Rebajas de ganga

“Cuando voy de pesca no pienso en lo que me gusta a mí, sino en lo que prefieren los peces. No cebo el anzuelo con fresas y crema…”; Dale Canergie (1888-1955), empresario norteamericano.

      Todos los años, por estas fechas, me dejo caer por los comercios de mi ciudad. Son los mismos que monopolizan cualquier capital y voy en busca de una oportunidad en las rebajas. Esperanzado, busco -iluso de mi- alguna prenda a la que termine cogiendo cariño por su calidad o -tan siquiera- estilo. Que me acompañe durante mucho tiempo, cuanto más mejor.

      Nunca invierto más de veinte minutos, antes me doy por vencido, pero ya es tradición. O costumbre. Rara es la vez que encuentro algo que merezca la pena, en esta oportunidad y de momento solo una sencilla camisa vaquera que algún día mostraré. Igual incido, aunque primero tengo que rearmarme de valor porque me resulta aburrido.

      Suelo comprar de manera preferente durante las rebajas porque considero que no debo pagar más por un mismo producto cuando el mismo establecimiento me lo ofrecerá pocas fechas más tarde con hasta un 70 % de descuento. ¿Por qué? si demandamos una ropa intemporal que deberá durar años.

      El precio de la ropa fluctúa más, y en menos tiempo, que la Bolsa.

      Conocido es por todos, ahí nadie peca de cándido, que los establecimientos conocen la estrategia comercial más de lo que nosotros sabremos nunca. Van por delante. Y qué durante estos días solo se ofertan retales o stocks, cuál outlet. Pero en su contra está que nosotros somos los clientes, y solo compramos cuando algo nos convence.

      El vestir no es comer, y muchos preferimos pasar ganas y esperar mejor oportunidad que resignarnos con cualquier mediocridad.

      Lo cierto es que un año más me encuentro perdido. Nadando entre ingentes cantidades de ropa. Tantas montañas se amontonan, en estanterías y percheros de apoyo, que la plantilla, reforzada, no es capaz de mantener en orden debido al caos que producimos los ávidos de oportunidades al explorar en ellas.

      No seria raro que con esta tendencia, se terminarán vendiendo las prendas de punto y las camisas al peso. Como el lechazo. Al tiempo.

      Resulta épico que entre semejante desmesura entresaquemos ápice de elegancia. Estéticamente no da la cara la mayoria de la oferta y la calidad suele brillar por su ausencia. ¿Tallas? las extremas.

      Lo cual es una pena porque piezas básicas como mis fetiches los jerséis de cuello vuelta y las chaquetas de punto con botones, literalmente, no existen. En Cortefiel, sin ir más lejos, ayer a las dos de la tarde una dependienta me dijo que este año los suéteres de cuello alto “solo habían venido” en negro y tono tabaco. Los cardigans; ni estaban, ni se les esperaba. Adiós. El resto, por un igual.

      Un detalle que no puedo dejar pasar, por lo jugoso del hecho, es el trato de las dependientas que de forma repetida se referían a mi como chico. Cobras al chico. Atiendes al chico. Le buscas la talla L al chico… Con 45 años y alguna que otra cana, disimulada, pero con surcos en el rostro. No me gusta. Ruborizado, si no me atrevo a decir nada es porque los mensajes “tú” no son educados, pero la próxima vez dejo constatación por escrito. No aquí, sino allí. Claro, lo de la ropa igual tiene explicación, y es que a lo peor todo va en consonancia.

      Al final no es que no exista elegancia, sino que cobra mayor valor porque requiere gran esfuerzo cultivarla.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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  • Vicente Esteve Cano

    Buenos días,David:
    Yo tampoco compro casi nada en tiendas fuera del período de rebajas, por las mismas razones que indicas. Mañana cumplo 57 años y me encanta cuando las dependientas -siempre mucho más jóvenes que yo- se refieren a mí como “chico”. Es más, casi me parece de mal gusto que se refieran a mí como “este señor” y eso que mi barba gris -casi blanca- indica claramente mi edad.
    Tú todavía eres joven, pero ya verás como, con los años, empieza a gustarte lo de “chico”; de verdad.
    Vicente

    • vestirseporlospies

      JAJAJAJAJAJAJAJA muchas gracias y buenos días querido Vicente…. JAJAJAJAJAJA

      Es cierto, todo lo que dices… sobre todo que se dan en las dependientes más jóvenes… las maduras tienen otra escuela. De todos modos, yo por aquello de mi patria chica soy más de “guaje” 🙂

      Solo me molesta por el trato. Como si fuéramos ganado, masa, indefinidos…. o la falta del respeto máximo hacia un cliente… o lo que es peor hacia un igual. Yo, las trato de señoras como creo que debe ser y me enseñaron, o señoritas, si son de la edad de mis hijas….

      Se empieza por ahí y no sé por donde terminaremos. Que la falta de educación es el comienzo de situaciones terribles… 🙂

      Un fuerte abrazo amigo y muy agradecido por tu comentario,

  • Juan

    Estimado David,

    rara vez encuentro en las rebajas algo de mi agrado porque generalmente o no tienen las prendas básicas o porque no tienen las tallas adecuadas como bien señalas.

    En cuanto al trato en general es lamentable y además a mí personalmente no me gusta que me llamen chico señoritas que podrían ser mis hijas.

    En España se ha degenerado mucho en cuanto a la atención en los comercios.

    Un fuerte abrazo.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias querido Juan por tu contribución.

      Esa es la cuestión, las rebajas se han convertido -sino siempre lo fueron- en un outlet mal disimulado. De pasada temporada…

      Das de pleno en la cuestión entiendo en cuanto al trato. Antes a la edad se la respetaba, cuando no veneraba y temía (tampoco hay que recuperar ciertas actitudes…), como parte de la educación… Y son -solo- formas si. Pero resultan importantes por lo que reflejan de fondo… cuando más se invierta en educación menos despilfarraremos en corrección.

      Existen excepciones como en Massimo Dutti, por ejemplo, cuyo trato es ejemplar y delicadísimo. Aunque en la cuestión de las rebajas, es aún peor 🙂

      Abrazos para ti y feliz noche,

      • Carloslt

        Massimo Dutti trato ejemplar y delicadísimo???. Supongo que depende de la tienda, no??.
        Un saludo.

        • vestirseporlospies

          Gracias por tu puntualización querido Carlos y buenas tardes.

          Pues no te falta razón; porque si bien es cierto que en la nueva macro-tienda de la esquina Juana de Vega en La Coruña desde que se inauguró hace poco mas de dos meses el trato que he recibido las dos veces que les visité es como puntualizo. La que disponían en la misma calle y unos números más arriba su trato durante años había sido más bien ramplón.

          Saludos cordiales y feliz fin de semana,

    • Carloslt

      Acertado Juan, muy acertado.

  • Santiago

    Si…Lo malo de las rebajas es que normalmente son aprovechadas por los comercios para librarse de los restos de ese terrible naufragio llamado “moda de temporada”.
    Aquí ese pantalón de piernas escurridas,como penosas fundas de paraguas…Allí ese jersey de color nazareno con fruncidos…Más allá,esa camisa con un estampado prohibido por la Convención de Ginebra…
    Todo un catálogo de los horrores que los diseñadores han decidido que ese año fueran el sine qua num del modernillo,pero que al siguiente año llenarán un contenedor rumbo a Senegal.
    Para el estilo que nos gusta es muy difícil encontrar algo digno de atención,pues lo clásico se vende igual hoy que en seis meses o diez años,probablemente,por lo que no hay prisa por liberar el inventario.
    Pero a veces suena la flauta.Buscando,buscando,en ocasiones la suerte nos sonríe.Y si no,¿por qué lo intentamos todos los años?
    Un saludo a todos.

    • vestirseporlospies

      Chapeau!!!!, querido Santiago. Muchas gracias por tu comentario, creo que de gran calidad e ingenio…
      Se puede invertir en dinero o en tiempo de rebusca… en el termino medio se puede lograr el mayor rendimiento. Es decir, un par de vueltas al año por los comercios a por aquellas prendas que necesitamos o por si vemos algo que nos gusta y otro par de garbeos ligeros por las tiendas aprovechando el tirón de las ofertas…
      Además, para completar tu acertada suposición, diré que como jefe de explotación de un vertedero de residuos he certificado año tras año el enterramiento de miles y miles de kg. de ropa desahuciada… camisas, prendas de punto, ropa de niño, y un largo etc.
      Otra cosa que comparto es que las prendas más básicas y de calidad, jamas se incluyen en las rebajas. Como mucho en las liquidaciones por derribo o cierre de negocio.
      Un abrazo muy cordial y feliz día,

      • Santiago

        Totalmente de acuerdo.Ahondando en el último párrafo,hace unos años me enteré de que un comercio de toda la vida cambiaba de dueño y liquidaban el stock.Sin proponérmelo realicé una de las mejores “pescas” de mi vida;dos pantalones de pana gruesa en colores maíz y musgo,unos de franela gris,tres camisas Oxford azules,dos jerseys de lana merina azul marino y burdeos,un chaleco gris de punto con cuadros Argyle,…y más cosas que no recuerdo,todo de impecable calidad y a precio de risa.Todavía tengo algunas prendas en uso.
        La viuda del anterior propietario -ya mayor- me lo envolvió todo con mucho cuidado,alabándome el gusto y lamentando que el local iba a ser traspasado a una de esas firmas multinacionales sin alma ni corazón.Cosas de la vida.Cada vez que paso por delante y veo a esos maniquíes anoréxicos vestidos con trapos baratos de infame calidad me acuerdo de los suaves modales de aquella señora,haciendo los paquetes con papel de verdad y liándolos con cordel.Y de aquel perfume a madera antigua que desprendía el mostrador.
        Un saludo.

        • vestirseporlospies

          Gracias estimado Santiago por ahondar en el tema… además con una descripción tan rica y entrañable.

          En esos comercios que comentas se cimentaron imperios con Indidex, no en vano Amancio Ortega surgió de ellos.
          Con los comercios pasa como con las cadenas de televisión, cuanto más tiempo pasa son peores. Los tiempos de la primera y a ratos la segunda… son insuperables.

          Por Galicia quedan ya pocos de estos comercios y la mayor parte de ellos están algo pasados de vuelta, sin embargo cuando quiero calidad atemporal no hay que dudar en acudir a ellos. Cuando liquiden serán oro molido…

          Saludos cordiales y muy agradecido por tus agradables comentarios querido amigo,

  • Hugo

    David da gusto leer este blog. De que manera mas elegante cuentas el “espectaculo” en que se han convertido las rebajas. Que pena que esto junto a otras cosas hayan estropeado la imagen del comerciante. Un saludo.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias querido Hugo, lo que es un verdadero placer es tener lectores como vosotros. Gracias.
      El comerciante de toda la vida se está perdiendo en detrimento de asalariados por horas en condiciones de producción… lejos quedan -aunque existen honrrosas excepciones- los locales donde acudías a por tus prendas y se interesaban por la familia de uno y daba gusto volver a reencontrarse con tanta buena educación… En Madrid un buen ejemplo de esto es el Langa de D. Mariano… en mi ciudad de La Coruña Informal de Jorge y Fernando es otro
      Saludos cordiales y gracias por compartir, amigo Hugo.