PAL ZILERI o cuando una firma de moda clásica de caballero se hace eterna

 Me va a valer el presente post para explayarme, de nuevo, en como entiendo la “moda” clásica masculina del caballero, de hoy en día y de siempre; la que fue y seguro será… eternamente.

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Pal Zileri lleva años haciendo colecciones realmente meritorias más la de este año me parece especialmente acertada, como un corolario, sobria a la par que espectacular y absolutamente impecable en todos sus modelos. Combinando magistralmente sólidos con estampados, líneas con motivos y los colores grises y azules de ejemplar manera. Además hay que subrayarlo, no hay rellenos, todas sus propuestas rozan al mismo y sublime nivel, como debe ser. La cantidad de modelos no puede ser garantía de la calidad de una marca, más bien todo lo contrario, lo comento por las grandes distribuidoras que crean modelos cada cuatro días que me parecen como algunos feriantes de hace décadas -aún recuerdo- que colocaban en esas grandes cajas de madera los sabrosos y carnosos pimientos castellanos que casi parecían de cera de lo deliciosos que eran en la superficie superior, la de arriba, la que se veía… y de ahí para abajo se situaban otros por planos y de decreciente y degradada calidad… esta actitud no es de recibo. Poco que decir al trabajo de esta, italiana e internacional, firma más que ver sus colecciones; la excelente y selecta elección y combinación de sus telas, la variedad de colores y estampados, su originalidad y clasicismo… Pero me dará coartada para seguir reflexionando acerca de cómo entiendo la moda clásica masculina, y como no debiera existir contrasentido -a priori- entre la moda clásica tradicional y los lanzamientos de las colecciones cada temporada, innovando moda clásica cada seis meses.

Todas las marcas, sean de ropa o no, lanzan su productos aprovechando los cambios más o menos estacionales, climatológicamente hablando y esto parece lógico ya que nosotros mismos cambiamos nuestro vestuario y hábitos en estos momentos. Y puede ser el momento propicio para adquirir nuevas prendas que completen, renueven  y amplíen nuestro fondo de armario, aunque no dejaré de “criticar” a la par que recomendar la temporada de las rebajas. Bien, pues dicho esto lo que no entenderé nunca es que “nada” pase de “moda”, la moda o es no. ¿Es guapo hoy y mañana feo?¿Cómo puede ser? Prendas de principios de siglo siguen siendo asombrosamente elegantes y actuales hoy en día!!!! Creo firmemente que esta evoluciona como la ciencia, mejorando el conocimiento humano, facilitándonos la vida y ampliando nuestras posibilidades, a veces recordándonos conceptos y prendas olvidadas. Es aquí donde radica –primeramente- la diferencia entre el “fashion victim” y el caballero que se viste por los pies. La ropa y calzado de buen gusto y calidad tiene que durar por lo menos una década de plena vigencia, de actualidad y buen estado. A buen seguro con la que se adquiera en estos momentos tendrá que suceder lo mismo, durante la próxima década y más. A mi desde luego me ocurre. Quizás sea esta una de las mejores maneras de valorar si la ropa que se escoge es lo suficientemente acertada en calidad y belleza… malo es que tu ropa “pase” de moda.

Como he escrito constantemente entiendo que las modas pasajeras no tienen razón de ser a no ser el enfermizo comercialismo o un consumismo mal entendido, la creación de adictos a la moda (realmente horteras, las modas claro está. El sujeto se educa) o la imperiosa necesidad de quedar irremediable y rápidamente entre los más de los anticuados de manera fulminante, por precisamente querer estar a la (última) tendencia. No hay más que ver una foto de la “rutilante moda” de hace tres o cuatro años y ver cómo han desaparecido “la supuesta elegante ropa” como por ensalmo y así como fueron muy promocionadas entonces, caen en el olvido hoy. Pero como los clásicos, desde antes de las fotografías en blanco y negro o las colecciones anteriores que de Pal Zileri acompañamos en la galería, siguen tan vigentes en la actualidad seguro que con “ligeras” reformas y modificación de ciertos matices. Y es en estas donde entiendo que reside y radica el “quiz” de la cuestión, la moda clásica del hombre está en constante y creciente renovación investigación y avance pero en la elección de; las telas, los estampados, los colores, distintos cortes, mezclas de tejidos, formas de las solapas y bolsillos, tipos de pantalón,… matices puntuales y mínimos, propias de estar viva y en búsqueda de la perfección que en ocasiones rozará. No se trata de estancarse, anquilosarse… sino de la MEJORA CONTINUA. No destruir y volver a crear, algo totalmente distinto, que no tiene base, ni continuidad… y por tanto sentido. Las grandes firmas, nuestra admiradas Ralph Lauren (Purple Label), Manolo Costa, Paul Stuart (Phineas Cole), esta Pal Zileri de hoy… y algunas –contadas- más se diferencian del resto en que, al igual que las bodegas del mejor vino, sus colecciones son como los caldos de uva de buena cepa, que ganan con la solera, la experiencia, su calidad de trabajo, con el tiempo, evolucionan en su elaboración, mejoran procedimientos, pero no elaborarán “gaseosas” ni harán mezclas con estos… siempre con las mismos y centenarios viñedos. Sol, uva y buen gusto como en nuestra apasionada moda; tela, tijera, aguja y el mejor refinamiento.

¿Qué te parece?