Sastrería artesanal; procedimiento Santa Eulalia.

“Si algo fuerte y divino hay en el hombre, es la voluntad”; Jacinto Octavio Picón (1852-1923), escritor español.

      Nada sorprende como la realidad. Como comenté de mi primera visita a Barcelona, nunca antes nos habían facilitado tal cantidad de medios para trabajar. Sino más bien al contrario casi todo nos los tuvimos que procurar. En esta oportunidad gozamos no solo de recursos gráficos, fotografía y vídeo, sino ademas de un amplio equipo de profesionales. Los que trabajan para Santa Eulalia 1843, y no lo íbamos a desaprovechar.

      Mini Garibay, community manager y creadora de contenido para SXE, ha sido trascendental para la consecución de este artículo al recabar la documentación necesaria. Desde aquí nuestro agradecimiento.

      Raúl Perera y Marc Munill, sastres titulares junto con Jari Makela, describieron el proceso. Y a mí me queda hacéroslo llegar redactándolo de nuestra manera personal.

      Esperando que os guste, anticipo que no es lectura para ir con prisas sino más bien relajadamente. Deleitándose -sin loquear- con los detalles.

El corte.
La forma en la que se cortan las chaquetas en Santa Eulalia es propia de sus sastres. Hay pocos cortadores en el mundo que lo hagan de esta forma ya que la mayoría de los sastres cortan escuadrando (paralelo a los márgenes de la tela), y en la sastrería de Luis Sans el patrón se corta al biés. Es decir, con los costados alineados a la dirección en la que fue tejida la tela.

      Con esto se consigue que la americana se adapte mejor al cuerpo y sea más cómoda.

      “Esta técnica la inventó uno de los mejores sastres que ha habido en el mundo. Baldomero Sullá. Para hacerlo así, y que el resultado sea perfecto, es necesario muchos años de práctica”; afirmaba el veterano maestro Marc Munill.

      Para cortar mi conjunto de chaqueta pantalón, Raúl no utilizó el patrón en sí tal y como se hace de manera habitual. Es decir, tomando los patrones en papel y calcándolos sobre la tela. Sino que el método de Parera es utilizar el patrón solamente como una referencia, y dibuja a mano alzada sobre el tejido. En verdadera magnitud. Haciendo uso de su memoria, y la maña que le otorga la experiencia.

      De esta manera, cada americana que se haga así será única -también- para un mismo cliente.

      A medida que el sastre va dibujando con la tiza sobre la tela, se puede apreciar que más que copiar el patrón está dibujando casi de manera artística las líneas de la americana. Se marcan rayas más o menos curvas y se modifica, por ejemplo, el ancho de la solapa.

      Al mismo tiempo, se trazan detalles tales como el bolsillo tipo “parche” que solicité para esta americana.

      Para hacer este tipo de bolsillo, sobrepuesto, hay que modificar la posición de la pinza. Bajándola para que no coincida con la boca del bolsillo. Cada uno de estos detalles o preferencias del cliente están anotados en la ficha personal correspondiente a cada pedido.

      Podemos apreciar en la galería fotográfica del proceso cuando traza la línea de la sisa, sorprendiendo que lo haga de una manera tan fluida. Como si conociera mi cuerpo de vestirlo durante toda la vida.

      En el momento de trasladar las medidas sobre el tejido, Raúl también aprovecha para rectificar los detalles en las proporciones. En el caso específico del costadillo de mi americana, al preguntárselo, el joven sastre me responde que desde el momento en el que toma las medidas realiza una especie de fotografía mental del cliente.

      De esta manera, en caso de que el sastre note que alguna de las medidas o las formas del patrón original no tienen la proporción adecuada, se permite trazar de memoria nuevas líneas que él considera oportunas y que harán que la prenda quede mejor al cliente. Esta confianza, naturalmente, también se adquiere con la práctica del ejercicio en el oficio.

Montaje.
Una vez que el sastre ha cortado las prendas, chaqueta y pantalón, se las pasa a los oficiales y las oficialas para que empiezan a trabajar sobre ellos. Cosiéndolos.

      Cada taller tiene una manera de trabajar, la suya, o un orden en el que confeccionan la ropa. Las de SXE las han desarrollado ellos mismos a través del tiempo, me afirmaron.

Pantalones.
En muchas sastrerías a los pantalones se les considera una prenda menor, y se suelen subcontratar a pantaloneras o externalizar. En Santa Eulalia son sus sastres quienes los cortan y prueban como a la chaqueta. Acompañamos unas fotos del proceso, similar con sus particularidades al de la chaqueta.

Raúl, además, nos dejó de su puño y letra algunos de los detalles -paso por paso- de cada una de las “operaciones” por las que pasa la americana. Estas son las fases en la elaboración de una chaqueta según Raúl Parera:

a) El corte de los avíos.
El primer paso es cortar los avíos. Es decir, preparar todas las piezas pequeñas como carteras, bolsillos o vistas.

      Una vez hechos estos detalles, se continúa con el bloque de tareas con los cuales empezaremos a dar forma a la americana.

b) Preparación de entretelas.
Comenzamos con la preparación de las entretelas. La entretela se podría decir que es la estructura o la armadura que va por dentro de la chaqueta. Se coge por ejemplo un plastrón con una entretela, se cose, se pica o se hacen unas pinzas para darle forma.

c) Preparación de la espalda y mangas.
Pasamos a preparar la espalda y las mangas para lo cual se cose la costura central de la espalda y se pasan unos puntos flojos. Lo mismo se hace con las mangas. Así, ambas piezas quedan preparadas para cuando se tenga que proceder al montaje.

d) Bolsillos y sarrones.
Continuamos con la realización de los bolsillos. Tanto los principales, los de las caderas, como el del pecho.

      En este paso hay que destacar que es uno de los más delicados, porque luego se convierten en parte de la imagen global de la americana. Si los bolsillos no se realizan de la manera correcta, se estropea el trabajo completo de la americana.

      El siguiente paso es hacer los sarrones. Los sarrones son los bolsillos interiores que van enganchados en la vista y el forro. Los hay de diferentes tipos: directamente en el forro, con cartera, redondeados…

e) Hilván de delanteros y pespuntes.
Ahora que ya tenemos todas las piezas pasamos a hilvanar los delanteros.

      Esta operación se refiere a juntar el delantero, con los bolsillos y resto de detalles, con la entretela. En este punto podríamos también realizar el pespunte en los sarrones, aunque este es un paso que igualmente se puede realizar más adelante.

f) Betas y forrado de betas.
Una parte esencial de la americana es el darle cuerpo y forma. Esto se logra con las betas, que van tanto en el cuello como en las solapas.

      Las betas, se colocan con unos hilvanes y se tensan de la manera en la que queremos o la que ha pedido el cliente. Después se procede a forrarlas, que en el lenguaje de la sastrería es coserlas, por decirlo de alguna forma con la costura más básica.

g) Afinar y coser vistas.
Pasamos ahora a afinar y coser las vistas. Durante todo este proceso, puede ser que las líneas del delantero se hayan borrado y deformado un poco al ir manipulando la americana, así que se redibuja la solapa y el canto. Y se recorta de nuevo primero, y después se cosen las vistas.

h) Girado de los cantos y montaje.
Hasta ahora todo el proceso se ha realizado uniendo derecho con derecho, por el interior de la chaqueta. Y es ahora cuando se le da la vuelta a la prenda para esconder las costuras, y que los cantos queden limpios sin ninguna costura a la vista. Se coloca y, ahora sí, la americana está lista para el montaje.

      Para el montaje de las piezas, se junta la espalda con delantero y se hilvanan los hombros y los costados.

i) Cuello.
En este momento es cuando se mide el escote, y se le hace un cuello.

      Hay que tener en cuenta que una cosa es el cuello y otra cosa es la tapa (forro del tejido de la chaqueta).

      El cuello está formado por el fieltro y lo que se llama el crudillo (entretela). El fieltro tiene la característica de poder “moldearse” utilizando la plancha, de esta manera se le puede dar la forma que queramos. Tanto el fieltro como el crudillo son, por decirlo de alguna forma, las partes interiores del cuello, y sobre el mismo va la tapa, la cual es la parte de tejido que lo cubre.

      El picado de cuello es otra de las fases de este proceso. El picado de cuello se puede hacer a mano o a máquina, e incluso hay quien los compra ya picados. Nosotros lo hacemos a máquina. El picado se hace para unir el fieltro y el crudillo, y la puntada que se utiliza es la llamada “puntada de picar”. Al picarlo, se le va dando forma para que quede curvado y se adapte al cuerpo.

j) Forrado, pespuntes y ojales.
Hasta este momento todos las piezas están hilvanadas, y ahora se procede a coserlas. Una vez hecha esta operación, se realizan los pespuntes por todo el canto. Esta operación puede verse más o menos dependiendo de la americana, ya que en algunas chaquetas se hace adrede para que destaque más . Lo que se consigue con el pespunte es forzar que el delantero domine a la vista.

      Se realizan los tres ojales del delantero, en este caso dos en el delantero más uno en la solapa.

k) Plancha 1ª prueba, mangas y botones.
Se plancha la prenda dejándola lista para probar. Una vez planchada, se hilvanan las mangas, y se le pegan los botones. Se le hace una segunda plancha, manteniendo la forma y haciéndolo con mucho cuidado de que el vapor no quede dentro del tejido.

      Ahora, la americana está lista para probar. En caso de no haber ningún cambio, se podrá coser entregar al cliente.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado
Fotografía Marco Ansaloni

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