Plantas para el despacho

“Muchas son las lecciones que se pueden extraer del estudio de las plantas, si se procura el verdadero espíritu de la sabiduría”; John Balfour (1808-1884), botánico escocés.

      Existen personas que mejoran el mundo y otras que no. Un tercer grupo, las menos y dentro del peor de los escenarios posibles, lo degeneran. Como ejemplos lamentables de esto último están Maduro, Kim Jong-un, Bashar al Asad, etcétera.

      Con todo, la sociedad en general evoluciona y hay que ser optimistas.

      Una consecuencia inmediata de nuestras acciones es que afectan de manera directa sobre otros seres vivos con los que compartimos planeta. Amén del resto de los humanos que lo habitan.

      Unos, como Arturo Pérez-Reverte, son activos defensores de causas como la protección a los perros. Otros hacia animales en peligro de extinción como el oso blanco en la Antártida o el tigre blanco de Bengala. Y a algunos nos va la causa ecológica. Cuestión personal por la que siento cierta sensibilidad. Hacia la vegetación en general y por los arboles en particular.

      Me encolerizan los incendios y entre las mejores noticias que he leído en los periódicos durante los últimos días se encuentra que en la India -en solo medio día- se plantaron 66.000.000 árboles.

      El Amazonas se deforesta a ritmo aun mayor que el deshielo de los polos. Mariano Rajoy prometio en su día, y antes Rodriguez Zapatero, plantar 500 millones de árboles, pero con ninguno me he topado a pesar de atravesar la Península Ibérica de norte (La Coruña) a sur (Cádiz) la semana pasada.

      Todos podemos aportar nuestro granito de arena para frenar la desertización. Si no disponemos de terreno, siempre es posible habilitar un espacio en nuestra casa u oficina para albergar alguna maceta.

      Los beneficios que nos reportan con efecto inmediato -a parte de la decoración si disponemos de un bonito tiesto- es que relajan, favorecen la concentración y reducen el estrés. Por un puñado de euros y apenas un riego esporádico, esta son una docena de propuestas para alegrar nuestro día a día junto a otro ser vivo.

1.- Bambú de la suerte.
No es un bambú. Resulta discreto, solo necesita agua y se pueden sacar esquejes.

2.- Cáctus.
Hay cientos de tipos y es un seguro de vida porque sobrevive sin apenas atención.

3.- Aloe vera.
Conocida como sábila su jugo interior aporta beneficios para la belleza y la salud.

4.- Bonsai.
Arboles en miniatura muy delicados que en su día fueron asociados a los ejecutivos.

5.- Tronco del brasil.
Con abundante luz indirecta y una temperatura 15 / 25 ºC se presentará exuberante.

6.- Espatifilo.
Purifica el aire. Hiper resistente, solo necesita agua cuando sus hojas decaen.

7.- Sansevieria.
Hojas con forma de lengua, lo que le da el sobrenombre de lengua de tigre.

8.- Potos.
Puede crecer como una enredadera e multiplicarse -fácilmente- por brotes.

9.- Menta, romero, albahaca, tomillo y otras plantas aromáticas.
Tienen la gran ventaja que son comestibles y aportan genuino olor.

10.- Ficus.
Existen centenares de variedades.

11.- Beaucarnea o pata de elefante.
Con tamaños muy diversos, su ensanchamiento inferior es una reserva de agua.

12.- Costilla de Adán.
Exótica planta, trepadora, puede alcanzar tamaños espectaculares.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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