¿Qué futuro le espera a nuestro traje?

pasado-futuro-traje-hombre-1815-2015-0“El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen”. Anatole France, novelista francés.

      Vestir con traje cada vez se prodiga menos. Nuestras actividades cotidianas se han relajado de tal manera, que cada vez son menos las ocasiones con la suficiente entidad como para que esté justificado su uso.

      De la misma manera a como el esmoquin y el chaqué han sido relegados a un papel testimonial en nuestros días, reservados para cócteles y bodas respectivamente, nuestro informal traje sufrirá similar suerte. No será pronto, es cuestión de décadas, pero parece una consecuencia lógica que ocurrirá y caerá en el desuso habitual.

      Basta con pararse a pensar como en cuanto vemos a un hombre vestido con un traje por la calle -durante una jornada cualquiera- enseguida le consideramos sospechoso de dedicarse a la banca privada, ser dependiente de unos grandes almacenes o ejercer algún cargo político. Tan inmediato de afirmar como que se dirige a una boda si viste un morning coat.

      Incluso en entornos tan tradicionales como el de los juzgados se atenúa la formalidad del vestuario masculino diario prescindiendo del unicolor conjunto. Al último fiscal que vi en la sala (de lo social, hace cosa de seis meses) vestía un elegante conjunto de chaqueta gris claro y pantalón azul oscuro con su correspondiente corbata.

      Pese a todo, aún somos muchos a los que nos sigue gustando toparnos -en nuestros compromisos diarios- con circunstancias que propicien el uso del traje informal. Vestirlo al menos algunos días de la semana sirve para potenciar nuestra imagen, consolidar nuestro saber hacer y, sobre todo, disfrutarlo.

      Una reunión importante, una auditoria, la visita comercial a un nuevo cliente o la asistencia a unas conferencias, entre otras oportunidades pueden justificar vestir el traje monocolor durante nuestra jornada laboral. Lo que, además, favorecerá preservarlo y no dejarlo en el olvido.

      Lo que resulta evidente, hoy, es que nos dirigimos a saltarnos las combinaciones más conservadoras y comunes del traje azul oscuro con la camisa blanca y la corbata roja, o el conjunto grisáceo con la camisa azul clara y su corbata antracita. Tan sobrias como acertadas. Dando paso así a una mayor serie de estampados a base de rayas y cuadros para los tejidos de los nuevos trajes, más ricas variedades de tonos en las telas de las camisas y para los complementos alternan todo tipo motivos con mayor personalidad. Pero sobretodo a introducir el conjunto de chaqueta con pantalón de distinto color.

pasado-futuro-traje-hombre-1815-2015-03

      Decía Confucio que si quieres predecir el futuro, estudia el pasado. Por ello podemos elucubrar sobre el diseño del traje del futuro fijándonos en como era el vestuario de los hombres de la época durante la Europa de la Restauración, hace dos siglos.

      El traje del próximo siglo no creo que se diferencie en esencia del actual. Sin embargo apuesto a que perderá longitud en el largo de la chaqueta, para cortarse más recto y será más sencillo aún. Las opciones del cruzado y del chaleco se perderán hasta hacerse excepcionales y, arriesgando mucho en la suposición: la corbata, las solapas y botones de la chaqueta y los puños y cuellos de las camisas tendrán dimensiones mínimas o tenderán a desaparecer.

      Son meras reflexiones, pero si la elegancia resulta del arte de quitar todo lo innecesario hasta que no sobre nada, hacía ahí nos dirigimos.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

[mc4wp_form]

  • Anonimo

    Creo que es normal tender hacia la comodidad en el día a día, por eso creo que tienes razón al predecir el cambio no cercano del uso del traje. Pero es que es un paso lógico ya que los trajes en el devenir diario no son cómodos por que en la mayoría de los sitios hoy en día con las calefacciones son insufribles o por lo menos para mi de que te vale la elegancia que te da tener una chaqueta puesta en dónde no la puedas soportar por la incomodidad. Y en el verano ni te cuento, para escribir en el ordenador en el ipad … hoy tiene que primar la comodidad sin renunciar a la elegancia pero no tan encorsetada. Un saludo

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias por tu comentario. De lo que se trataba es de jugar a vislumbrar lo que sucederá en un futuro…
      Hace algunas fechas que me ronda por la cabeza la idea de Brummel. De como fue capaz de definir la elegancia que vendría detrás de el, haciéndo el vestuario mucho más simple. O de como el Duque de Windsor “impone” un zapato más sencillo como el Oxford en detrimento de una bota mucho más elaborada y se consagra…tiempo al tiempo.
      Saludos cordiales para ti,

  • Kalión Moda Hombre

    Sin duda todo un ejercicio reflexivo y muy necesario, por lo menos para algunos de nosotros. Quizá el gran culpable no sea la búsqueda de la comodidad sino que la tecnología, en esta caso en forma de calefacción, lo hace innecesario, como ya le pasó a la opalanda o el paletoque.