Telas para camisas

Telas para camisas

“La clave es el desarrollo interior de cada uno y no el exterior”; José Luís Sampedro (1917-2013), humanista español.

Telas para camisas

      La información aporta tranquilidad. Confianza en quien explica, si es asimilada por el interlocutor, pues es el fin de toda comunicación.

      Acabamos de cumplir un mes con las puertas abiertas, y como disponemos de cuatro grandes bloques de tejidos -para la elaboración de camisas a la medida- una de las principales cuestiones que me plantean los clientes es: ¿cómo se justifica la diferencia de este póker de variedades?.

Mi respuesta es siempre la misma. Le ofrezco al cliente que -con los ojos cerrados- toque una muestra de la tela de mayor calidad (código 04) con una mano y otra -de la menos buena (01)- con la contraria. Siempre resulta evidente la diferencia. Las segundas son casi sedosas.

      El tacto es muy distinto. Las más suaves son más ligeras pero también más caras, aunque también se arrugan con mayor facilidad y son más delicadas.

      Las de los números intermedios (que comienzan con 02 ó 03) lógicamente se sitúan en una zona intermedia.

      Su peso también es un indicativo pero no siempre proporcional. Suelen estar todas por encima de los 100 y debajo de los 200 gramos por m2, si bien es cierto que tienden a ser más ligeras las más refinadas.

      La composición es siempre algodón. Con un porcentaje superior al 80 %, y 100 % en la mayoría de las oportunidades.

      Cuestión trascendental para la calidad de un tejido es la longitud, grosor y rizo de los hilos que conforman el tejido. Propiedades que determinan la procedencia de los cabos con qué se tejen.

      Los principales fabricantes del tejido (Thomas Mason, Canclini o Söktas) con los que trabajamos son los verdaderos conocedores del cada característica. Y no siempre desvelan todos sus secretos. Pues deberían aportar datos como en los vinos, años de cosecha o tratamientos realizados (superficiales en el caso del hilo).

      No solo cuanto más fino es el tejido mejor resulta la tela para una camisa. La manera de tejerse también cuenta, amén de la mencionada suavidad.

      Por norma general en un milímetro de camisa entran -como mucho- unos 10 hilos en las más finas. Por debajo de esto se romperían…. 5 ó 6 cabrían en una Oxford o un piqué por ejemplo.

      Paradójicamente al estar más tupidas, las más ligeras, son las que menos transpiran y mayor calor corporal retienen por lo que son las más recomendables para el frío.

      Mi recomendación es como siempre ir de menos a más. Valorando lo que se adquiere.

      Muchas gracias y buena suerte.

David García Bragado