Perfiles del caballero en el siglo XXI; D. Felipe de Borbón y D. Rafael Nadal

Perfiles del caballero en el siglo XXI; D. Felipe de Borbón y D. Rafael Nadal

“Nada es más digna de admiración en un hombre noble que el saber aceptar e imitar las virtudes de los demás”, Confucio.

Dos son –entre otras- las principales personalidades que están llamadas a ser referentes del caballero español durante el nuevo siglo. Los mejores -jóvenes- embajadores de la figura que defendemos. Si bien es cierto que no destacan por una depurada elegancia, no lo es menos que sus estilos están muy acordes al puesto que ocupan y lo dignifican en la inmensa mayoría de las ocasiones. Con estilos muy diferenciados, debido a su distinta edad y responsabilidades, me gustaría destacar y comentar cual es mi opinión, desde el profundo respeto y mi gran admiración a sus destacadas posiciones.

S. A. R. el Príncipe de Asturias y Rafael Nadal Parera, cada uno por distintos motivos y con diferentes compromisos, encarnan al hombre español de los nuevos tiempos. Sus vestuarios son tan desiguales como dispares son sus destinos y obligaciones. Ambos poseen una complexión atlética (más acusada en el tenista) y, por ello, les favorece enormemente cualquier ropa. Si le sumamos que poseen bastante clase y no poca elegancia, resulta de ello que son los grandes embajadores del modelo masculino que tanto nos apasiona. Justificado por otra parte estaría -de sobra- que dispusieran de asesores para su imagen, debido su marcada repercusión pública, por supuesto.

El Príncipe de AsturiasD. Felipe creo que tiene un marcado estilo clásico, sobrio pero elegante. Para mi uno de los mejores exponentes, sino el primero en la península. Siempre muy acertado y comedido. Supongo que su mujer –mi paisana doña Leticia- ha tenido mucho que ver en el atinado rejuvenecimiento y actualización de su imagen. Para mi su gusto es muy acertado y cuando se le ve casual o sport, casi mejor aún.

El uniforme habitual del que está llamado un día a ocupar la jefatura del estado es, evidentemente, el traje informal. El príncipe lo usa, casi en exclusiva, de hilera sencilla, muy raro es la cruzada e imposible las tres piezas. Es muy predominante en todos los tonos de los colores azules y grises. Si bien es cierto que con cierta variaciones con la raya diplomática. Muy acertado es que cuando usa el esmoquin, normalmente lo haga en sus dos versiones más elegantes; cruzado o con chaleco. El frac, como corresponde.

Para que no se me pueda tildar de ventajista; tres creo que son las grandes mejoras que le recomendaría.

  • Primera ¿cómo no? El uso del pañuelo en el bolsillo, si bien en su caso casi siempre el blanco y liso sobresaliendo mínimamente no más de un centímetro o en un solo pico. Con etiqueta, casi, imperdonable el olvido.
  • Después, el uso de más chaquetas de doble botonadura tanto las del traje como las de sport, ya que por su fino y alto talle, sin duda le favorecería. Apenas si las luce, al contrario que su padre que –ahora- es muy asiduo a este corte.
  • Y como última, si bien acierta con el calzado en la mayoría de las ocasiones, algunas veces combina los mocasines con el traje. Pecadillo nacional.

El Príncipe de la tierra batidaEn cuanto a nuestro mejor deportista de todos los tiempos, y aunque esta faceta dentro de la cancha es muy mucho más transgresora, fuera de ella apunta muy buenas maneras que seguro mejorará con el tiempo. Siempre ha apuntado muy buenas formas y habitualmente se le observa -fuera de los ambientes deportivos- muy clásico y acertado para de su edad y posición. Supera claramente a la práctica totalidad de todos sus contemporáneos deportistas.

El vestuario del que va camino de ganar su noveno Roland Garros, está acorde a su edad y actividad. Jerséis de pico y camisas, bien vestidas, además de chaquetas para el sport. Y para las galas de premios, siempre muy en su sitio con perfectos trajes semiformales e informales. Además no le hace ascos al pañuelo de bolsillo el cual luce, a menudo, con mucho estilo. Destacar que jamás patina en ningún acto público y refleja un estilo que llamó la atención del propio Armani.

Me gustaría resaltar además que se el suele ver -incluso cuando va al fútbol u otro evento lúdico- vistiendo un oscuro traje aunque sin corbata, a veces. Cuando no ha cumplido los 28 años. Olé Rafa!!!! Vamosss!!!

También voy a dejar algún “pero” para no ser perfecto, que sería enemigo de lo bueno. En la entrega de los premios Príncipes de Asturias, entiendo que “patinó” un poco. Tanto que no hemos podido colgar esa foto.

Valores
Sin duda son sus valores interiores, aunados a su proceder y forma de expresarse, su auténtica elegancia. Humildad, saber estar, discreción, entrega, sacrificio, respeto por el rival, generosidad, nobleza y afán de superación, son los valores principales que destacaría en el manacorense y de nuestro príncipe: sentido de la responsabilidad, educación, discreción, preparación, sentido del deber, sociabilidad, culto, educado, sereno y experto. En cuanto a sus modales, hablan por sí solas las múltiples imágenes en distintas sus apariciones públicas.

Cómo me alegro de ser contemporáneo suyos, y espero que contribuyan, con su ejemplo, a la tan necesaria mejora de nuestra sociedad.

Muchas gracias y buena suerte,