Soy joven; ¿es aceptable romper con la norma?

“The Show Must Go On”; canción de Queen (1991).

      A quien le resulta interesante lo que aquí escribimos, aún le gustará más que respondamos a preguntas concretas. Éste es el motivo por el que seguiré priorizando vuestras consultas.

Estimado David,
Tengo 24 años y soy lector asiduo, aunque muy poco activo, de ‘Vestirse por los pies’. Me considero fanático de la moda clásica masculina en general, aunque con las reticencias, supongo que obvias, de la edad; me explico: me gusta vestir traje y corbata, chaqueta y zapatos. Me gusta usar gemelos, pasadores de corbata y pañuelos de bolsillo, entre otras cosas; me guío por los cánones tradicionales, en definitiva. Sin embargo, también me gusta ponerme zapatillas con el traje de vez en cuando, me gustan los jeans con corbata y, de cuando en cuando, me permito alguna que otra licencia más “extravagante” (sin pecar nunca de hortera, sobra decir).
Mi problema, por llamarlo de alguna manera, es que soy Abogado a punto de comenzar a ejercer. Como bien sabrás, la Abogacía es un sector muy tradicional (demasiado a veces en mi opinión) para muchas cosas, la vestimenta en lo que nos ocupa ahora. Parece obligatorio vestir siempre de la misma manera y a mí, con todos los respetos, me hace sentir viejo jajaja. Me explico, que se espera de alguien de veinte y pocos años que vista de la misma manera que abogados de 40 o más me parece, cuando menos, incongruente. 
Aún así, entiendo la parte comercial del negocio. Entiendo que los clientes buscan la seriedad y fiabilidad que puede transmitir un traje (con sus zapatos). Entiendo que en un despacho y oficina puede haber códigos que respetar y entiendo perfectamente que la vida profesional, y su imagen, requieren de un esfuerzo extra por cuidar de sobremanera la imagen.
Mis dudas son: ¿hasta qué punto es aceptable la “intransigencia” y “rebeldía” de la juventud en el vestuario de un abogado? ¿Es aceptable intentar romper con la imagen tradicional de los abogados?
No me refiero a ir a trabajar en chaqueta de cuero, pitillos a modo estrella de rock o camiseta y zapatillas de running. Me refiero, por ejemplo, a utilizar colores alegres, pantalones chinos (slim fit), incluso jeans, con americana (o cárdigan) y corbata y, con ello, zapatos de ante para restarle seriedad al conjunto. Y, por qué no, usar las clásicas zapatillas blancas y calcetines de colores con algún conjunto de vez en cuando. Quizá lo que muchos considerarían propio de profesiones “más creativas” (me niego a pensar que la Abogacía no lo sea). Dejar la formalidad del traje tradicional para los días de juicio, por ejemplo.
En definitiva, quiero lucir juvenil y diferente a como luce un abogado 20 años mayor sin dejar de lucir una imagen inspirada en la moda clásica masculina. Creo que hay que respetar la base de las tradiciones pero siempre adaptarlas al momento y la personalidad.
Espero haber sido capaz de transmitir la idea, además de no haberme liado mucho y aburrirte . Espero también una respuesta que intente ilustrarme un poco.
Un cordial saludo y un fuerte abrazo ,
Javier S.
Pd.- El siguiente objetivo que me he puesto es lanzarme a comprar (y lucir) un sombrero. Puede que una respuesta me anime a ello 😉

      Querido Javier, muchas gracias por tu consulta.

      Respecto a lo de ser “muy poco activo en el blog”, te invito a que participes de forma activa porque gracias a ello mejora. Sois el mayor valor de VP. Los que le dais sentido.

      Entrando en materia te diré que gracias a las extravagancias se ha revolucionado la moda masculina. En unas ocasiones mejorándola y en otras no, pero como lo que no te derriba te hace más fuerte los clásicos sobrevivimos a las modas pasajeras…

      Un ejemplo claro es que hoy utilizamos los zapatos Oxford con el traje porque el Duque de Windsor los sacó de los arrabales hace décadas. Por el contrario, mis sobrinos se dejan influenciar por la moda de este comienzo de 2017 utilizando pantalones por encima del tobillo y los calcetines cortísimos para dejarse ver esta parte de las “carnolillas”. Lamentable, aunque tenga los días contados.

      Me remito a Pablo Ruiz Picasso: “Aprende las reglas como un maestro para que las puedas romper como un artista”. Innovar si, pero con clase. Si quieres relajar la presencia de un traje puedes utilizar un jersey de cuello alto, o cualquier otra prenda de punto.

      Entiendo que das en la clave cuando hablas de la edad. No puede vestir igual un señor de 45 años que un joven de apenas la mitad o un caballero ya jubilado. Malo de -al menos- alguno de ellos. Cada edad tiene una educación, su historia y formación. Luciano Barbera, Matteo Marzotto o David Gandy visten impecables; pero cada uno acorde a su tiempo.

      Lo de todos igual, ni hablar. Cada quien debe ser consecuente con su propia personalidad y vestir acorde a su estilo. Otra cosa es que unos colectivos profesionales sean más formales que otros pero incluso ahí existen diferencias. Yo trabajo con médicos que no apean su corbata mientras que otros consultan en playeras y camisetas.

      Cuando comentas el tema de los negocios me hace pensar en que quizá tu cliente quiera precisamente alguien de tu perfil. Joven y no veterano. Pensemos por ejemplo en defender un caso de nuevas tecnologías o acoso en las redes sociales. ¿En quien confiaría? Ser auténtico, y la mejor versión de uno mismo, nunca falla.

      La intransigencia no es aceptable. Ni propia ni ajena porque coarta la libertad. La rebeldía bien encauzada resulta necesaria para que mejorar. Se dice que quien no es de izquierdas de joven no tiene corazón; mientas que si no eres conservador de mayor lo que no tiene es cabeza. Así en nuestro caso, seguiríamos siempre con la misma chaqueta azul marina lisa si los más transgresores no mostraran todas las posibilidades del tweed. Por ejemplo.

      Por supuesto que creo que hay que dejar algunos atuendos más formales para los juicios y vistas; y relajar con cazadoras o chubasqueros para los días que vamos -solo- a nuestro despacho. Lo que además nos enriquecerá y hará más elegantes por saber distinguir como vestir según la situación a la que acudimos.

      La elegancia es saber comportarse en cada oportunidad.

      Te animo a que domines las normas que rigen la moda clásica desde hace más de 100 años, y sobreviven con buena salud. Pero sobre todo a que tengas el valor de actualizarlas con tu propio estilo. Eso te reportará muchos beneficios a ti, e inspirará a los que te rodean.

      Ha sido un placer y aquí estamos para lo que necesitéis. Por cierto, adelante con los sombreros. Si comienzas durante las vacaciones del verano con uno del tipo Panamá, poco a poco te irás soltando con el resto -más serios los de invierno- como el Fedora.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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  • Ayrton González Ibargüen

    Interesante discusión.

    Yo me encuentro en la misma situación… estudiante de Derecho (a punto de entrar en su cuarto año, de seis) que gusta de la moda clásica; pero yo, más que un problema lo veo como una ventaja.

    Me explico.

    La edad te da permiso para, a pesar de ser clásico, experimentar (y aún así no romper el protocolo). En mi caso, mi forma de vestir favorita es la más tradicional posible: traje oscuro (pero no negro) con su pañuelo blanco, camisa a gemelos blanca o celeste, corbata seria y zapatos con cordones; sin embargo, no abuso de la misma. Cuando es posible, visto con chaqueta-pantalón, uso pañuelos de cuello (aunque lo he hecho poco), pañuelos de bolsillo más alegres y de ‘motivos’ (con dobleces interesantes), simplemente camisa-cárdigan y, a veces, corbatas más alegres (por ej. amarillo).

    A lo que voy es que ser más moderno no significa tener mal gusto. En esta página hay decenas de ejemplos (hace poco se subió un ‘post’ en el que se muestran conjuntos más modernos). Entonces, solo queda experimentar.

    En tu caso, que estás a punto de recibirte como abogado (felicitaciones), creo que no habría ningún problema en que sigas lo que menciono, siempre y cuando sepas distinguir las situaciones más formales de las que no.

    Consejos:
    – Si te gusta verte moderno, usa trajes claros (aunque no abuses). El mejor es el gris claro. Yo en lo personal tengo uno marrón, aunque solo lo uso en verano-primavera y de día.
    – Por más que te moleste, si usas traje no dejes la corbata… en todo caso usa colores más alegres (yo uso, en esos casos, amarillo y celeste).
    – Eso de las zapatillas… guárdalo para tu vida personal, que no tiene nada de malo, pero por favor en un estudio o área jurídica, ni de broma…….
    – Puedes también usar más seguido zapatos marrones o rojos oscuros, si sabes combinarlos.
    – Si gustas, también te pueden hacer ver moderno los cortes de traje que están de moda y slim fit, aunque creo que en esta página estaremos de acuerdo que mucho más bellos son los clásicos, menos pegados y con solapa gruesa.

    Saludos desde Perú.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias estimado Ayrton…. es un gran valor el que nos aportas con tus comentarios.
      Apoyo que nunca un traje con camisa y sin corbata, aunque el efecto óptico no dañe la vista no es propio. Cuando menos un pañuelo a cuello… 🙂
      Saludos cordiales y nada más que aportar… como bien dices: documentarse y …. experimentar. Un abrazo amigo,

  • Javier Suárez

    Buenas tardes estimado David!

    Hoy salgo a la luz en esta página para agradecerte la pronta y eficaz respuesta. Leerla me anima a experimentar y arriesgar y, sobre todo, a seguir por el camino de la moda clásica sabiendo que en ocasiones se pueden tomar las licencias adecuadas.

    Me quedo con esta frase: “Lo que además nos enriquecerá y hará más elegantes por saber distinguir como vestir según la situación a la que acudimos”. Creo que capta la esencia elemental de lo que quería transmitir, el saber diferenciar el cómo y el cuándo, pero principalmente el quién. Y con la conocida frase de Picasso, ya que a pesar de no ser un artista, de “romper” reglas algo sé jajaja

    Tomo nota de las sugerencias para el sombrero!

    Gracias otra vez. Un abrazo!

    • vestirseporlospies

      Pues muchas gracias estimado Javier nada me gusta más que vuestro contacto. Escribir, y sobre todo leer, está bien pero es algo solitario, prefiero con creces el debate.

      Un placer y a vuestra disposición, otro abrazo para ti y feliz fin de semana. Buenas noches,

  • Patricio Riquelme

    Estimado David,

    Nuevamente un gusto saludarte.

    Creo que nuestro amigo tiene un confusión.

    Soy abogado y tengo 30 años. Si a mis 50, llegara algún abogado con traje y zapatillas blancas, probablemente le pediría que se fuera a cambiar. Y no se trata de ser tradicionalista, sino que son artículos que no tienen relación.

    Ir con jeans tampoco lo veo bien. Existen muchas opciones de telas y cortes donde elegir.

    Hay muchas formar de verse moderno, jugando con los cortes, colores, telas y combinaciones, sea en traje formal como en conjuntos de pantalón y chaqueta, con los que se puede experimentar sin pasarnos.

    Un abrazo.

    • vestirseporlospies

      Querido Patricio buenos días:

      Gracias por centrar el tema, creo que tu comentario es muy oportuno. Andar por el filo de la navaja es el eterno juego de las 7 y media, nos podemos pasar enseguida… ahí entran los caracteres personales.

      De manera personal, lo sabéis no soy gran amante del riesgo. Me llega con cumplir y apuntar hacía la sencillez y la discreción aunque de vez en cuanto lo intentemos 🙂

      Otro cordial abrazo para ti,

  • Me permito señalar que dentro de lo “moderno”, ya que el joven -también soy joven- hablaba de “slim”, creo que la tendencia del joven, una tercera parte de la población estimo; -no como las mujeres que todas usan pantalón tubo ahora-, se inclina por los “skinny”. ¡Andan en unas apretazones de pantalón que hasta que da miedo! Lo peor de todo es que con sobre peso o cuerpos deformes, naturalmente el hombre grueso de tronco o gordo con las piernillas flacas y con esos pantalones como si fueran “leggings” JODER, son el hazmerreír. Y hay tipos hasta de gimnasio que piensan que se ven bonitos en esas apretazones que ni a las mismas mujeres les gusta -a la mayoría-.