Pantalones casual para el invierno; ¿lo de siempre o algo más?

pantalones-cuadros-tweed-trousers-pants-00“Lo sueño, luego tengo la obligación de hacer que suceda”; Manuel Escourido Calvo, economista y emprendedor.

Si hacemos siempre cosas de la misma manera, nunca nos sucederán cosas diferentes. Aunque quizá sea esta la manera en la que deban suceder las cosas. Sin embargo hace poco leí en un libro de Stephen R. Covey que según diversos estudios, todas las personas al final de sus días se arrepentían de la misma cosa: no haberse atrevido a hacer algunas cosas.

Debemos ser más atrevidos. También con nuestro atuendo. Así, cuando vestimos de forma sport o casual lo más acertado seguramente sea que el riesgo lo asumamos en la parte superior de nuestro vestuario. Es decir, que combinemos unos discretos pantalones de algún color liso y sólido, gris o azul, con una chaqueta de cualquier estampado. Window pane, por ejemplo. Sin embargo si queremos darle un carácter aún más informal a nuestra imagen, podemos invertir esta pauta.

Si utilizamos un pantalón para el invierno en cualquier tipo de lana (cashmere, merino, mohair, alpaca… o seguramente mezclas) con la multitud de variados dibujos en tweed como: el ojo de perdiz, la pata de gallo, de espiga o de cualquier otro tipo de motivos como, por ejemplo, los cuadros en el tartán o un príncipe de gales. Le estaremos dotando de juventud y singularidad a nuestro atuendo.

Apostaría, eso sí, porque la parte superior fuera del más distinto color y de un sólido porque en caso contrario el conjunto puede resultar realmente temerario. Las mezclas de motivos y dibujos ya sabemos que suelen ser complicadas.

En cuanto a con que prendas vestir nuestro torso, tiene la gran ventaja que podemos valernos de múltiples opciones y el resultado será igual de acertado. Jerséis, cardigans, chaquetas shall collar, cazadoras, blazers o casi cualquier otra prenda puede equilibrar el conjunto.

Tan solo deberíamos tener la precaución de optar, cómo no, por la máxima discreción en el resto, ya que en este caso -de manera excepcional- el centro de todas las miradas serán los pantalones. Bastante arriesgamos -ya- con su dibujo.

Por este mismo motivo, será imprescindible que el pantalón sea de una confección más cuidada que nunca por su protagonismo: el bajo esté a su justa altura, el talle en la cadera y sus perneras estar en consonancia con el grosor de nuestras piernas (ni ceñidos ni fofos).

Si cualquier tipo de color liso es sencillo de localizar en cualquier firma, me veo obligado a reivindicar de nuevo a la sastrería -como un espacio de creación- donde tendremos ocasión de hacer realidad esta prenda que cada uno de nosotros tenemos en la mente.

Muchas gracias y buena suerte,