Pantalones bespoke

“En el campo de la investigación el azar no favorece más que a los espíritus preparados”; Louis Pasteur (1822-1895), científico francés.

      Los pantalones perfectos existen. Son aquellos que bien asentados en nuestra cintura o cadera, según su formalidad, caen limpios hasta que la raya del bajo besa en el centro del zapato sin hacer ninguna arruga.

      Me comentaba la pasada semana gente del oficio que se empezaban a demandar de nuevo los pantalones no tan estrechos, circunstancia que va a favorecer esta caída. Pues en los más estilizados resulta imposible, en ocasiones, lograr un efecto ideal debido a que el grosor de las piernas del cliente lo puede hacer -geométricamente- irrealizable.

      Por otra parte, me alegra volver a estar “a la moda” puesto que casi siempre los utilizo con un ancho intermedio. Ni pata de elefante, ni pitillo.

      Todos valoramos que los pantalones simulen una silueta continua sin dobleces. Cual canalón. Y para conseguir este efecto tienen que cortarse las perneras conforme al ancho de nuestras piernas, a la par que estar la cinturilla equilibrada en torno a nuestra barriga. Esto, solo se consigue cortando los patrones a nuestra medida.

¿Cómo se elabora un pantalón a medida?
Se toman tres medidas (cintura, tiro y largo) además del bajo. En mi última experiencia en la sastrería Santa Eulalia, que fueron cortados por Raúl Perera, llevaron un extremo inferior de 20 cm. Suelo llevar 21, aunque también tengo algunos de traje con 22.

      Los pasos realizados a la hora de confeccionar un pantalón a la medida son:

Corte de avíos. Es la obtención de las piezas de tela trasladando los patrones dibujados en papel sobre el tejido. Similar al corte de la chaqueta: se cortan y preparan las piezas pequeñas, así como los forros del bolsillo, las vistas, etc.
Pasar puntos y owerlock. Es el proceso de remallar o sobrehilar el pantalón.
– Hacer los bolsillos.
– Montar y coser las distintas piezas.
– Poner la cremallera o los botones de la petrina.
– Hacer y montar cinturilla.
– Bordar ojales y planchar.

      También se realizan otras funciones y detalles como pasar puntos flojos para calcar las marcas de un lado al otro y dejar una referencia para posibles modificaciones posteriores, me apuntó el propio Raúl.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado
Fotografía Marco Ansaloni

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