Oxford vs Derby. ¿Cuando utilizar cada modelo de zapato de cordones?

“Todos desean saber, pero pocos pagar el trabajo que vale”; Juvenal (60-129), poeta romano.

      Para vestir correctamente se necesita sencillez natural adquirida con destreza.

      Si este aprendizaje se pudiera reducir a fórmulas, las cuestiones del vestuario serían integradas sin apenas esfuerzo. De manera inmediata, casi mecánica. Como consecuencia, la uniformidad sería la pauta habitual y dejaría de tener mérito mostrarse de forma adecuada. Incluso seria aburrido.

      Lo peor es que se perdería el estilo individual.

      Por suerte, como en toda educación, a la hora de vestir se requiere de disciplina y conocimientos en dosis similares.

      La cuestión de por que modelo de cordones optar, Oxford o Derby, se podría reducir com norma general a: “los primeros con un traje y con un conjunto de chaqueta pantalón, o más relajado, los Blucher”. Sin embargo en esta aseveración cabrían matizaciones determinantes, cuando no contradictorias.

      La razón de esta regla es porque los Oxford tienen un punto de formalidad superior a los Derby. Pero a los zapatos los definen, además, su color, tonos y el tipo de piel. Así como otra serie de variables como si se trata de un modelo agujereado y en que concentración, una versión específica (Noruega) u otras como el número de ojales.

      Aunque no creo que sea necesario recordar que el modelo Oxford es aquel cuyos cordones se alojan en la pieza de cuero embebida a la pala del zapato, y los Derby aquellos cuyos ojales están sobre otra pieza cosida que se abate (orejas). Nunca está de más recordarlo, así como reconocer que estamos ante el caso de fallo no clamoroso, más bien venial, pero que de acertar aumentará la armonía del conjunto elegido.

      Un Oxford realizado con piel vuelta, muy agujereado o de un color distinto al negro torna hacia una informalidad tal que se debería utilizar con un conjunto más relajado que un traje sobrio. O con un traje de tweed o lino, que siempre son más distendidos que los de lana oscuros.

      Por otro lado, si el Derby es negro liso resulta apto para utilizar con un traje de oficina.

      Un zapato marrón medio o rojizo de cualquiera de las dos hormas, inglesa o americana, nunca quedará bien con un conjunto uniforme oscuro. Porque recordamos que el color del zapato debe ser más oscuro siempre que el del pantalón en una situación correcta.

      Otra excepción es que un spectator claro. Que siempre es factible de ser utilizado con un traje veraniego, aunque sea formal.

      En las decisiones duales la probabilidad de errar están al 50 %. Por lo que conviene inclinar la balanza hacia el lado correcto con el peso del conocimiento y la práctica.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado
Fotografía Jose M. Salgado

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