¿Puede ser elegante un hombre sin llamar la atención?

¿Puede ser elegante un hombre sin llamar la atención?

“No aceptes la tiranía de ser elegido o no. Elígete tú mismo”; Seth Godin, empresario estadounidense.

Respecto a la pregunta del título: que se debe ser elegante sin llamar la atención, no me cabe ninguna duda. Pero en ocasiones nos puede resultar de lo más complicado, ¿lo compartes?

Cuenta la leyenda que cuando al señor Brummel alguien le comentó que iba muy elegante, éste se apresuró -avergonzado- a marcharse para cambiar totalmente de ropa. Y es que una de las condiciones para tal virtud, casi todos los que leemos esta página lo sabemos, es pasar lo más desapercibido posible. Aunque dejando constancia de haber estado presente.

En aquella época esta anécdota me puede parecer un tanto exagerado, más posible. Pero en mi opinión esto hoy no es probable. ¿Por qué? Precisamente porque en un entorno donde predomina la mediocridad y el limitado interés por mostrar nuestra mejor imagen en cada ocasión, esto significaría -simplemente- abdicar y seguir la corriente. Como peces muertos.

Si hoy uno quiere pasar desapercibido, no tiene más que vestir con casi cualquier prenda, seguir la tendencia o esforzarse en imitar a la mayoría. Trajes anodinos, vaqueros, ropas para adolescentes, omitir el pañuelo en el bolsillo superior de la chaqueta y usar cualquier calzado, que no duran –ni en calidad, ni en horma- más de una temporada, son imágenes que destacan en nuestras calles.

Por el contrario, cuando un caballero apuesta decididamente por cultivar este noble ejercicio de cuidar su estética con un traje cortado por un sastre o un digno y adaptado RTW, lucir un complemento nada vulgar y corriente o calzar el mejor calzado atemporal, enseguida se le empieza a considerar sospechoso, ¿de qué?. En la mayor parte de las ocasiones de nada bueno. Mejores fortunas corren algunos con tatuajes, piercing o estrafalarias -e infantiles- prendas.

La imagen es educación y cultura. También saber cómo mostrarse en cada ocasión, lucirlo con el orgullo del que siente que expresa en su vestuario la virtud de los valores que anidan en el fondo de su corazón y por los que se estaría dispuesto a todo, o casi. Hoy no es la pauta habitual pero repunta claramente y es un valor en alza. Que la tendencia comienza a invertirse, no hay más que analizar el interés y seguimiento de plataformas como ésta vuestra. Afortunadamente.

Eso, entiendo, es un caballero. Un hombre de profundos valores éticos, que los muestra en sus modales y, ambos, corresponden con su imagen. Solo en estos momentos es cuando NO resulta frívolo hablar de MODA MASCULINA.

Porque el estilo, convendremos, es además saber convivir con los excesos ajenos, sin hallar excusa en éstos para los propios.

Muchas gracias y buena suerte,

  • Mauricio Gutierrez

    El hombre elegante ,bien vestido tiene que ser Natural ,con clase y nada presuntuoso .

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Mauricio, por tu comentario.
      Nos parece una acertada y concisa definición de elegancia.
      Un cordial saludo,

  • Covadonga Villaamil Rodríguez

    Por supuesto . La elegancia precisamente es pasar desapercibido. La elegancia es el aura de las personas,sea hombre o mujer.Es poder ver el ALMA en cada ocasión,en cada gesto….”Algo” intangible que se hace presencia.

    • Amoreno

      Ya nos place, estimada Covadonga, verte por esta tu casa. Un beso, bienvenida y muchas gracias por tus comentarios siempre tan elegantes.

  • Se aprende mucho de conversaciones como esta, me quedo con todas estas aportaciones pero ahí la mía:

    La elegancia depende en gran medida del “saber estar” de las personas.

    • Amoreno

      Si señor, mi amigo Alberto. El “to be” sajón puede ser la clave. Encantado con tu participación, un abrazo y venido a ésta que es tu casa.

  • Thierry

    Creo que sin discreción, es decir educación, no hay elegancia. Personajes como Audrey Herpburn, Cary Grant, Carolina Herrera, Alain Delon, Jaqueline Kennedy, por citar solo algunos, son ejemplos de elegancia y al mismo tiempo de saber estar en publico sin tener otra arma que su elegancia natural, educación y el buen gusto en vestirse.
    Sinceramente, si uno pretende ser un elegante con demasiada ansia de ser visto, se convierte en un pedante y un “garrulo”

    • Amoreno

      Muchas gracias por tu elegante opinión estimado Thierry. Que razón tienes al afirmar que no es elegante pretender serlo 🙂
      Te remitimos un cordial saludo,