Siren suit

“Sólo existes por lo que haces”; Federico Fellini (1920 1993), director de cine italiano.

      Siendo conscientes, la vida nos enseña. Lejos quedan mis cuatro años como minero, pero el recuerdo permanece entrañable en mi memoria. Durante aquellas jornadas laborales, el uniforme de trabajo para todos los que entrábamos en el interior de la mina era “la funda”.

      El boiler suit o traje de caldera surge a finales del siglo XIX como respuesta a la necesidad de proteger la ropa de calle del polvo de carbón en las calderas. Las labores relacionadas con el solido combustible que alimenta la maquina de vapor, motor de la Revolución Industrial, resultan sumamente polvorientas.

      El mono de trabajo se utiliza sobre ropa cotidiana para protegerla de la suciedad, por lo que debe ser una talla superior para albergarla debajo.

      En 1930 sale a la calle por primera vez de la mano del ejecutivo Robert Benoist. Quien durante las carreras de Le Mans luce un, elegante dicen, traje blanco de una sola pieza.

      Poco después Sir Winston Churchill hará famoso el siren suits (traje de sirenas), o de mameluco –romper suit– como prefería denominarlo, como ejemplo de austeridad en una época que lo necesitaba.

      Marca estilo, y es utilizado para acudir a los refugios de emergencia cuando Reino Unido es bombardeada por los nazis durante la II Guerra Mundial. Estos conjuntos resultaban rápidos de poner y prácticos cuando las sirenas avisaban del peligro inminente.

      Churchill encargó en Turnbull and Asser al menos tres. Uno con raya diplomática, otro en terciopelo verde y uno más en sarga azul. Los cuales utilizaba para citas tan significativas como durante la visita a Roosevelt y Eisenhower en Washington (USA), cenas oficiales o en la conferencia de Yalta junto a Stalin, respectivamente.

      Este uniforme laboral es compartido con otros profesionales como albañiles en la construcción, peones de fábricas o mecánicos y pilotos de la Formula 1. Así como en los operarios de las gasolineras y trabajadores del campo.

      A comienzos del presente año me sorprendió ver un traje de este estilo expuesto en el Massimo Dutti de la Plaza de Mina en La Coruña. Y aunque firmas como Suitsupply o Mr. Porter lo tienen entre su oferta o Cifonelli anuncie en las redes sociales que trabaja en este modelo dentro de su sastrería como homenaje a la prenda. Su utilización en la calle no merece mayor calificativo que la mera anécdota.

      Se trata de traje de faena, nunca para salir a pasear. Lo sabemos bien quienes lo hemos sudado.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

Si deseas recibir de forma cómoda nuestras publicaciones, déjanos tu e-mail de contacto y te haremos llegar -periódicamente- una actualización con nuestros últimos artículos. Estamos a tu disposición. Muchas gracias y buena suerte

O consulta todos nuestros artículos desde la página de archivo