Redescubriendo SEAT en su planta de Martorell

“Las cosas viven moviéndose y ganan fuerza mientras lo hacen”; Bruce Lee (1940-1973), maestro en artes marciales chino.

      Todo se mueve. La Tectónica de Placas explica que el suelo bajo nuestros pies está en constante movimiento, mientras que cuanto permanece sobre la superficie (terrestre) resulta obvio que nada permanece estático. Lo que sucede hoy, ante nuestros perplejos ojos, es que los cambios -a nivel social- son de una magnitud propia de terremotos. Súbitos, cuando no revolucionarios.

      No ajena a esta circunstancia SEAT (1951) se está redescubriendo. Tras casi siete décadas motorizando España, la fabrica ubicada a 24 km. de Barcelona da trabajo a más de 12.000 personas (puestos directos) y de ella salen una media de 2.000 coches cada día. Sus datos son macroeconómicos, apabullantes (como su milmillonaria facturación -en euros- de un uno seguido de diez ceros). Son de esas cantidades en las que resulta fácil perderse pero su momento es igual de incierto que el de toda la especie (humana): necesita adaptarse contrarreloj a una nueva realidad tecnológica de imprevisible evolución.

      Tuve la fortuna de ser invitado a conocer la planta de SEAT en Cataluña junto a otros profesionales la pasada semana. Todos destacados perfiles; se encontraban entre otros el estrella Michelin, Luis Veira, el presidente de los empresarios gallegos, Antonio Fontenla, o el director de Pescanova, Santiago Gómara.

      Nos recibieron y acompañaron durante las dos jornadas Mikel Palomera director de la planta y Gabriele Palma director de marketing de SEAT España, junto a un despliegue de profesionales de la firma automovilística.

      Tras una cena de bienvenida, al día siguiente recorrimos en primera instancia el Museo de SEAT. En él se encuentra la colección de los distintos modelos de la historia de la firma de la ese. Sorprende que el modelo 600 campara a sus anchas durante casi dos décadas (1957-1973) y tras él llegaron el 850, el 131 y el eterno Ibiza de manera más o menos pausada monopolizando el mercado; pero que en los últimos 20 años se desarrollaran una variada gama de modelos. Desde el Cordoba al Arona, pasando por el Toledo, León, Alambra, Exeo, Altea… en variadas versiones.

      Actualmente se vive un prolijo desarrollo creativo desde el centro de investigación ubicado en la propio complejo de la Zona Franca. Referencia del grupo Volkswagen.

      Sorprende ver en el hangar del museo, donde Valentin nos sirvió de guía y se recuperan los coches que llegan en estado de siniestro total, el primer coche del actual Rey de España Felipe VI (un Ibiza de 1986) o el papa-móvil (1982) (un SEAT Panda reconvertido en pickup) en el que San Juan Pablo II recorrió nuestro país.

      También estaban expuestos los prototipos para 2020, el Azteca SUV 20V20, o modelos de “alta costura” que solo fueron realizados para los salones internacionales: el SEAT Fórmula.

      De todos me quedo con el Spider Sport 850 de 1969. Una joya a la altura de un film del James Bond más clásico.

      Lástima que no pudiéramos fotografiar la fabrica de producción, cuestión de máxima confidencialidad, aunque si contaré que era tecnología de vanguardia. En un proceso absolutamente robotizado, primaban “el orden y la limpieza” como reza su karma productivo. La calidad en el proceso es tal magnitud que se ganó por derecho propio fabricar el Audi Q3.

      El futuro está en CUPRA, como nueva marca, en nuevos combustibles como el gas natural o la energia solar y en la conectividad como relación con el entorno (ambiental, de las cosas y/o de las personas).

      Mi primer coche fue un Lancia Y10 que me vi forzado a comprar a un colega a cambio del primer sueldo cuando comencé a trabajar fuera del hogar familiar. El segundo, y único modelo elegido con total libertad, un SEAT Córdoba SX del que guardo un entrañable recuerdo. El resto de los que he tenido hasta ahora han sido motivados por razones familiares o profesionales. Y junto con esta visita me queda un gran recuerdo de una firma que forma parte de la historia moderna de España y de Europa.

      Solo el buen Dios sabe cual será el próximo auto al que nos subamos, y que grado de autonomía tendremos al manejarlo. Pero lo que es seguro es que se está desarrollando -en estos momentos- porque -ya- nada puede permanecer estático.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado
Visto conjunto SXE, zapatos Carmina, camisa Mangas, pañuelo L&Z y corbata RL.
Fotografía SEAT España