Otros diez errores que no debiera cometer un caballero

Vamos a retomar el hilo nuestro primer artículo de las buenas praxis para ampliarlo y pasar un rato simpático con las cotidianidades que nos pueden hacer pasar más que un apuro de caer en dicho error, que si bien puede ser no más que un mero accidente o despiste, de prodigarse en el tiempo pudiera dejar entrever un comportamiento a mejorar para que nuestro ansiado título de caballeros no nos sea desprendido o ni siquiera otorgado.

Estas son;

  1. Nunca chupar las cucharillas del café, té, infusión, etc… por más que esté rico el caliente líquido que nos vamos a tomar. Debiéramos evitar caer en el error de “rebañar” la cuchara. Es lo mismo que se manche el platillo, no importa, para esto entre otras cosas está. No es admisible esta circunstancia bajo ninguna disculpa, queda realmente feo por mucho estilo que se le quiera poner.

    Este caballero nunca chupará la cucharilla
  2. No se debería usar camisas de manga corta, NUNCA, no se puede. No. Además, quien lo hace, suele usar la “americana” porque tiene algo de “destemple” pero luego se la saca… Vamos un auténtico lío y despropósito, mejor no se usa. Punto final.
  3. No dejar de ponerse calcetines en cualquier ocasión de mínima formalidad -siempre- cuando se porte corbata. Corbata, pañuelo y calcetines es un triángulo indivisible e inseparable. Hasta que uno no integra la normas no se las puede saltar y caballeros con esta licencia en 200 años han salido menos que dedos tengo en mi mano derecha y ya no vive ninguno… así que los experimentos, ni en casa.
  4. Cuando uno se sienta a la mesa para comer en el verano, con el máximo calor y en vacaciones. Siempre debe cubrir su torso, con una camisa o polo, en el peor de los casos por una camiseta. No es una cuestión de calor, una vez más, es higiene y buen gusto. El torso cubierto, así como los pies y piernas, es decir, en la mesa esté esta donde sea, terraza, porche, chiringuito, merendero…  se sienta uno vestido. En la mesa y en el juego…
  5. El traje de baño también es solo para la estricta zona de baño, de ahí su nomenclatura. Cuando uno la abandona o deja la playa o la piscina, tiene que cubrirse la zona ocupada por esta prenda para el baño en nuestro cuerpo con al menos unas bermudas. Así mismo los pies con un zapato cómodo y cerrado de verano, mocasín o similar. Las chanclas o sandalias son solo para ir de la tumbona a la orilla del mar, lago o rio o borde de la piscina y la intimidad de nuestro baño. Que estos, nuestros pies, cuando se muestren han de estar igual de cuidadas, como siempre, que nuestras manos… no hay ni que decirlo.
  6. Decir “que aproveche” cuando vemos a alguien comiendo. No es tampoco de recibo ni mucho menos, aunque haya una vertiente supuestamente educada que lo prodigue. Se saluda, buenos días-buenas tardes-buenas noches- a quien está comiendo y no se interrumpe mucho más… la respuesta “si gustas” es directamente motivo y merecedor de un castigo mayor. Nunca se debiera hablar de temas relacionados con las funciones digestivas y asociadas de nuestro organismo interno… Ninguna. Nunca.
  7. Hablar de dinero es de mal gusto pero hablar de los precios de las cosas lo es aún peor. El dinero se puede tener o no, pero de él no se habla… ni si quiera se ve, siempre en sobres. Por cierto, tener mucho de repente, sin procedencia honesta, ni proveniendo del fruto del trabajo honrado y en bolsas de basura ya sabemos que es de la peor condición.
  8. Jamás de los jamases jactarse de la generosidad que luego, además asiduamente, no se cumple. Te voy a mandar una docena de truchas que he pescado ríquisimas… No. Se envían y punto, sin alharaca, no se anuncian los regalos, como mucho se llama media hora antes para avisar la llegada del mensajero. Ya que lo más probable es que la gente que anuncia a bombo y platillo remitir un regalo, JAMAS, lo ejecuta.
  9. Los mensajes TÚ. Son del peor gusto y educación, nunca se le dice a nadie nunca directamente un reproche ni una crítica, razón de más en público… Por ejemplo, engañar a tu pareja además de estar mal, no es educado ni fino, no da caché, ni tiene clase. Pero de ahí a afearlo en público… media un abismo. Ninguna dama debería decirle al padre de los niños durante la comida de celebración de su primera comunión que se acuesta con él desde hace tres meses delante de su esposa, como despecho porque ha sido desconsiderado no dejándola integrarse en la foto de familia… está mal afear en público, aunque se lleve “parte” de razón. Eso no se hace, nunca corregir la conducta de nadie en público, siempre queda francamente mal y te hace quedar a ti peor que al sujeto “activo”.
  10. Para terminar me gustaría llamar mucho la atención sobre el vestuario y las maneras que no usamos los caballeros “por estar o ser más cómodos”.  No puede ser nunca una disculpa la comodidad en el caballero, ¿acaso para un alpinista es cómodo subir todos los “ochomiles” que existen?, ¿le resultan cómodos los tacones altos a las mujeres? La respuesta es la misma que para los caballeros. El título es tan deseado como esfuerzo hemos de realizar por alcanzarlo, así que; abramos siempre las puertas del coche a todas las damas al entrar y salir, vistamos como es debido hasta en el más tórrido verano y … comportémonos en las “discretas barbacoas” con los amigos como lo hicimos el día que nos presentaron a los que a la postre serían nuestros suegros.
En la mesa y en el juego... siempre un caballero

Tengo que reconocer que cada vez que leo algunos capítulos del libro Cuestión de Estilo de Josemi Rodriguez-Sieiro y R.Vila, Los tres tratados de las buenas maneras de Alfonso Ussía,  múltiples artículos de mis colegas, etc. lloro de la risa… es saludable reírnos –sobretodo y también- de vez en cuando de nosotros mismos.

¿Nos dejas algunos más para la siguiente entrega?

  • YELENA KONDAUROVA

    Hola. Yo repito mi regla. LLevar en los bolsillos paquetes higiénicos y medicinas para las mujeres que tienen cosas de mujeres y no hablar de eso con otros hombres. Ésta es mi regla principal.

    • Amoreno

      Y tomamos buena nota, muchas gracias y saludos cordiales, estimada Yelena.

  • Silvana de la C.

    Interesante entrada. Hay muchos “gentlemens” que deberian dedicar unos minutitos a leer y a reflexionar.
    Enhorabuena

    • Amoreno

      Muchas gracias Silvana, todos comentemos errores… pero solo los sabios los reconocen y aprenden de ellos. Saludos cordiales y bienvenida a tu casa,

  • Estimado caballero:
    Ante todo permíteme reconocer que el mejor piropo que dedico a mis amigos masculinos es llamarles “caballero” (aunque reconozco que a veces soy un poco generosa en su dedicatoria…). 😉
    Me identifico totalmente con el decálogo sobre lo que “nunca” debe hacer un caballero, ni una dama (salvo el punto 2, el resto son aplicables a las señoras).
    No quiero extenderme pero no me resisto a comentarte que las personas que citas (Josemi, etc) no son expertos en protocolo por lo que entiendo perfectamente las risas que te provocan.
    Saludos cordiales,
    Mar Castro

    • Amoreno

      Muchas gracias estimada dama Mar por su comentario, piropo al referirme como a tal y bienvenida a esta su casa;

      Efectivamente todo en este blog pretendemos que sea aplicable a Uds., nuestras favoritas. Comparto que los caballeros que menciono no sean expertos en protocolo, más los tengo en alta estima y consideración en los temas relativos y me parecen unos referentes y modelos del caballero español, sin mitificar pero reconociendo su gran sentido del humor, valía y doctas cualidades, así como sus humanas limitaciones. Es un placer tenerla entre nosotros y quedamos a su entera disposición para todo aquello que la podamos ser de utilidad.

      Reciba mis saludos más cordiales,

  • Estimado caballero:
    Nada más lejos de mi intención que ofenderle o criticar a los caballeros españoles que cita. Simplemente, quería poner de manifiesto que si bien son ejemplos de hombres a imitar por su elegancia, sentido del humor y valía, opinión que comparto, no son “protocolistas”, calificación que actualmente nos define y que justifica el escaso “ingenio” que caracterizan a nuestras recomendaciones aunque, sin duda, apasionadas y entusiastas..
    Habrá observado que me he tomado la licencia de tutearlo en mi primera intervención. ¿Le parece oportuno que retome este tratamiento?
    Saludos cordiales,
    Mar Castro

    P.D.: Gracias a Dios, somos humanos y, como tales, imperfectos.

    • Amoreno

      Mi estimada y desde ya admirada dama Mar, Muy buenos días;
      Por supuesto que se impone el tuteo, me enorgullezco por tu consideración.
      A fe amiga que no ofendes, ni mucho menos, sino que todo lo contrario, nos honras con tu presencia este lugar de encuentro que es vuestra plataforma.
      La crítica por otra parte os la ruego -constante- a todos, pues es lo que más me hace crecer, consciente de mis grandes limitaciones repito asiduamente que aprendo gracias a vuestro seguimiento y confrontación diaria. Muchas gracias.
      He podido visitar tu ejemplar página http://www.marcastro.es/ a la que desde ya recomiendo a todos nuestros lectores y permíteme darte mi más sincera enhorabuena, es difícil encontrarse con trabajos en internet tan profesionales, completos y didácticos. Es un verdadero deleite el visitarla y leerte, que fantástico magisterio el tuyo.
      Tómanos en cuenta para todo aquello que entiendas que te podamos ser de utilidad y recibe mi más sincera felicitación por tu trabajo y un saludo muy cordial.

      David García Bragado.
      CEO & Founder de vestirseporlospies.es

  • Ah ¿pero todavía quedan caballeros? Me temo que el arte de los buenos modos que practicaban nuestros padres es propio de una especie en extinción que además siempre es señalada como “casposa” Me honro de intentar imitar a los verdaderos caballeros y me gusta disfrutar de la compañía de las damas cuya presencia atrae la atención por su serenidad y sobriedad más que por su pomposidad y barrocas formas. Sin duda, poner en práctica todos este repertorio de gestos, ademanes y palabras es muy costoso pero, con toda sinceridad, merece la pena cuando tu invitado o acompañante tiene el deseo de volver a disfrutar de tu compañía.
    Genial David.
    Saludos afectuosos.
    JDD Orozco.

    • Amoreno

      Muchas gracias y bienvenido a esta tu casa estimado caballero, D. Juan de Dios. Nos agrada leer tu sincero y simpático comentario, que sin duda compartimos. Tomamos como elección de comportamiento en la vida, los valores y modales caballerosos, con convencimiento y disfrute. A tu disposición y muy agradecido por tu visita. Saludos cordiales,
      David G B

  • Francisco José

    Buenas noches David:

    Por circunstancias de mi trabajo debo comer fuera de casa dos veces por semana. Habitualmente voy a dos restaurantes diferentes y me gusta sentarme siempre en el mismo sitio. Suelo ir a una prudente para poderme encontrar mi sitio favorito libre. Coincido casi siempre con las mismas personas y el protocolo de saludo cuando llegan es ” que aproveche, buen provecho”… cosa que no me agrada. Hoy al leer la publicación me ha parecido curioso porque instintivamente mi actitud cuando llego a un restaurante donde hay más comensales es saludar con un “buenas tardes”. He constatado que nadie saluda como yo lo hago porque hay una creencia generalizada de que se debe hacer como ellos hacen. Después de leer la publicación me he sentido satisfecho porque instintivamente sabía lo que había que hacer aunque no era lo que la mayoría hace. Gracias David y un cordial saludo.

    • Amoreno

      Mi querido amigo y caballero Francisco José, me ha sucedido algo parecido… he comido fuera de mi casa durante los 15 años que he desarrollado mi trabajo por cuenta ajena y siempre he detectado la misma falsa creencia en las personas más supuestamente “distinguidas”. Realmente es una falta de correcta educación, en algún momento alguien les debió decir que tal expresión denotaba buena formación, NADA MÁS LEJOS. Es ciertamente tosco, y merece la pena una reeducación… como en tantas cosas de nuestra vida; Desaprender y aprender. Muchas gracias por tu comentario, me reconforta y anima en mi labor diaria. Muy amable por tu parte, bienvenido a esta tu casa y saludos cordiales,