Las reglas básicas “para combinar” cuando vestimos con traje

      Ya que nuestro deseo es vestir con estilo clásico, y por supuesto por los pies, el traje de diario común en la oficina es objeto de este post. De hecho, hay una serie de normas que nos pueden ayudar a la hora de elegir una “correcta” combinación entre sus distintos elementos. Estudiaremos las opciones más elegantes. Sobre el arte de conjuntar estampados, dibujos y colores de los elementos que conforman un vestuario de traje, con su camisa y corbata.

      Omitiremos el pañuelo, ya que hemos hablado de cómo combinar este con el resto del conjunto en el capítulo correspondiente. Será determinante, decisivo y sumamente sencillo para lucir elegante, como vamos a ver, segui una serie de pautas o normas básicas. De menor  a mayor complejidad son las siguientes: Continuar leyendo “Las reglas básicas “para combinar” cuando vestimos con traje”

Grados de formalidad en el vestuario de caballero

Hubo una época, antes de la primera guerra mundial “la grande”, en los primeros años del pasado siglo, en la que vestir formal era común y diario entre la aristocracia británica. Esto era vestir con frac en ausencia de luz y chaqué cuando esta aún era natural. Hoy, cuando un cabellero luce una corbata aunque sea con una blazer y unos pantalones de vestir, puede ser calificado ya por casi todos nosotros como; “viste muy formal”.

Grabado tengo una escena de la magistral serie Downton Abbey, “docto magisterio” también en cuestiones de vestuario como hemos defendido con anterioridad, en la cual en plena guerra, y ante el uso de un esmoquin en casa por parte del cabeza de familia Lord Grantham, su madre la Condesa se escandaliza diciendo; a donde vamos a llegar vistiendo de cualquier manera!!!! Continuar leyendo “Grados de formalidad en el vestuario de caballero”

La chaqueta que se confeccionó para fumar

Brown Velvet Smoking Jacket by Huntsman

Esta pieza de museo, y máximo gusto, es la chaqueta que usaba la aristocracia inglesa de la época victoriana, siglo XIX, para no impregnar sus ropas -formales (frac) y semi-formales (esmoquín)- habituales del olor a humo y así no molestar con el mismo a las damas, cuando se prestaban a deleitar con un cigarro.

Su uso actual y real, se puede considerar como un vestigio muy reducido y selecto, ya que no puede ser adquirida a menos que nos desplacemos a las mejores sastrerías europeas o contratemos su confección a los mejores sastres nacionales. Sin embargo, no es menos cierto, que su conocimiento aporta un punto de distinción al caballero. Continuar leyendo “La chaqueta que se confeccionó para fumar”

Nuestros pilares del vestidor de ropa masculino

Combinación excelente
Tweed by Manolo Costa

Siempre se ha representado el número doce como el de la globalidad, la totalidad, etc. Los doce apóstoles de Jesús de Nazaret, los doce meses del año, los doce países fundadores de la CE y las estrellas de su bandera, las doce horas de la mañana/noche, etc. Son claros ejemplos.

Pues con estos doce pilares de los básicos de un vestidor masculino, podremos decir que se puede construir el sensacional y completo vestidor de caballero clásico…. de toda la vida. Continuar leyendo “Nuestros pilares del vestidor de ropa masculino”

Media docena de alternativas a los clásicos trajes: El azul marino y el gris marengo

La raya diplomática
Elegantísimo traje de raya diplomática

En España, la inmensa mayoría de los caballeros, vestimos con gran asiduidad los dos colores por excelencia, los “azul marino- gris marengos” sólidos que son tan elegantes y versátiles como anodinos y comunes.

A veces con cierta monotonía y garantía de acierto, pero no arriesgando ni explorando otras infinitas opciones que nos ofrece la sastrería de la moda clásica y atemporal. Si bien es cierto, que tampoco la oferta es grande ni variada… El cliente manda y si no hay demanda, no hay oferta. Continuar leyendo “Media docena de alternativas a los clásicos trajes: El azul marino y el gris marengo”

Las mil … y una maneras de adornar el ojal de la chaqueta del caballero

Cuenta la leyenda que fue en la primera mitad el siglo XIX, el príncipe Alberto de Sajonia, marido de la Reina Victoria I del Reino Unido, hombre sumamente elegante, cuando agasajado por esta, de novios, con una rosa, y como además debía ser muy detallista, se hizo un agujero en la solapa de la chaqueta que llevaba puesta para adornarse con dicha flor. Dando creación a lo que hoy es el ojal superior de la solapa.

Doble ojal, bordado color contraste

Aunque en realidad, nuestra chaqueta actual proviene de la militar (casaca o guerrera) abotonada en su totalidad y con cuello vertical, la evolución de esta hasta nuestros días derivó en que al desabrochar desde arriba los primeros botones. Así el cuello (vertical) se apoyaba en todo el contorno de la parte trasera del cuello y los hombros, y las aberturas superiores al apoyar en el torso dieron lugar a las actuales solapas.

Al subir los cuellos de la chaqueta y meter las solapas de nuestra actual chaqueta nos podemos hacer una idea de la involución de esta. El ojal superior de las actuales chaquetas, resulta ser un vestigio del primer agujero para abrochar el botón del cuello, el cual ha desaparecido pero no así su agujero; aunque algunos modelos o abrigos aún lo mantienen para cerrarla a la altura del cuello.

Este se cose en el lado izquierdo, el hilo debe recubrir la totalidad de la tela sin montar ningún hilo y normalmente sobre otro para darle relieve, cuando es artesanal y a mano. Resulta como una firma de la calidad del profesional.

Es también usual, principalmente en las solapas de chaquetas cruzadas con pico, que este se cosa en los dos lados para acentuar la simetría de ésta. También existen variantes en las que no se cose ojal alguno siendo esta menos habitual.

El ojal tiene el perfil de una cerilla no exagerada, por supuesto, debe tener el tamaño ligeramente superior al del botón y estar perfectamente alineado los otros, activos, dado su origen. Continuar leyendo “Las mil … y una maneras de adornar el ojal de la chaqueta del caballero”