereado) o grabados sobre la piel. Aunque por supuesto se realizan con toda decoración, así como se presentan en toda la gama de colores.

      Durante su creación, a los fabricantes se les complica la tarea más que en el resto de modelos. Principalmente porque encontrar una porción del tamaño suficiente de piel sin defectos para realizar este zapato resulta difícil. Sabemos que durante la fase de despiece los operarios marcan sobre la piel completa -proveniente del desuello- para descartar las imperfecciones tales como arañazos, marcas de nacimiento o granos del animal. Para que no vayan al calzado. Cubicar una superficie aproximada de mil centímetros cuadrados libres de marcas continua es harto complicado, mientras que con recortes se salvan fácilmente estas faltas.

      Seguramente el color más apropiado para este calzado sea el negro e indicado para ocasiones de mayor formalidad, incluyendo la etiqueta.

whole-cut-oxford-shoes-zapato-entero-01

      Existe la versión seamless (sin costuras), aún más simple. La cual resulta el verdadero whole cut (sin cortes) ya que éste tiene la costura del talón, cosa que el primero no. Sin embargo, coloquialmente se consideran del mismo tipo.

      Muchas firmas de prestigio disponen de su propia versión como el Sinatra de Gaziano and Girling, el Alessandro de Berluti o el bello polido net preto de Carlos Santos.

      La principal desventaja a la hora de utilizarlos es que las arrugas que se producen en la zona del empeine -propias de nuestra flexión al caminar- serán más evidentes. Por lo que habrá que extremar las precauciones en su mantenimiento para que sean tan asumibles como en cualquier otro tipo de calzado.

      Sobre los gustos no hay unanimidad posible, pero aunque rivalice en sencillez con el clásico Oxford plain no creo que lo supere en belleza. Muchos seremos del parecer que el Oxford sigue siendo el zapato más bello del mundo.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

[mc4wp_form]