Hubert de Givenchy, el penúltimo clásico

“Lo clásico nunca significó aburrido”; Hubert de Givenchy (1927-2018), diseñador francés.

      Moderación y equilibrio. No falla. Por supuesto que además resulta obligado actualizarse, por que del mismo modo que el agua estacada termina oliendo mal anclarse en pantalones acampanados o no afinar las solapas canta. Mas un estilo clásico -evolucionado- siempre será la Elegancia (con mayúscula). Continuar leyendo “Hubert de Givenchy, el penúltimo clásico”

Stephen Hawking

“La inteligencia es la habilidad para adaptarse a los cambios”, Stephen Hawking (1942-2018), científico inglés.

      Solo existe una riqueza: el conocimiento; solo una fuerza capaz de cambiar el mundo: la mental. Mientras algunas personas apenas que adolecen una lumbalgia o un catarro sucumben a la pasividad, otras son referencias a pesar de sufrir terribles dificultades. Continuar leyendo “Stephen Hawking”

Limpiabotas

“Llevar los zapatos cuidados, relucientes y con buen aspecto (…) desprende atención, detalle y dedicación. Son esas cosas que, a ciertas alturas, marcan la diferencia entre niños y hombres”; fragmento de El guardián entre el centeno de J.D. SALINGER (1951).

      Que todo progreso trae aparejado notables ventajas parece incuestionable. Pero no nos engañemos; esta prosperidad a marchas forzadas lejos de ser gratuita -como la darwinista evolución de las especies- se cobra su tributo. El principal quebranto causado es la destrucción de más empleos de los que crea, o al menos es la consecuencia súbita y más traumática amén de la degradación ambiental. Continuar leyendo “Limpiabotas”

Marc Munill: “La elegancia está en la personalidad”

“Para saber que sabemos lo que sabemos, y saber que no sabemos lo que no sabemos, hay que tener cierto conocimiento”; Nicolás Copérnico (1473-1543), astrónomo polaco.

      Desarrapados tiempos nos toca vivir. Días donde los modernos visten anticuados, y todo destello consiste en asomar el bajo de la camisa entre el pantalón y el jersey o sustituir los zapatos de piel por modelos actualizados de las deportivas de los años 80. Mas hay esperanza. Mientras queden testimonios de tiempos más genuinos, más creíbles y más auténticos todo será posible.

      Por si cada vez fuéramos a menos, me siento en la obligación moral de plasmar legados a los que recurrir para “recalcular” -que diría el navegador- cada vez que nos sintamos perdidos dentro de la vorágine.

      Dos meses después (que parecen años) de visitar Santa Eulalia en Barcelona comparto la conversación que mantuve con un profesional que dedicó más de medio siglo de su vida a vestir al hombre. Ya jubilado, el sastre catalán Marc Munill nos deja su parecer; y agradezco la ayuda de Mini Garibay (gestora de comunicación de SXE) en esta labor.

      Esperando que la disfrutéis, os remito un cordial saludo.

Muchas gracias y buena suerte,
David García Bragado Continuar leyendo “Marc Munill: “La elegancia está en la personalidad””

Árbitros de elegancia

“Porque es una lástima muy grande no decir nunca lo que uno siente…”; Virginia Woolf (1882-1941), escritora inglesa.

      No conviene idealizar a ningún mortal. Dios solo hay uno, y el resto somos -todos- seres imperfectos con diferentes medidas.

      De la personalidad de dos de los máximos exponentes de la moda masculina del siglo pasado lo más amable que se puede decir es que fueron unos crápulas. El Duque de Windsor (1894-1972) y Gianni Agnelli (1921-2003); tal para cual. Continuar leyendo “Árbitros de elegancia”

Año nuevo, vida nueva. Hasta pronto.

“El mundo odia el cambio, sin embargo, es lo único que ha traído el progreso”; Charles Kettering (1876-1958), ingeniero electricista.

      Nada es perdurable salvo el cambio. Llega el momento de hacer un alto en el camino. Es un buen momento puesto que gozamos de salud y estamos en el mejor momento de nuestra historia; y siempre es mejor irse que hundirse. Luego el tiempo dirá si fue para centrar el tiro, pues en movimiento se dispone de menor puntería, para ser más efectivos al mediar cierta distancia o algo definitivo.

      La caballería (caballeros) nunca retrocede, da la vuelta y sigue avanzando. Con este sentimiento aparco esta actividad, al menos con la dedicación casi total que me exigió durante los últimos seis años. A partir de este momento solo me me embarcaré en aquellos proyectos que me motiven de forma especial o cuando menos nos reporten unos beneficios imprescindibles para hacer viable esta plataforma.

      Mantener un blog activo los 365 días del año, abierto durante las 24 horas del día con más de dos mil lectores diarios y una media de casi doscientas mil páginas visitadas al mes no es tarea aficionada. Redes Sociales al margen. La moda masculina, clásica, es una temática tan refinada como minoritaria y no resulta rentable versar sobre ella. Además, son imprescindibles la calidad y el esfuerzo. Ambos conceptos gravosos con los que hay que cumplir. Gastos de desplazamiento, fotógrafos, gestoría, informáticos y alquiler del alojamiento, la seguridad social, los impuestos… y los siempre fatídicos imprevistos son facturas que hay que pagar en €uros (y no con bonitas palabras). Continuar leyendo “Año nuevo, vida nueva. Hasta pronto.”