El esmoquin o smoking: el traje estrella para fiestas y celebraciones

Solo los grandes genios como Tom Ford, se les pueden permitir ... estridencias

El origen del dinner jacket se remonta a mediados del siglo XIX, y hemos podido informarnos en este enlace, que el primero en confeccionarlo fue la sastrería que ocupa el número 15 de Savile Row; concretamente para el duque de Windsor Eduardo VIII. Es la aristocracia inglesa que lo comienza a utilizar con asiduidad después de la segunda Guerra Mundial como sustitutivo al frac y motivado por la “relajación” del atuendo para la tarde noche durante las cenas.

Hoy el “tuxedó” se utiliza principalmente para bailes, fiestas sociales, estrenos, espectáculos como la ópera, recepciones, … y es especial y popularmente indicado para la Nochevieja. Como ya hemos visto en el artículo correspondiente a grados de formalidad, el traje que protagoniza este post corresponde a un modelo semiformal. Por lo tanto, no es apto para estas ceremonias (formales) como por ejemplo bodas; así como se puede permitir un mínimo de innovación y no como en el frac, formal absolutamente y felizmente encorsetado, pero ésta debe ser mínima no como con el informal traje que ya hemos visto. Continuar leyendo “El esmoquin o smoking: el traje estrella para fiestas y celebraciones”

La chaqueta que se confeccionó para fumar

Brown Velvet Smoking Jacket by Huntsman

Esta pieza de museo, y máximo gusto, es la chaqueta que usaba la aristocracia inglesa de la época victoriana, siglo XIX, para no impregnar sus ropas -formales (frac) y semi-formales (esmoquín)- habituales del olor a humo y así no molestar con el mismo a las damas, cuando se prestaban a deleitar con un cigarro.

Su uso actual y real, se puede considerar como un vestigio muy reducido y selecto, ya que no puede ser adquirida a menos que nos desplacemos a las mejores sastrerías europeas o contratemos su confección a los mejores sastres nacionales. Sin embargo, no es menos cierto, que su conocimiento aporta un punto de distinción al caballero. Continuar leyendo “La chaqueta que se confeccionó para fumar”

El frac: el traje más formal (e inusual) del vestidor del caballero

Guantes y bastón, blanco y negro,….

El frac -no admite discusión- es el traje que deber ser utilizado por el caballero en las ocasiones más relevantes y especiales. Queda relegado a oportunidades de la más alta gala; actos académicos, recepciones oficiales, cenas-bailes protocolarios, premios nobel, bodas, etc. del máximo grado de formalidad. Obligatoriamente por la tarde-noche y el lugares cerrados. Son ocasiones harto improbables para la mayor parte de los mortales, si bien es cierto, que entre los caballeros de la aristocracia era diario su uso hace menos de un siglo.

Parece que su origen se sitúa en la caballería militar y deja de ser diario su uso a partir de finalizada la 1ª guerra mundial.

Por su grado de formalidad y antigüedad no admite ninguna novedad o color que no sea el blanco y el negro.

Se compone principalmente de:

· Levita negra (o midnight blue) característica por su violento corte delantero a la altura de la cadera y cola larga y abierta en la parte trasera que nunca se abrocha.

· Pantalones negros lisos y de mismo género que la chaqueta con dos finas franjas costuradas de seda en los laterales y sujetos por tirantes. Continuar leyendo “El frac: el traje más formal (e inusual) del vestidor del caballero”

Media docena de alternativas a los clásicos trajes: El azul marino y el gris marengo

La raya diplomática
Elegantísimo traje de raya diplomática

En España, la inmensa mayoría de los caballeros, vestimos con gran asiduidad los dos colores por excelencia, los “azul marino- gris marengos” sólidos que son tan elegantes y versátiles como anodinos y comunes.

A veces con cierta monotonía y garantía de acierto, pero no arriesgando ni explorando otras infinitas opciones que nos ofrece la sastrería de la moda clásica y atemporal. Si bien es cierto, que tampoco la oferta es grande ni variada… El cliente manda y si no hay demanda, no hay oferta. Continuar leyendo “Media docena de alternativas a los clásicos trajes: El azul marino y el gris marengo”

El vestuario en el puesto de trabajo

Modelo traje gris
Conjunto muy adecuado para un Agente Comercial

Aún independientemente del tipo de trabajo que desarrollemos, será inevitable que la imagen que presentemos sea nuestra inmediata carta de presentación tanto con nuestros compañeros como con nuestros clientes y proveedores.

En las distancias cortas, como lo son las comunicaciones laborales, la imagen nos presenta, nos predispone y anticipa gran parte de nuestra personalidad y cualidades. De manera en ocasiones, inconsciente.

Así por lo tanto, una imagen bien cuidada, limpia, fresca, aromática, con un buen corte de pelo y afeitado, un vestuario elegido y pulcro y acorde a nuestro momento y posición, hablará de nosotros más que mil palabras de nuestras cartas de presentación, recomendaciones o Curriculum Vitae.

Conviene tener una integral consonancia y equilibrio de nuestro perfil, es decir, nuestras manos, ropa, calzado, rostro, aroma, e incluso instrumental laboral, han de destilar la misma límpida imagen. Un defecto acusado en cualquiera de estos elementos será un desliz que puede echar por tierra la mejor de las transacciones comerciales.

No son pocos los ejecutivos y profesionales con altas expectativas, que se afanan en causar una imagen de éxito en su vestuario, que respalde su posición… tanto como cualquier otra área de su profesión como pueda ser; los idiomas, máster, cursos, conocimientos técnicos, posicionamiento en la web, etc. Es puro marketing. Continuar leyendo “El vestuario en el puesto de trabajo”

Distínguete en cada ocasión; por grados de formalidad del vestuario del caballero

Organizar el vestuario del caballero, considerando cada ocasión y su grado de formalidad. Cuanto más formal es el atuendo, menor posibilidad de variación e innovación; y también menor número de ocasiones en la que es acertado su uso; así como en el sentido inverso, tendremos más posibilidad dar rienda suelta a nuestra originalidad, estilo y buen gusto.

      En esta zona, con sus capítulos específicos, trataremos de organizar el vestuario del caballero, considerando cada ocasión a la que se acude en función de su grado de formalidad.

      Cuanto más formal es el atuendo, menor posibilidad de variación e innovación; y también inferior el número de ocasiones en la que es acertado e indicado su uso; así como en el sentido inverso, tendremos más posibilidad dar rienda suelta a nuestra originalidad, estilo y buen gusto.

      Ampliaremos de manera pormenorizada todos cada uno de ellos, paulatinamente en cada apartado, más en esta ocasión baste una somera estructuración; Continuar leyendo “Distínguete en cada ocasión; por grados de formalidad del vestuario del caballero”