Consejos para cultivar una, completa, imagen elegante

“Pesa las opiniones, no las cuentes”; Seneca.

      Competir en elegancia carece de sentido. Nada más debería motivarnos que mejorar nuestra propia imagen personal, puesto que mostrarse elegante solo es posible con la naturalidad que emana de la voluntad individual.

      Si la última prenda que adquirimos es más acertada que las que ya teníamos, indicará que nos encontramos en el camino correcto. Sigue leyendo

Hábitos de un hombre elegante

“Buscad leyendo y hallaréis meditando”; San Juan De La Cruz (1542-1591).

      Nada hay más fuerte que el hábito. De hecho, las dependencias se relacionan más con nuestras costumbres que con la sustancia en cuestión. Bien lo sabemos, en primera persona, aquellos que hemos dejado de fumar en alguna ocasión. Sigue leyendo

Las camisas del caballero; la prenda de continua y diversa utilización

Aún no hemos tocado específicamente este elemento tan básico en nuestro vestuario, y en esta ocasión nos gustaría enfocar nuestro artículo -además de enumerando los distintos tipos, de los que existe sobrada documentación en la web- en lo que lo realmente nos motiva y es; Dar unas serie de reglas que a nosotros nos parecen importantes no descuidar para aportaros nuestro valor añadido.

La camisa en sus orígenes, finales del siglo XIX, era una prenda interior, de ahí que mostrarla totalmente, sacándose la chaqueta en público, cuando uno viste de traje se considere de mal gusto y poca educación.

Hay multitud de tipos de camisas dependiendo de:

  • Su uso; formal, semi-formal, informal, casual ó sport, según hemos visto en cada apartado anteriormente.
  • Su cuello; El kent Inglés, de tiburón, con botones en los picos, tipo italiano, el club collar, el baby collar, el cuello con trabilla, el pin collar, el cuello de dos botones, el cuello de pajarita, …
  • Su puño; doble o sencillo, de gemelos o botones, mixto, …
  • Su color, sólidos o de motivos: rayas, cuadros, estampados, motivos, dibujos… Sigue leyendo