Vestir en mangas de camisa

Vestir en mangas de camisa

“Si buscas la verdad, podrás encontrar confort al final; si buscas confort, ni éste ni verdad”; Clive Staples Lewis, ensayista británico.

En reiteradas ocasiones hemos definido nuestra actual camisa como una antigua prenda interior evolucionada y, por lo tanto, no indicada para mostrar en su totalidad cuando vestimos cualquier traje. Es decir: “sacarse” la chaqueta es uno de los errores más agudos y acusados que se puede cometer en tales circunstancias.

Pero; ¿A que hemos de atenernos cuando vestimos de sport o con un sencillo conjunto casual? ¿Cuándo podemos omitir el uso de la chaqueta para vestir solo con camisa y pantalón? ¿Deberíamos mantenerla puesta en todo momento?

En un estilo casual las reglas no son rigurosas. Aún así, mi impresión es que son contadas las ocasiones que podríamos prescindir del uso de la misma por cuatro motivos fundamentales:

  • Se transmite una imagen mucho más integra que sin ella.
  • Existen chaquetas en un tejido con tal finura y corte -de semejante conveniencia- que el calor o el bienestar no pueden ser ninguna excusa para evitarlas.
  • La imagen es extraordinariamente más elegante con ella y,
  • Por supuesto, si no la vestimos no es posible lucir nuestro símbolo, el pañuelo, en su bolsillo y, como sabemos, pasa por imprescindible para una elegancia completa.

Aún así estas son algunas de las pocas ocasiones donde entiendo que debe ser adecuado excluirla de nuestro atuendo;

  • En un entorno deportivo, rústico o lúdico.
  • En una situación tan relajada como una ocasión campestre o playera.
  • En la propia casa, en un porche o en el despacho, es decir, en la intimidad.
  • Por supuesto, siempre que se utilizan los pantalones cortos o bermudas.

Una cuestión evidente es que este tipo de camisa -a usar sin chaqueta- nunca podría ser del mínimo grado de formalidad, sino de un estilo informal, casual o sport.

De mi ya buen amigo y admirado escritor Daniel Heredia he recibido este fragmento sobre la opinión del genial Arturo Pérez Reverte que resume la esencia de este correcto proceder con la autoridad que solo disponen los más grandes y que comparto literalmente;

“En ciudad siempre con chaqueta, naturalmente. La chaqueta veraniega acabó convirtiéndose en hábito: una especie de disciplina personal. Pocas veces me muevo ya, por lugares civilizados, en mangas de camisa. Lo de la chaqueta es muy llevadero. Algún amigo me pregunta si no estaría más cómodo sin ella. Yo respondo que sí, que lo estaría. Pero no veo por qué diablos necesitaría estar más cómodo. También es cómodo ir en calzoncillos y chanclas por la calle, rascándose los huevos, y no lo hago”. ¿Hay más que decir?”

Pues no, la verdad es que es imposible mayor concreción y claridad.

Muchas gracias y buena suerte,