Vestuario otoñal

“Que todo tenga un motivo no quiere decir que siempre haya una finalidad”; Sue Grafton, novelistas estadounidense.

      Imposible tener mejor inspiración que en la naturaleza. Maestra de arte, nos informa de cuanto debemos saber a cada instante.

      Este viernes llega el otoño de forma oficial aunque ya se ha hecho evidente que la luz del sol nos ilumina durante menos horas, las temperaturas se desplomaron, llueve a cualquier hora y el viento arranca las hojas y los frutos de los árboles. Toca adaptar el vestuario, junto con nuestros hábitos.

Colores.
Creo que todos estaremos de acuerdo en que los colores para el otoño son los pardos; para integrarnos en el paisaje. Da igual de que año. Verdes y marrones de tono cálido para las prendas principales, chaquetas y pantalones, harán que nos adaptemos a la nueva temporada.

      Estos tonos terrosos se pueden combinar de manera osada con morados, naranjas o incluso el amarillo canario en las prendas de punto que acompañan a las principales. Cardigans, jerséis, calcetines… Mientras que los más conservadores los sustituiremos por el caqui, los chocolates, cremas o el gris ceniza.

      El azul marino, como en casi cualquier estación, siempre es bienvenido.

Tejidos.
A los complementos de seda, corbata y pañuelo (ese toque de estilo que nos eleva sobre el resto de los humanos), le favorecerán mezclarse con la lana para darles mayor cuerpo que acompañe a los tweeds. Donde el Donegal, príncipe de galés y microcuadros serán los protagonistas.

      Las franelas comienza hacer acto de aparición con un gramaje aún medio (250-300 grs). Las panas en todo su esplendor.

      Es la temporada de la tricotina (sarga de caballería) y el denim. Para los trajes: la raya diplomática y la gabardina tanto de algodón como de lana.

Prendas.
Se imponen los tres cuartos, aún será pronto para un abrigo largo, así como los acolchados y por supuesto la gabardina o chaquetones como la sahariana.

      Es el momento de recuperar cazadoras de piel y ante.

      Jerséis de cuello alto o algún fular de cashmere, deberán acompañar a las chaquetas para proteger el cuello de los catarros propios de los cambios del clima. ¿Alguien se atreve con el pañuelo Ascot?

      Las chaquetas de punto con solapas o sin ellas para utilizar como tercera pieza del conjunto de chaqueta pantalón se hacen necesarias para compensar las bajadas del mercurio.

      En cuanto al calzado, los zapatos se vuelven más robustos y cerrados. Botas de cordones o tipo Chucka, los modelos Derby en gamuza o piel carnaza, y las suelas de goma nos permitirá sobrellevar la humedad con mayor comodidad.

      Ante siquiera que los colores, combinar los tejidos y no olvidar complementos como el paraguas (evitando el negro como en el caso de los calcetines) resultará un acierto… coherente.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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  • Eneko

    Buenos días,

    Como estas David, interesante artículo, como siempre, no sé si podrías decir,e la marca del plumas verde y las botas granates de la primera foto.

    Gracias de antemano,

    Un abrazo y gracias por el tiempo que dedicas.

    Eneko

  • Eneko

    Buenos días y muchísimas gracias por la respuesta.

    Feliz día a todos.

    Saludos,

    Eneko.

    • vestirseporlospies

      Un placer Eneko, …. y como me dice mi hija de 7 años todos los días… “Qué tengas el mejor día de tu vida” 🙂