Oxford burdeos remachados de CARMINA

“El deseo de luz produce luz”; Simone Weil (1909-1943), filosofa francesa.

      El hombre está hecho para la calidad, no para la cantidad. Seguramente sea debido a que somos la especie más inteligente de la Naturaleza; aunque también surge como una consecuencia lógica del aprendizaje, la educación y la madurez.

      Con un número discreto de zapatos, todos podemos acometer con garantías las distintas situaciones que se nos presentan en la vida. Sin embargo; gracias a que nuestro trabajo consiste en explorar todas las posibilidades, decidí incorporar un nuevo modelo que acompañe al traje verde o el conjunto marrón que me están preparando en Ponferrada y Barcelona respectivamente.

      Ambos tejidos serán claros, así que el tono ideal para el calzado debía ser uno intermedio. Podría encajar el marrón chocolate pero me decanté por un color rojizo. El burdeos agujereado de CARMINA.

      El motivo fue que -como todos sabemos- este modelo sirve para todo aquel traje de tejido con un tono más claro. Y de ahí para abajo, en formalidad, con cualquier otro atuendo. Su idoneidad para un uso más relajado, con vaqueros o chinos, también parece patente.

      Las características de este zapato de Carmina Shoemaker son: horma Inca con puntera fina, referencia 80251, piel vegano -de origen animal- y de forro y suela en piel de becerro.

      Como detalles están el forro que tiene un precioso color lila que combina perfectamente con el rojo exterior. La incorporación de dos tríos de clavos en la suela para reforzar los laterales. Y que, como es habitual en la firma balear, el tacón está matado en su esquina interior.

      Además de tener ganas de este modelo por su preciosa línea y viva tonalidad, quería testar una piel diferente. Los tres que hasta ahora tengo de la firma mallorquina son box-calf (becerro curtido).

      Ya os contaré como evoluciona la sensación en mis pies, pues mi impresión al estrenarlos es que necesitan ser “domados”. Usarlos para que se adapten. Porque si bien es cierto que en el largo asientan bien, a lo ancho debido a una deformación artrósica que me acaba de aparecer en el pie derecho provoca que apriete en esta zona. Es decir, son estilizados en el ensanche.

      Este zapato inglés, al ser tan esbelto, disimula mi número 46 mostrando un pie contenido. Circunstancia que me agrada.

      Sandro, hermano de Betty Albaladejo, fue en esta ocasión quien me gestiono el pedido desde Nueva York donde acaban de abrir una tienda. Se van a comer La Gran Manzana, a bocados… y desde aquí nos alegraremos por ello.

      La fortuna con este zapato es que aunamos calidad a la cantidad de una sola vez.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado
Fotografía Jose Manuel Salgado

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