Tela Chalis

“El ejercicio más noble de la mente y la mejor forma de mejorar es mediante el estudio”; William Mitchell Ramsay (1851-1939), arqueólogo escocés.

      Cuando pensamos que ya no se puede aprender más dentro de un campo es que no lo hemos estudiado con la suficiente profundidad. Basta con que nos pongamos de nuevo a ello para que enseguida aparezcan nuevos conceptos que aún desconocíamos.

      Acabo de descubrir el término chalis, que proviene del tejido challis inglés.

      El también conocido como challie es una tela ligera mezcla de seda y lana. Suave y muy liviana la hace propia de complementos como las corbatas y bufandas por su buena caída. Aunque también es muy utilizada para forros de abrigos y chaquetas, así como para prendas coloridas femeninas como vestidos y faldas.

      Originaria de Norwich, Inglaterra, el chally data de 1832 y se caracteriza por sus discretos motivos. Principalmente geométricos, aunque también aparecen como dibujos florales o con formas lagrimales de ameba. En todo caso, de reducidas dimensiones.

      Lo más sorprendente de este paño es que originariamente estos adornos se estampaban a mano de uno a uno. De ahí que el challie actual haga referencia a una tela de lana fina tejida con un esmero artesanal.

      El método con el que se realizaba este estampado durante el siglo XIX era mediante un troquel de madera grabado en su base mojado en tinte y golpeándolo con un mazo sobre la tela. Incluso si el pequeño dibujo disponía de varios colores, se realizaban el mismo número de impresiones por tono sobre cada pequeño dibujo. Lo que hacia de él un proceso laborioso con un cuidado acabado.

      Algunos de los primeros dibujos fueron inspirados por los que disponían las sedas que provenían de Oriente.

      A pesar de que mi preferencia por las corbatas lisas y de rayas, porque cada vez me atrae más el minimalismo y me resulta más agotador el esnobismo imperante, he de reconocer que puestos a explorar las de dibujos el Chali sería la siguiente alternativa a considerar. Otra básica, puesto que la discreción de sus regulares motivos hacen de ella una opción sosegada y elegante.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

Si deseas recibir de forma cómoda nuestras publicaciones, déjanos tu e-mail de contacto y te haremos llegar -periódicamente- una actualización con nuestros últimos artículos. Estamos a tu disposición. Muchas gracias y buena suerte

O consulta todos nuestros artículos desde la página de archivo