El dandismo hoy, por Lucio Rivas

“Hay que ser sublime sin interrupción. El dandi debe vivir y morir ante el espejo”; Charles Baudelaire (1821-1867), poeta francés.

      Hall del hotel Ritz siete de la tarde el último miércoles de junio. Los acordes del piano, interpretado en vivo, resuenan fundiéndose con el mesurado bullicio de fondo que le hace coro cuando entro en el Lobby Bar. Sigue leyendo

Los guantes de piel; Un “must have” para todo caballero

guantes-hombre-gloves-man-00“Él que con una mano da, recogerá siempre con las dos”, Og Mandino.

Todos conocemos la desagradable sensación de tener las manos o los pies helados. Lo incomodo de esta sensación es tal que hasta que no están calientes ambas extremidades, no seremos capaces de conseguir una sensación térmica corporal confortable. Utilizar unos distinguidos guantes para las manos, además de efectivo, será un singular toque de distinción.

No nos cabe ninguna duda de lo acertado del uso de este complemento, por supuesto. Sin embargo y según que acciones realicemos con ellos estarán –o no- a la altura de su clase. Por ejemplo, ver como son utilizados sin ropa de abrigo o en el interior de un centro comercial, producen no poco grado de desasosiego. En cuanto a su protocolo, por ejemplo; el estrechar la mano de alguien con ellos puestos, debe ser motivo -más que justificado- de excomunión perpetua.

Sabemos que todo complemento tiene su función precisa y si es utilizado de la manera debida sumará al conjunto. Sin embargo lo contrario puede echar por tierra el global de nuestra imagen. Ponérselos cuando no son necesarios o lucirnos donde no se deben, es algo similar a cuando confundimos el endulcorante para el café con la sal.

Las normas que enumeraría para no cometer el error de desmerecerlos las resumiría en: Sigue leyendo