Camisas peculiares: amarillas, rosas y verdes.

“Cuando exploras, lo más importante es saber si lo que has encontrado vale la pena”; John Boyne, novelista irlandés.

      Explorar hay que explorar. Sin esta acción no solo nos aburriríamos sino que además nos estancaremos. Cuando no -y en el peor de los escenarios posibles- nos atrasa puesto que el mundo jamas para. Sigue leyendo

Tonos tostados

“Los colores hablan de ti”; Philippe Starck, diseñador francés.

      Alguien, sabio, dijo una vez que el estilo era un camino para hablar de nosotros mismos sin la necesidad de utilizar palabras. Esto también vale para él que mostramos a través de nuestro vestuario. Sigue leyendo

El color añil dentro el vestuario del hombre

“No se puede esperar a la inspiración, hay que ir a buscarla.”; Jack London (1876-1916), novelista estadounidense.

      Aprender disfrutando. No existe mejor manera. Los conocimientos se transmiten casi por contagio cuando el tema que se trata es de la preferencia de quienes lo comparten. Ganarse el derecho para hablar sobre un tema es una cuestión que se logra con tiempo de dedicación y esfuerzo. Sigue leyendo

Granate, un tono aguerrido

“La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica”; Aristóteles.

      El granate resulta un color fuerte para nuestro vestuario. Con personalidad. Audaz. Propio de las estaciones frías, y mejor con luz natural, tiene ganado un sitio de privilegio en nuestro armario aunque con la precaución de saber que luce más en pequeñas dosis.  Sigue leyendo

Número de colores en el atuendo de un hombre

numero-colores-atuendo-vestuario-hombre-00“Cuando no estamos seguros, estamos vivos”; Graham Greene, escritor inglés.

     La elegancia no es innata, la clase sí. El estilo, al ser propio, resulta tanto más acentuado cuanto mayor es la personalidad de cada uno. Por todo esto, cuando entramos en el delicado campo de las normas o los gustos el riesgo de errar es enorme.

     Se dice que un hombre no debe de llevar más de tres colores a la vez en el mismo atuendo. Cierto, pero con algunas connotaciones. Veamos algunas:

Formal
Cuando hablamos de etiqueta (o dentro de un estilo formal) esta aseveración es absolutamente literal. Para estos trajes solo el blanco, el gris y el negro (o la opción del azul más oscuro, casi negro) son aceptables.

     La inclusión de la corbata o el chaleco de distinto color -en el caso del chaqué-, una flor roja -en el esmoquin- y muy poco colorido más son bien recibidos en estos grados de formalidad, como las excepciones que son.

Informal.
Si utilizamos el traje ordinario o de oficina, la cuestión del número de colores ya tiene el primer matiz: el de los complementos. El traje es monocromático y la camisa siempre es distinta con lo cual solo disponemos de un color de margen para el resto, por lo que suele ser complicado. Más no imposible.

     Que en ciertas ocasiones cuando vestimos con el traje informal aparezcan más de tres colores puede ser permisible, ya que estos nunca serán en las prendas principales sino en los complementos. Es decir; en los calcetines, pañuelo y corbata. Sigue leyendo