Primer traje “bespoke” producido por V. P. Primera parte

Segunda promoción V. P. Traje para el ejercicio ejecutivo.

La excelencia, informal, en un caballero.

Diseño del traje, toma de las medidas y la elección de sus complementos.

Cuando el trabajo es una pasión, se convierte en una alegre fiesta…

Comentaba en el capítulo correspondiente a la sastrería española, nuestra querida artesana textil, que poco sabía de ella y menos en primera persona o en carne propia. Pues bien ha llegado el momento de involucrase absolutamente, para disfrutar con una de las principales referencias de este país en la materia ya que el traje que nos vamos a “vestir por los pies” estará totalmente realizado a mano y de la manera más artesana por el sastre Joaquin Fernandez Prats de la Sastrería Langa. Producido y diseñado por y para este, vuestro, blog.

Como nueva promoción de esta plataforma vamos a diseñar un look completo, ejecutivo, sobre el que iremos dando sorpresas paulatinamente, pero empecemos por donde se debe, por el principio. Cuando me decidí a hacerme el primer traje absolutamente a mano “artesanalmente o bespoke” me puse en contacto con Joaquín, al cual visité en primera instancia para comentarle la idea. Tengo que decir que si en un principio lo consideraba como uno de los más jóvenes y prometedores maestros sastres de este país, ahora además lo hago como amigo. Que no necesita presentación por que su prestigio ya le avala como una de las mejores tijeras y aguja de este país, a pesar de su joven edad, es un hecho. No obstante si quiero resaltar sus características de caballero como lo son su: disponibilidad, emoción, entrega, pasión, humildad, sencillez… le encanta lo que hace. El primer paso estaba cerrado, acordamos términos y nos pusimos mano a la obra con diligencia y disfrutando de cada segundo de labor. La foto de la portada bien podría concentrar, en una sola instantánea, todo el proceso.

Lo primero que centramos -y coincidíamos- es que queríamos hacer algo depurado y exquisito, especialmente diferenciador. Por lo tanto descartamos el sencillo traje de hilera simple, y entre el cruzado y el de tres piezas, optamos por el primero porque como veremos ahora mismo, del segundo tipo haremos la tercera pieza. Huelga decir que desde el principio la relación sastre/diseñador a fluido como un tándem perfectamente engranado.

El principal objetivo consistía en volcar en el traje casi todas las variantes que había aprendido en estos 185 artículos escritos, y un libro rematado que a punto está de editarse. Pero sobre todo dejándome asesorar por Joaquín que es el maestro, yo solo se lo iba a “dificultar” o confrontar para lograr mi depurado “bespoke suit”. Ya que le tenía tan a mano y dispuesto, le quería exprimir al máximo.

La esencia estaba marcada; Traje tres piezas con todos los detalles de la sastrería más detallista a nuestro alcance, cual obra de ingeniería. Para esta promoción y debido a la distancia (Madrid/La Coruña) aunque hasta este punto ya nos habíamos visto varias veces para este tema y usábamos todos los canales telemáticos a nuestro alcance; el email, el Messenger, el WathsApp y demás canales mediáticos. Los cuales hervían con altas dosis de elegancia, clase y distinción. Nos intercambiábamos fotos e imágenes para centrar la idea sobre la que avanzar.

Como siguiente paso, estaba la elección de la tela. Entre todas las que teníamos nos decidimos por Scabal ya que había hecho entrega de un meritorio muestrario con magníficas telas y excepcionales características, Loro Piana y Holland and Sherry quedarán para ulteriores ocasiones que a buen seguro vendrán. Entre los múltiples muestrarios que revisamos, la práctica totalidad, aparecieron multitud de posibilidades a mayores a las que llevaba preconcebidas: preciosos colores sólidos de inverosímiles tonos, finísimos cuadros “marco ventana”, de unos cuadros similares al príncipe de gales de uno o dos colores… numerosos eran los modelos de las maravillosas telas por las que podíamos decantarnos. Enseguida me di cuenta que esto no había más que comenzar y tan pronto como pudiera me vería obligado a hacerme más unidades, muchas eran las buenas opciones posibles. Incluso albergamos la posibilidad de utilizar más de uno en un “dos piezas” conjunto chaqueta pantalón o para el chaleco, pero pronto lo descartamos. Era un traje profesional, no de ceremonia ni fiesta. Para trabajar en una circunstancia, eso sí, un tanto particular como veremos al final. Con buen criterio de selección, finalmente Joaquin me ayudo a seleccionar -de entre todos- la final media docena de entre los que saldría la tela escogida y como no, salió uno de cada tipo: una azul claro, una triple “window pane” a dos azules: claro y oscuro,  una de raya diplomática azul oscuro con el motivo en un precioso distorsionado y grueso gris oscuro, un cuadro príncipe de gales oscuro con líneas azules, y un finísimo cuadro blanco sobre un intenso azul oscuro. Finalmente nos decantamos por el sexto una raya diplomática sencilla, muy fina en blanco pero –originalmente- muy separada lo que iba a poner a prueba la habilidad de los noveles maestros que la iban a trabajar. 360 grs. por metro lineal de densidad lo que va a resultar un traje con suficiente cuerpo, al  como corresponde con la climatología del norte de España.

SCABAL: Enrique y Valeriano y LANGA: Joaquín con VP

Llegado a este punto tengo que agradecer a D. Enrique-Antón Sanjurjo Illas gerente de Scabal España, que tuviera la amabilidad de querer acompañarnos en este momento para conocernos personalmente y hacerse cargo en primera persona del pedido de la tela que acabábamos de escoger. Aguardamos su presencia que no se hizo retrasar y durante nuestra conversación tuvo la deferencia de contarnos cualidades que desconocíamos de estas telas y con las que a buen seguro en breve realizaremos artículos específicos. Estuvo acompañado por su colaborador Valeriano Guerrero Martín y todos disfrutamos de una agradable lección sobre la calidad, el color y la composición de las telas de Scabal.

Pero una gran sorpresa estaba, aún, por llegar y era cuando a mi pregunta ¿qué forro me puedes ofrecer estimado Joaquin?, este con su socarrona y genial sonrisa me dijo para ti te traigo uno no para “clientes amigos”, para ti te traigo uno de “familiares”. Era sin duda uno de los forros más bonitos que recuerdo haber visto, y sin duda el que mejor le podía venir a nuestra futura obra de arte y estaba realizada en una seda de muy pequeños lunares blancos sobre un formidable brillo azul marino que desde un primer momento me hizo suspirar. ¡¡¡¡Qué bonito!!!! Las otras opciones… no tuvieron oportunidad, fue mucho más sencillo que con las telas.

Pasamos una vez escogidas las materias primas y después de intercambiar las impresiones sobre posibles tipos de cortes, a ver los detalles del traje tres piezas. Comenzó la batería de preguntas del profesor, Joaquin, pero las respuestas eran divertidamente aceptadas de la mejor manera en las coincidentes y confrontadas en su disconformidad, tan pronto como me quedaba pensativo el ofrecimiento de potencial respuesta de Joaquín era la mejor posible, como podía evaluar a posteriori; ¿Cuál deseaba que fuera la forma del chaleco? ¿con o sin solapa?¿cruzado o sencillo?¿bolsillos?, ¿botones cuantos?.. continúanos con el pantalón y la chaqueta… el mismo número de preguntas… todo fluía. Había complicidad entre cliente y maestro, a una idea se superponía otras, todas eran justificadas y demostradas sobre el imperfecto traje que yo portaba. Datos millones, enumero: 21,5 de los bajos de pantalón, una sola pinza, el talle del cinto un poco más ancho de lo normal, preparado ¿cómo no? para los tirantes en forma de V en la costura central trasera superior, ni que decir sin pasadores por lo tanto y tensores en ambos lado, un bolsillo atrás y portañuela de botones… Una obra de arte. Todo absolutamente a mano, solo aguja, tijera e hilo y manos expertas… En la chaqueta las solapas teníamos claro que pedía unas un poco más anchas, con las puntas en pico ya que aunque Joaquin hábilmente me justificaba, pero no convenció de retractarme de mi primitiva idea, para hacerlas acabadas en redondo, ya que aunque son muy delicadas y tienden a caer y a doblar haciéndolas poco indicadas para un uso continuado, no lo es menos que el traje pedía todo nuestro esfuerzo y esmero. Los bolsillos una genialidad en forma de cuña con una ligera inclinación, con su correspondiente “ticket pocket” o tercer bolsillo, dos aberturas traseras,… todo fluía con una suave carencia en la que daba gusto trabajar. La relación sastre y cliente era un disfrute de dos amigos chalando de sus aficiones favoritas. Estaba realmente disfrutando como un niño. Diré que en principio definimos el color de los botones como blancos y el bajo con vuelta, pero a última hora me retracte y opte por unos sobrios oscuros porque le conferían un carácter más serio y sin vuelta porque ya pensaba en el sensacional calzado y prefería que descansara sin interrupción sobre ellos, también le aportaba mayor seriedad en mi valoración.

Apuntaré además que a estas horas ya la noble sastrería presentaba una notable, concurrida y distinguida audiencia que me hacía disfrutar aún más del momento por el ambientazo que se respiraba, D. Mariano atendía con sobria delicadeza y humilde presteza a un joven caballero que requería de sus consejos, Jose Mª se afanaba porque estuviera cada una de las múltiples prendas luciendo como auténticas joyas, y mi estimado Joaquin se desdoblaba en un sinfín de tareas todas ellas con serenidad y oficio. La sastrería bullía y yo me perdía en las mil maravillas que ofrecía la firma Langa entre impases; Tres cuartos de cachemira, corbatas de todo tipo: Maclesfield, knitted, lana y mil modelos más, complementos variados y selectos, fotos con distinguidos clientes… todo muy delicado e igualmente cuidado. Significar también que si en posibilidades de telares para traje, ya es un auténtico lujo esta sastrería, en cuanto a material de género para las camisas es un auténtico escándalo. Siendo su principal sello los ojales con marca de la casa, puntada por puntada a mano como ratifica el noble dueño de la sastrería.

Pero seguimos por la tercera parte de intensa primera cita para la definición del traje que promocionamos en esta ocasión, las medidas. Joaquin se concentra, me pide que me saque la chaqueta para no distorsionar su patrón de medida y ser lo más preciso. Comienza a medir, 15, 16, 17 medidas… sigue midiendo palmo a palmo mi fisionomía, concentrado haciéndome callar amablemente -pero con firmeza- para seguir con su concentrado croquis y cuentas de memoria, sin máquina. Lo sorprendente es que en su block de notas solo figura mi nombre de pila David y a continuación de los dos puntos miles de dígitos 15,58,98,15,48,26,53,68,… con los cuales pasará luego para elaborar las prendas ¿Cuánta práctica no habrá que tener para luego encontrarse en tal sudoku? Algunas medidas son realmente inverosímiles y llamativas, hace cálculos mentales… En definitiva, será un traje a donde se trasladarán todas mis medidas antropométricas. Siento que más que medir en dos dimensiones, Joaquín me esculpe en las tres que nos define.

Tras un breve resumen del tema tratado a lo largo de la jornada que se ha dilatado casi dos horas de disfrute nos despedimos hasta la siguiente ocasión que será –ya- para la primera prueba no más tarde de una semana después…

Continuamos…

Una maravillosa experiencia el crear la ropa que vestiré en exclusiva y realizada para mí con tal calidad y sobre todo entregado trabajo y profesionalidad. Partiendo de un rollo de tela (con dos dimensiones) extendido sobre la mesa, de la nada y realizando la obra final en el espacio con las curvas de mi anatomía. Se denota devoción en el ejercicio. Muchas gracias y nos veremos para la segunda prueba.
Sin más dilación, y encantado, me voy a la calle Serrano 120 donde he quedado verme con Lander Urquijo para el tema de los complementos, tenía desde días atrás llena la agenda pero amablemente me hace un hueco y mientras espero visito la exclusiva tienda que en el primer piso del mismo número dispone. Todo son detalles y no falta ninguno, corbatas, pañuelos, calcetines y demás complementos fijan mi atención. Más son los jerséis, chaquetas, y demás prendas de su firma -porque todas lo son- las que destilan su mismo encanto y singular estilo, podía pasarme horas viendo tanto, tan refinado, con tal colorido y joven. En definitiva, muy bonito.

A los pocos instantes me viene cortésmente a buscar -Lander- para departir sobre los detalles. Le pondré a prueba. Le informo que ya está decidido el traje y como va a ser, le muestro una foto de la tela en el móvil y le ruego (y reto) a estar a la altura que sin lugar a duda le da ha dado la fama que ostenta, pocas pautas y muchas incógnitas; camisa blanca muy viva y con cierto brillo, toques verdes en el pañuelo, corbata sería pero con dibujos topos o Maclesfield y en tonos con “chicha” o mucha personalidad, para trabajo, el mismo tono en azul, verde  o incluso gris le combinará bastante. Con idéntico color y motivos discretos en los calcetines y los tirantes es en lo que menos apuro le pongo dispone de unos preciosos azules celestes, finos y elegantes que serán perfectos. Me despido agradeciéndole su deferencia pero me voy gran incógnita sobre la certeza del modelo definitivo para la corbata y el pañuelo… Lo dejo en sus experimentadas manos. Me dice que para la segunda prueba ya me dará novedades, no lo dudo ni un instante.

En cuanto al calzado la joya de nuestra corona, y nuestra debilidad, no es menos apasionante tema. Éste contacto lamentablemente no puede ser en persona, para evitar el viaje a las islas, pero si a través del teléfono y el ordenador. Amablemente desde el principio la propia, Betty Albaladejo, es todo disponibilidad y colaboración. Ya la puedo dar y definir novedades, ya que aunque sabíamos que iba a ser un traje informal cuando nos ofreció toda su ayuda, desconocíamos el resto. Con el traje definido y los complementos casi, la elección del color no alberga dudas, deben de ser negros o marrones muy oscuros pero el corte puede albergar desde cordones a hebillas y pasando por todo tipo de perforaciones si bien es cierto que lo mejor era con muy pocas. La informo y coincidimos que unos negros de doble hebillas para variar o unos marrones chocolate de cordones con una sola perforación en la costura de la puntera, serían las más apropiadas. Aún albergo la tercera opción de unos fenomenales botines, que aunque debieran ser de cordones, me parecen algo serios para el traje informal y más apropiados para un chaqué y los de sin cordones algo más casual y más propios de vestir sin corbata. Aún así, prefiero arriesgar y relajar la formalidad del zapato por su suave encuentro con el bajo del calzado… nos lo tenemos que pensar un poco. La opción de unos botines empieza a tomar forma, ¿arriesgar?, ¿diferenciarse?, ¿innovar?. Lo suyo serían los zapatos más bellos del mundo, Oxford lisos de cordones… pero necesitaba probar algo más. Diferente. Nuestro traje no podra estar sobre mejores cimientos; Los mejores zapatos de Carmina.

Pocas cosas faltan para el atuendo completo, un sombrero. Llamo a Carmen de Fernandez y Roche y le pongo al día de mis intenciones. No lo duda y definimos un sombrero de ala ancha, ligero con cinta de seda en la base de la copa y en estilo Fedora de vestir parece más que apropiado pero a los clásicos marrones se les une una opción que nos ha dado anteriormente otro amigo D. Luis, en azul marino, como el traje. Lo habíamos pensado pero le daremos una vuelta, lo que si es necesario es que le pase la medida de mi contorno craneal a la altura de la frente. Grande, el dígito es abultado, pero será necesario. Será un sombrero artesano y a nuestra medida, especialmente creado para la ocasión y para nosotros. Muy agradecido.

Para la primera etapa no está mal, seguimos trabajando para siguientes entregas. Aun no tenemos cerrada nuestra segunda promoción, ni mucho menos. El final será muy trabajado. Lo que sí tengo claro es que es estamos trabajando con las primeras firmas de este país, de manera directa con los mejores especialistas y eso se nota y da gusto. Entre profesionales todo es más sencillo y saldrá excepcionalmente. Lo contaremos aquí. Muchas gracias por vuestro seguimiento.

  • alberto

    Hola,

    La cosa promete, manténganos puntualmente informados. un cordial saludo.

    • Amoreno

      No lo dude. Serán tres artículos con un final… ¡¡¡de cine!!! Proximamente el segundo. Reciba un cordial saludo estimado Alberto.

  • HARRY

    Sólo la dedicación de tiempo y la consideración de cada detalle es un lujo casi, casi inalcanzable para muchos. Pero he disfrutado tanto con esta trama de buen gusto…

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado Harry. También trabajamos para hacerlo accesible a todo aquél que lo desee, la felicidad está en el camino no en la consecución. Saludos cordiales y a tu disposición,

  • Amoreno

    Estimada María, muchas gracias por tu comentario. Nos encanta leerlo y observar que parece que hay “nicho de mercado” :-)… Poco a poco, nosotros solo tratamos de dejar constancia de nuestra propia impresión, trabajo e ilusión… Un granito de arena… Feliz día,

  • Amoreno

    Muchísimas gracias, estimada María. La verdad es que el gran descubrimiento es el nuestro, por conocerte. Estamos encantados de contar con tu presencia… y como resumen decirte que las personas como tu padre (o el mío… y tantos otros) son nuestro modelo y meta a la cuál tendemos. Un besote y estamos encantados de tenerte entre nosotros y contar con tu magisterio. A tu disposición querida dama,