Tipos de cordones para los zapatos

tipos-clases-cordones-zapatos-hombre-shoe-laces-man-0“A veces, cuando un lazo se aprieta demasiado -en lugar de unir- corta lo que amarraba”; Ángeles Mastretta, escritora mexicana.

      Los cordones aportan formalidad al calzado. Además, son el complemento con el que los zapatos se terminan de ajustar -perfectamente- al pie en la zona del empeine.

      Todos sabemos que un buen calzado se debe adaptar correctamente al talón -para no dañárnoslo al moverse cuando caminamos provocando las incómodas rozaduras- y permite un fácil movimiento de los dedos. Sin embargo, se sujetan totalmente gracias a los cordones.

      En las ocasiones más cuidadas, la lengüeta del zapato viene reforzada con una pequeña almohadilla en la zona inferior de ésta. Así se logra que la presión de los cordones se trasmita de la manera más cómoda a la zona superior de nuestro pie.

      La importancia del mantenimiento y limpieza de nuestro calzado es fundamental. Y ésta debe incluir la sustitución de los cordones cuando estén gastados, sin necesidad de esperar a que se rompan. De hecho, es tan importante sustituirlos por unos nuevos tan pronto como sea necesario, que para darse cuenta de su importancia solo hay que observar –al realizarlo- la cantidad de años que le restamos a la vida de cualquier modelo de zapato con este simple gesto. El mero hecho de deteriorarse los plásticos protectores de sus puntas -ya- debería ser motivo más que suficiente para sustituirlos, justificado además por su bajo coste.

Características
En el interior de los buenos cordones se aloja un estambre de cáñamo como alma, para dotarle de cierta rigidez y mayor resistencia.

      En los realizados en algodón con un tratamiento de acabado exterior a base de cera, el uso hace que pierdan este recubrimiento a base de parafina. Éste se cae por el roce con los ojales al quitarlos y ponerlos dejándolos feos. Sustituirlos cuando esto sucede resulta un acierto.

      La forma de colocarlos parece única, y es la conocida por presentar todos los tramos entre ojales paralelos entre sí y con respecto al suelo.

      Como el número de pares de agujeros en estos zapatos varían entre 2 y 6, siendo los más habituales y formales los de 5 parejas, propias de los modelos Oxford y Derby, la longitud de los cordones varían entre los 60 y los 75 cm. Más que suficientes para anudarlos con total comodidad.

      Los mejores zapatos vienen con algunas unidades de cordones para repuesto dentro de su caja de cartón original.

Colores
Para los zapatos negros es preceptivo del uso de unos cordones en idéntico color. Sin embargo, en los de distinto color se puede optar por un tono más oscuro, caso de los marrones, azules u otros. Nunca es recomendable utilizar uno color más claro, ni distinto, ya que en la mayoría de las ocasiones desprestigiarán al calzado que acompañan.

      Aunque ahora están “de moda” los cordones en vivos colores -y dispares de su piel- para los zapatos, esto los convierte en un modelo sport. Por lo que siempre serán más aptos para las hormas relajadas de un botín de ante (o piel vuelta) que para las serías opciones de un full brogüe, por ejemplo, donde su contrariedad no sumará belleza al conjunto.

Clases
Los principales tipos son:

  • Cordones de tela. Son aplanados y de poca calidad.
  • Cordones de algodón. Algo toscos al no lucir por carecer de brillo. Suelen ser difíciles de romper.
  • Cordones de algodón encerado. Redondos y finos debido a su tratamiento, son los de mayor acabado y contribuyen a completar la calidad del zapato.
  • Cordones de piel. Son aplanados, refinados y de gran calidad para el calzado formal. En los modelos náuticos su sección es cuadrada. En ambos casos de pocos milímetros de grosor. En los sport su roce hace que se rompan con el uso debido a la humedad que soportan, y porque se fuerzan mucho con los ojales metálicos a los que van asociados.
  • Cordones de seda. En tela negra conocida como Grosgrain y con un ancho comprendido entre los 10 y los 15 mm. hacen un bonito guiño a las opera pumps cuando su uso no está justificado. Además, combinan con la seda del lazo de la pajarita, las solapas de la chaqueta o los galones del pantalón en los trajes de etiqueta por lo que son un detalle de gran refinamiento. Los modelos más logrados vienen rematados en sus extremos con piezas metálicas.
  • Cordones de colores de cordino. Son muy casual e indicados para los modelos deportivos, botas, etc.

A pesar de saber que el modelo Tassel deriva -precisamente- de la máxima perfección en la adaptación de un calzado de cordones al contorno de nuestro pie, donde los lazos se hacen innecesarios o redundantes y sus borlas obedecen a una mera función de adorno al final de ellos, “sellando” e inutilizando los cordones como demostración del perfecto grado de acabado en su fabricación. Un zapato con los mejores cordones logra, además de su función práctica, el más alto grado de belleza.

Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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  • Anonimo

    Sólo te faltaba hablar de las distintas formas de enlazar los cordones a los zapatos o sobre todo a los botines que suelen enlazarse de mil y una manera. Siempre un placer leer este blog, que siempre nos sorprende y enseña incluso con pequeñas cosas como esta que son siempre olvidadas. Un saludo y esperando con impaciencia el siguiente post.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias estimado, nuestra motivación desde el principio estuvo en abordar todos aquellos puntos que intervienen en la imagen del hombre y poco apoco los vamos cubriendo. Bernhard Roetzel, abrió el camino hace algunos años… y vuestro apoyo es nuestra razón de ser.
      Un abrazo y feliz día,