Practicar deporte: una actividad – extraordinariamente – saludable y elegante

Golf con mucha clase
Golf con mucha clase
Greg Norman - Ralph Lauren

Hacer deporte es como todo lo que realiza un caballero, un acto de elegancia, se mire como se mire. Para ratificar este extremo sólo tendríamos que revisar los videos de los mitos mundiales y fijarnos en su juego: el revés de Roger Federer sobre la hierba del Old England Club londinense, las boleas Zinedine Zidane sobre la del Parque de los Príncipes parisino, los mates de Michael Jordan encima del parquet de United Center de Chicago o un swing de Sam Snead sobre el césped del club de Birminghan que acoge la Ryder Cup… y estamos seguros que esto sería fácilmente constatado por todos nosotros.

Luego, el resto de los mortales lo practicamos como buenamente podemos, pero lógicamente no es este nuestro sentido de ser, la crítica deportiva, para esto ya hay sobrados medios especializados. Nosotros, como venimos haciendo desde hace ya algunos meses desde este blog, nos gustaría dejar nuestra opinión ciñéndonos al estilo de la uniformidad en la práctica de los distintos tipos de deportes.Si bien es de justicia puntualizar que hay deportes que destilan una mayor belleza en sus atuendos como el tenis, el golf, la hípica, los náuticos de recreo a vela, patinaje, caza, etc. en detrimento de otros como el boxeo, natación, rugby, esquí, pesca; en todos hay un denominador común y es que en debe ser usado el atuendo indicado; y dentro de ellos el que más elegancia rezume el cual desvelará al verdadero caballero que se viste por los pies.

Look para el club deportivo

Cuando asistimos a nuestro correspondiente club para realizar nuestra actividad deportiva, deberíamos asistir al mismo como corresponde a ese momento, usualmente en estilo casual sport del que ya hemos hablado en otros artículos. Una vez allí y solo en el momento que decidamos visitar la pista o instalación habilitada para tal efecto, previo paso por los vestuarios proceder al cambio de atuendo específico y posteriormente a la finalización del mismo, y después de despedir a nuestros deportivos rivales, recibir la merecida ducha y proceder de manera inversa.

Dejando de lado el comportamiento correspondiente y habitual que no se debe abandonar un caballero dentro de la cancha, por más pulsaciones a las que lata su corazón, obvio en el caso que nos ocupa constantemente de valores integrados; el atuendo que deberíamos utilizar es el específico para el mismo. No jugar al tenis con camisetas de futbol, sino con polo de dos botones desabrochados, hacer ciclismo sin mallot específico, running sin la equipación indicada, etc. Es del todo contraindicado, hemos visto que el atuendo está íntimamente ligado a la situación que se realiza y esto es por supuesto indicado en el caso que nos ocupa de la práctica del deporte.

El uso del –típico- chándal es francamente desafortunado, incluso para la práctica del deporte y es mucho más acertado otras prendas como pueden ser; un chubasquero específico para el running, un jersey o chaleco para el tenis, una sudadera para el fútbol,…

Gran parte de la responsabilidad en nuestra actual cultura de no mimar el atuendo diario en el vestir de nuestros días, puede provenir porque los personajes actuales más famosos de nuestra sociedad actual son deportistas, y estos a pesar de tener un alto poder adquisitivo, son francamente muy mejorables en sus atuendos. Lo que justifica, de nuevo, una de nuestras máximas, la elegancia no se compra, y esta no tiene relación directa con el poder adquisitivo del caballero. No hay más que ver a muchos futbolistas y otros deportistas cuando se desprenden de su traje oficial de su club de origen o asisten a las galas para recibir sus merecidos premios (no puedo sacarme de la mente al genial Messi recibiendo su merecido balón dorado).

Ir a jugar no es vestirse con cualquier cosa porque se rompe, suda, usa más bruscamente, no es una actividad “normal”,… en la actualidad tenemos una fabulosa oferta de gran calidad a un precio muy competitivo confeccionada para tal fin, y si cuidamos este aspecto no cabe duda que atraeremos positivamente, las miradas de nuestros semejantes y por descontado su respeto, además del más importante: el nuestro.

Si bien podemos afirmar que las casas tienen buena culpa por qué no facilitan esta tarea con prendas de estilo, salvo raras excepciones como la célebre Polo Laurent, Lacoste, Suitsupply (que tan fenomenalmente vistió a la delegación holandesa en la ceremonia inaugural de la anterior olimpiada),… no lo es menos que podemos adquirir prendas específicas de gran calidad muy asequibles, por la cantidad de grandes centros comerciales deportivos específicos.

No hay que olvidar que prendas, precisamente por su gran belleza, han saltado de las pistas a la calle como: los polos, invención del propio Lacoste y el empresario Gillier o los jersey, que son originarios del uso que la aristocracia inglesa hace de la prenda que utilizaba “las clases trabajadoras” por la libertad de movimientos que facilitaba esta prenda en la época de principios del siglo XX, como no en las islas británicas.

Nos comentas tu impresión acerca de este artículo así como nos das a conocer que deportes practicas con más hábito y ¿qué uniformidad sueles usar?

  • Muy interesante éste artículo sobre las prendas sportivas. A mi modo de ver, creo que ofrecen un campo más abierto para el diseño, saliéndose de la monotonía de las prendas formales.

    Las piezas que has expuesto, no cabe duda que son atemporales , de un gusto refinado y por supuesto muy cómodas; mis favoritas serían la nº 7 “Federer-impecable” y la nº 16 “Chaleco clásico de tenis”.

    No cabe duda que hoy día el vestuario deportivo tiene un papel muy importante en las competiciones. Es increíble el trabajo que se hace con el vestuario para patinaje artístico por poner un ejemplo, y también el valor que se le concede al trofeo máximo del Torneo Master de Augusta de golf y que como todo/as sabemos consiste en una chaqueta de color verde.

    Chaqueta que sólamente pueden vestir los socios fundadores del club exclusivamente dentro del recinto, y que se le otorga al ganador del torneo, pero no a título de propiedad, ya que excepcionalmente puede sacarla del recinto y guardarla en su armario para devolverla y entregarla al ganador del torneo del siguiente año.

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    Me ha gustado sobremanera tu artículo de éste jueves. Enhorabuena amigos de V.P., que tengáis buen fin de semana.

    • Amoreno

      Muchas gracias estimado D. Francisco. Como siempre tan caballeroso y atento con nosotros, te estamos muy agradecidos y así da gusto continuar con esta pasión por ser un caballero y contar nuestra opinión. Nuestros mejores deseos también para ti, amigo.-