El vestuario en el puesto de trabajo

Modelo traje gris
Conjunto muy adecuado para un Agente Comercial

Aún independientemente del tipo de trabajo que desarrollemos, será inevitable que la imagen que presentemos sea nuestra inmediata carta de presentación tanto con nuestros compañeros como con nuestros clientes y proveedores.

En las distancias cortas, como lo son las comunicaciones laborales, la imagen nos presenta, nos predispone y anticipa gran parte de nuestra personalidad y cualidades. De manera en ocasiones, inconsciente.

Así por lo tanto, una imagen bien cuidada, limpia, fresca, aromática, con un buen corte de pelo y afeitado, un vestuario elegido y pulcro y acorde a nuestro momento y posición, hablará de nosotros más que mil palabras de nuestras cartas de presentación, recomendaciones o Curriculum Vitae.

Conviene tener una integral consonancia y equilibrio de nuestro perfil, es decir, nuestras manos, ropa, calzado, rostro, aroma, e incluso instrumental laboral, han de destilar la misma límpida imagen. Un defecto acusado en cualquiera de estos elementos será un desliz que puede echar por tierra la mejor de las transacciones comerciales.

No son pocos los ejecutivos y profesionales con altas expectativas, que se afanan en causar una imagen de éxito en su vestuario, que respalde su posición… tanto como cualquier otra área de su profesión como pueda ser; los idiomas, máster, cursos, conocimientos técnicos, posicionamiento en la web, etc. Es puro marketing. Continuar leyendo “El vestuario en el puesto de trabajo”

Distínguete en cada ocasión; por grados de formalidad del vestuario del caballero

Organizar el vestuario del caballero, considerando cada ocasión y su grado de formalidad. Cuanto más formal es el atuendo, menor posibilidad de variación e innovación; y también menor número de ocasiones en la que es acertado su uso; así como en el sentido inverso, tendremos más posibilidad dar rienda suelta a nuestra originalidad, estilo y buen gusto.

      En esta zona, con sus capítulos específicos, trataremos de organizar el vestuario del caballero, considerando cada ocasión a la que se acude en función de su grado de formalidad.

      Cuanto más formal es el atuendo, menor posibilidad de variación e innovación; y también inferior el número de ocasiones en la que es acertado e indicado su uso; así como en el sentido inverso, tendremos más posibilidad dar rienda suelta a nuestra originalidad, estilo y buen gusto.

      Ampliaremos de manera pormenorizada todos cada uno de ellos, paulatinamente en cada apartado, más en esta ocasión baste una somera estructuración; Continuar leyendo “Distínguete en cada ocasión; por grados de formalidad del vestuario del caballero”