Paul funda OTEYZA

“La genialidad es la capacidad para ver diez cosas donde el hombre ordinario sólo ve una”; Ezra Pound (1885-1972), poeta estadounidense.

      Vivimos nuevos tiempos. Algunos contactos los establecemos a través de las pantallas digitales, y éstas relaciones comienzan o se desarrollan en la distancia. Vía telemática. El motivo es que resulta inmediato conocer a personas a través del cristal líquido de nuestros dispositivos web, y más complicado coincidir con ellos en plena calle.

      De manera personal tenía ganas de estrecharle la mano a Paul desde hace tiempo, porque nada suplantará al contacto en vivo. Paul García de Oteyza es el cofundador, junto a su esposa Caterina Pañeda, de la sastrería el 9 1. Que no 91, como me explicó.

      El 9 y el 1. Significa algo así como el terminar con una cosa (9) y comenzar con otra (1). Como cada nuevo diseño nuestro.

      Paul lleva en esto seis años. Licenciado en Ciencias Económicas por la U. Complutense de Madrid, tras una serie de años dedicado al ámbito empresarial y académico decide dar continuidad a una tradición familiar. De tercera generación en el caso de Cat.

      Comenzó a la vera de un conocido, sastre, ahora jubilado. Cuando esto sucedió, me comenta, tuve dos opciones: o contrataba a alguien para cortar y realizar patrones, o lo hacía yo. Optó por la segunda.

      No es sastre, pero corta. No es sastre, pero diseña. No es sastre, pero elabora prendas tomando las medidas sobre el cuerpo del cliente… ¿No es sastre?

      Impulsor del Made in Spain sartorial actual, de la mano de sus compañeros de la AES. Paul marca un estilo español desconocido hasta el momento. Transgresor. Llamativo. Sin complejos; ninguno.

      Estrella mediática en las últimas ediciones de Pitti Uomo, Paul galvaniza buena parte de nuestra representación en Florencia.

      Domina de forma notable el complejo mundo del color. Me recomienda, si dudarlo, el tono nazareno para complementar mis azules. Dispone de un apartado en su local dedicado a esta disciplina colorimétrica. Él es asiduo al gris claro, el verde botella o el marrón albero, así como los blancos y tostados pero no descarta el negro, el amarillo canario o el naranja. Su conocimiento de la escala Pantone queda patente.

      Mientras permanezco en su sastrería, observo como atiende a sus clientes priorizando cubrir prioridades. Se muestra cercano. Amable. Sereno.

      Su nuevo local está ubicado en el barrio de las musas, galerías y diseñadores, no en uno de compras como él del Salamanca. Conde Xiquena, 11 de la capital de España. Tiene sentidiño. A donde se mudó desde barrio Argüelles -su comienzo- cuando su facturación lo justificaba. No en vano… es economista.

      Paul logró la confianza de puristas -como los defensores tradicionalistas del sombrero cordobés- a base de aportarle valor y expansión allende nuestras fronteras.

      Rebosa clase, innata, con un estilo sencillo de líneas pero con altos vuelos. La elegancia no va con él, ser elegante es un concepto menor de su imagen. Su gusto es tan personal y singular que marca tendencia, no deja indiferente y dispone de seguidores que desean vestir como él.

      Con el flamear de la capa española como mejor bandera y siendo centro de los objetivos de las cámaras por méritos propios; esto no ha hecho sino comenzar. Y parece que llevaran toda la vida acogiendo a peregrinos como Sir Paul Smith. Que no decaiga Paul.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado
Fotografía: Ignacio Formoso

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