Traje cruzado gris medio

“El envase de nuestra idea es parte de nuestra idea”; Dalmiro Sáenz, escritor argentino.

      Continuando la serie iniciada con el indispensable traje azul de tres piezas, el segundo conjunto que aconsejaría adquirir para conseguir un completo armario sería un gris intermedio de corte cruzado y doble botonadura.

      Tanto el traje con chaleco como el de hilera doble son más elegantes y bellos que el conjunto de hilera sencilla. Si los comparamos entre sí, cada uno tendrá su propia preferencia.

      Toda vez que disponemos el modelo de hilera sencilla con chaleco como primera opción en azul, llega el momento de experimentar con un nuevo corte -el cruzado- menos visto en el otro color más utilizable. El gris.

      Apostaría en este caso por un tono al 50 %. Antracita, RAL 7016, ni claro ni oscuro. Puesto que en los tonos extremos del gris, marengo o luminoso, si disponemos aún solo de éstos dos conjuntos nos reducirían el campo de actuación. El claro solo valdría para el día y el oscuro no sería apto para un clima de templado a cálido.

      Antes de especializarnos conviene tener una solida base. Por este motivo continuaría con los motivos discretos para el tejido y todavía no me iría a la raya diplomática ni aún menos a uno de cuadros Príncipe de Gales. Con un pequeño ojo de perdiz, una espiga difuminada, un terroso Donegal o similar valdría. Evitaría además el dibujo del primero, en nuestro caso un fil a fil, para no pecar de reiterativos.

      El traje cruzado puede parece anticuado, demasiado formal o propio de personas mayores. Nada más lejos de la realidad, y lo que sin duda resulta es genuino; para hombres con personalidad y de gran gusto.

      Si adentrarse en este tipo de corte nos echa para atrás porque tenemos un torso grueso, puesto que las diagonales de las solapas favorecen anchear nuestra figura, siempre se puede estilizar. Dos son los principales caminos: o abotonando el ojal inferior y dejando libre el del medio o disminuyendo el grosor de las solapas y acortando la longitud de los picos.

      Todos conocemos la fórmula AxB. Donde el primer número hace referencia al número de botones global, en el cierre, y el segundo a los activos comenzando a contar desde abajo hacia arriba. Un numero mayor de A lo hace más formal, mientras que el menor número de B hace que cierre más abajo y las solapas más pendientes al tener mayor longitud. Lo que alarga más la figura.

      Así, el más clásico es el 6×4 de la foto de portada y un 4×1 él que más nos estilizaría.

      Con solo quitar los dos superiores, de adorno, ya rejuvenece notablemente el conjunto y se vuelve menos formal. El 2×2 representa el súmun de la sencillez de un cruzado, y cuanto más bajos se coloquen, más nos estilizará. Aunque sea menos visto.

      Los botones se colocan en función del corte de la solapa. Por lo que no es tan sencillo como desabotonar y pasar por el ojal otro para cambiar de un 6×4 a un 6×2.

      Un traje gris se puede alegrar siempre que se desee, aunque tampoco está nada mal que nuestro estilo sea sobrio de vez en cuando.

      Con solo estos dos trajes abarcaríamos, ya, gran espacio cubriendo un amplio abanico de nuestras necesidades con gran estilo y personalidad.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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