Polo de lino

“Enseñando aprendemos”; Seneca.

      Ni en aprendizaje ni en calidad existen atajos. O aprendemos los conceptos con claridad, y los integramos practicando, o terminamos liándolo todo. En cuanto a la calidad, es más sencillo: o existe o brilla por su ausencia.

      De cara a los rigores del verano que empieza a llegarnos por entregas, podemos ir avituallando nuestro armario con prendas típicas de esta estación. Sin prisas, disfrutándolo. Poniendo el punto de mira en el largo recorrido.

      El tejido por excelencia para el calor es el lino. Todos lo sabemos. Por este motivo y para esta temporada he adquirido un polo de este hilo vegetal de la firma GRAN SASSO.

      En mi caso particular, para los polos siempre había utilizado el piqué de algodón salvo en aquellos para practicar deporte. Ya que para el ejercicio físico las licras -actualmente- se llevan la palma por su ligereza, suavidad y sobre todo porque el sudor no hace que la prenda pese dos kilos más sobre nuestro cuerpo. Tampoco que se pegue a la piel.

      El polo de la firma italiana resulta ajustado y ha sido tejido con una trama muy poco tupida. Algo que proporciona la máxima transpiración.

      De composición 100 % lino, me resulta tan ligero como si tuviera el torso desnudo. No es exagerado a tenor de la foto al trasluz de la galería.

      Algunos apodan a estos polos de forma despectiva como de viejos. Nada más lejos de la realidad; lo que está absolutamente desfasado es no estar dispuesto a asimilar nuevos conceptos.

      El remate elástico de la cintura permite que la parte final del polo se mantenga a una altura intermedia. Ideal. En su sitio, pues como todo el mundo debe conocer los polos de manga corta se pueden no introducir por dentro del pantalón de manera estilosa en algunas oportunidades (no así las camisas a no ser que ésta sea una polera y se vistan con bermudas) y su cinturilla ayuda a que quede en el sitio más razonable.

      En cuanto a los botones, en los polos suelo desabotonar los dos primeros. Sin embargo en esta oportunidad quedaba demasiado desbocado el cuello debido a la liviandad de la tela y he preferido mantenerlo a raya pasando el inferior por el ojal.

      Pequeños detalles, pero precisamente son los que marcan la diferencia ¿no?.

      Los pantalones son de seda en el 45% de su composición y el resto lana de la Sastrería Olego y los zapatos de piel gamuza azul marino de Vidal Fernández.

      De esta adquisición he aprendido que el lino es un tejido de gran calidad, también, para los polos.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado
Fotografía Jose M. Salgado

Si deseas recibir de forma cómoda nuestras publicaciones, déjanos tu e-mail de contacto y te haremos llegar -periódicamente- una actualización con nuestros últimos artículos. Estamos a tu disposición. Muchas gracias y buena suerte

O consulta todos nuestros artículos desde la página de archivo