Reglas para las combinaciones con el traje; el erudito es Paul Stuart

Las reglas básicas y clásicas para combinar cuando vestimos con un traje

“El genio es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de sudor”, Thomas Alva Edison.

Quizá la mayor complejidad en la elección de nuestro atuendo sea la de conjuntar las distintas prendas entre sí. Y ésta es la cuestión -de largo- que genera más consultas entre los hombres en cuanto al asesoramiento se refiere. La mezcla de los motivos y la de sus colores es una prioridad y aunque existen reglas que nos sirven de gran ayuda, no son ni decisivas y ni univocas. Por tal circunstancia ahora ampliamos este tema que debiera guiarse más por el sentimiento, práctica e intuición que razonamiento. Nos apoyaremos, como ejemplo, en la firma más arriesgada y genial en esta temática.

La composición textil
La cuestión en cuanto al tipo de tejido es inmediata. Convendremos en que los linos son de cara al verano y no casan con las franelas de invierno, por ejemplo, pero ambos si con los intermedios algodones. Así compaginaremos lanas durante el otoño/invierno, hilos (de lináceas) para el verano y con el algodón en casi todas. Seda y otras, sobre todo, para los complementos.

Respecto al color
No es mucho más difícil en cuanto al cromatismo ya que sabemos que estos van a estar muy en consonancia con los que nos ofrece la naturaleza, en cada estación. Como integrándonos en ella (no podía ser de otra manera) pero dando prioridad a ver cómo nos sientan a cada uno delante del espejo, dependiendo de nuestro tono de piel y color de cabello, básicamente.

Así en la primavera serán adecuados los tonos pastel y vivos: verde suave, rojo anaranjado, amarillo oro y azul ciano; para el verano la explosión del color mas iluminado: verde manzana, rojo ferrari, azul cielo, morado y amarillo limón; para el otoño los pardos: los azules apagados y tostados, amarillos cereal y mostaza, marrones y verdes camperos y para el invierno, claro está, los fríos: los azul marino, rosas amoratados, verde esmeralda y los rojos del rioja.

¿Porque Paul Stuart es tan sublime?
Sus características las resumiría en una condensación exuberante de los patrones más clásicos:

  • Generalmente utiliza cuadros en los trajes con rayas en las camisas o viceversa. De muy diferentes escalas y modelos.
  • Cuando usa trajes de cuadros o rayas con camisas con este mismo estampado siempre son de muy distintos tamaños e incluso tipología. Es decir, un cuadro de príncipe de gales en el traje con una camisa de rayas horizontales y verticales formando cuadrados mucho más pequeños o un traje de finas rayas diplomáticas con una camisa de líneas gruesas.
  • Para los complementos de la corbata y el pañuelo siempre reserva, lógico, los más estrambóticos motivos: multi-cuadros, maxi-rayas, lunares, de ameba, etc.

La riqueza en la variedad de sus colores y motivos es tan grande que a buen seguro son extraídas de entre una ingente cantidad de ellas. Y seleccionadas en una incasable búsqueda de la mejor combinación entre numerosas permutaciones, con el típico método de ensayo/error.

Es un gran deleite el comprobar cómo campaña tras campaña se esmeran aún más y consiguen causar verdaderas sensaciones. Es la moda en estado puro. Cada seis meses se puede disfrutar de hasta donde son capaces de llegar en la experimentación del buen gusto. Felicidades a Ralph Auriemma y todo su equipo de Phineas Cole, para mí, una de las cinco mejores firmas del mundo.

Muchas gracias y buena suerte,