Más sentimiento, menos intelecto

“Las prendas cambian nuestra visión del mundo y la que el mundo tiene de nosotros”; Virginia Woolf (1882-1941), escritora inglesa.

      Seamos prácticos. Acecha el calor sofocante y ansiamos la relajación veraniega, así que complicarnos con la ropa sería frustrante. Más si tenemos en cuenta las obligaciones diarias a las que ya todos nos debemos. Sigue leyendo

Accesorios para el vino

“El vino es la cosa más civilizada del mundo”; Ernest Hemingway (1899-1961).

      Toda obra de arte merece un marco que, cuando menos, no la desmerezca.

      ¿Qué sería de una camisa cortada a la medida y elaborada a mano en cuyos puños albergáramos unos gemelos de bolas elásticas o unos zapatos Oxford de legitima piel atados con cordones de esparto?.

      Los detalles, a parte de marcar diferencias, resultan decisivos. Sigue leyendo

Cuestión de estilo (clásico)

“Maestro; ¿qué es triunfar?. Triunfar es aprender a fracasar”; Alejandro Jodorowsky, escritor chileno.

      Seamos realistas, el estilo clásico no es el único. Ni tan siquiera tiene un seguimiento mayoritario. Tampoco cuenta con la consideración de los medios de comunicación masivos sino que más bien resulta de ámbito reducido.

      Sin embargo: ha demostrado ser el estilo más fiable, rentable, sostenible, estable y, sobre todo, bello de cuantos existieron. El único sobre el que se construye y mejora. Generador de ARTE. Sigue leyendo

Calzado para verano

“Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ignorancia”; Santiago Ramón y Cajal (1852-1934), premio Nobel de medicina español.

       Las prendas no modifican nuestra personalidad; la potencian. En el peor de los casos, nos dejan en evidencia cuando patinamos en su elección.

      Durante el verano, con los rigores del calor y la consecuente relajación de nuestras actividades, algunas escenas corren el riesgo de volverse dantescas. Casi obscenas. Una de las peores, en las que puede incurrir un hombre es dejar al descubierto sus pies. Sigue leyendo

Consejos para cultivar una, completa, imagen elegante

“Pesa las opiniones, no las cuentes”; Seneca.

      Competir en elegancia carece de sentido. Nada más debería motivarnos que mejorar nuestra propia imagen personal, puesto que mostrarse elegante solo es posible con la naturalidad que emana de la voluntad individual.

      Si la última prenda que adquirimos es más acertada que las que ya teníamos, indicará que nos encontramos en el camino correcto. Sigue leyendo

Empilcharse; vestirse con esmero

“Si no lo puedes explicar de forma sencilla, es que no lo has entendido del todo”; Albert Einstein.

      Me encanta la manera, impaciente y pícara, con la que los más pequeños de la casa definen los conceptos más simples. Con torpe dificultad, propia de su tierna edad, evidencian un conocimiento incipiente, inocente y todavía escaso. En contraposición está la agudeza mental de los mayores para idéntica acción. Es decir, la precisión del que está bien documentado. Sigue leyendo