Polo; el acertado término medio entre la formalidad de la camisa y la deportiva camiseta

 La prenda que representa un equilibrio fundamental, apropiado y elegante para que en los momentos más deportivos y desenfadados del caballero pueda vestir su torso es la que está a medio camino la camisa y la camiseta es el polo. Hemos dejado constancia en esta -vuestra- página de lo desacertado que nos parece la elección para el uso por parte del caballero de la camisa con la manga corta, pues bien esta es la prenda que nos parece más indicada para tales circunstancias. Como la camisa -siempre debiera ser de manga larga- y la camiseta siempre para un uso muy joven y deportivo o interior, para otros usos esta prenda será un auténtico básico del vestuario de todo caballero.

El polo aparece en un contexto deportivo como lo es el deporte del Polo, y dicho sea de paso que su nombre proviene de la palabra tibetana “pholo” que significa pelota, es el tenis uno de los primeros y más famosos deportes que toman esta indumentaria para el ejercicio de su disciplina y de ahí salta para que la vestirnos en las ocasiones que queremos disfrutar de la mayor  informalidad. Tiene la variante de manga larga en los polos de rugby que me parecen de lo más bonitos cuando se usan en el contexto adecuado. Pero es indudable que el uso del polo en ciertos ambientes deportivos como el golf, le ha dado una célebre fama de elegancia a esta prenda y ha permitido que se pueda prescindir de la camisa en ciertos ambientes deportivos como el “green” de los clubs de este deporte, ya que la camiseta es una prenda exclusiva de los deportes menos elegantes y en modo alguno permitido en estos ambientes selectos. El uso de la T-Shirt se reduce a la utilización por parte más jóvenes o como prenda interior, ya que hay que tener realmente mucho estilo para que la podamos usar acertadamente en las ocasiones de la menor seriedad.

No debiéramos descartar el uso de ciertos tipos de camisas, de marcado carácter sport, en detrimento del polo por sistema y en exclusividad, es decir, que ocasiones como ir a la playa, acompañando a unas bermudas, para vestir con unos vaqueros u otras, no debieran ser exclusivas del polo. Y dejando sitio y lugar también a la elección de las primeras como atuendo más que acertado para variar, en los ambientes que sin duda el polo es la norma habitual. Al carecer de puños y por las características de su cuello “blando” no debería usarse con chaqueta, además de no favorecer estaríamos mezclando dos prendas con distinto grado de formalidad como son el deportivo y el casual o informal, lo que tampoco es acertado. Por no hablar de la lógica… ¿si con el polo combatimos el calor, para que necesitamos abrigarnos?

Mi polo preferido siempre fue el creado por el célebre tenista parisino Rene Lacoste, apodado el cocodrilo (de ahí el logotipo de la firma que fundó), realizado en algodón y con dos botones los cuales no se abrochan, nunca, ninguno. Aunque también están las versiones con tres, menos clásicos  y más inadecuados, en los más variados colores básicos aunque el más típico y nuestro favorito e imprescindible es el blanco. Los hay con toda combinación de colores y dibujos de distintas formas, pero los más celebres y elegantes son los que no vayan más allá de ciertas variaciones de colores en las líneas de las terminaciones del cuello y mangas, como los elegantes y clásicos Fred Perry. La altura de la manga debiera siempre estar ostensible por encima del codo… lo ideal -como todo en la vida- en el punto intermedio entre este y el hombro.

Una circunstancia que no me deja de asombrar es que esta prenda del atuendo del caballero incluso se tiende a ver por distinto segmento de la población como un “tanto formal” a juzgar por el desmesurado y a veces incorrecto uso que de la camiseta se hace, tanto dentro como fuera de la pista de juego. No creo que sea correcto, así como tampoco lo entiendo que esta destierre o desplace en la totalidad de las ocasiones estivales a la camisa.

Todas las marcas disponen de sus propios modelos en algodón de piqué siendo los más clásicos los mencionados Lacoste; nuestros favoritos y sus precursores, Fred Perry; clásico entre los clásicos y como no Ralph Lauren, cuya principal característica es que presenta la parte trasera más larga que la delantera en su parte más baja y cuya novedad es que su diseño puede ser creado por ti mismo. Otros que no conviene olvidar son Hackett, Burberry y Abercrombie entre otros, como españoles… yo me quedo con uno que tengo color rioja de Pull and Bear.

Sus principales reseñas de calidad que determinaran e identificarán sus mejores cualidades son;

  • El doble cosido en las costuras.
  •  El refuerzo con tela en las uniones en los hombros.
  • La especial confección del cuello, terminaciones de las mangas y la tela donde van alojados los botones para que mantengan su original forma con el paso del tiempo.
  • Aberturas en el final de las costuras de los laterales.

No olvidemos que es una prenda deportiva que como tal va a estar sometida a esfuerzos violentos y que su talla tiene que ser ajustada -para comodidad y porque lo aconsejan los cánones- por lo tanto su calidad será decisiva para que con el uso y el tiempo, su presencia original se mantenga el mayor tiempo posible.

Nos encantaría saber cuál es tu modelo favorito; marca, color, forma etc. y si te atreves hasta una foto. Muchas gracias, entre todos completamos y perfeccionamos esta vuestra página.

  • Great article. My favorite polos are Ralph Lauren and Lacoste’s.

    AC

    • Amoreno

      You are very nice with us, Mr. De Castro. Very thank you and to your disposal. Kind regards,