Otras maneras de vestir en las cenas de Navidad

“Una persona que nunca cometió un error nunca intentó nada nuevo”; Albert Einstein (1879-1955), científico alemán.

      La prudencia nos invita a proceder como sabemos, la audacia a mejorar. A estas alturas ya todos sabemos de sobra cómo vestir según las normas tradicionales que tanto favorecen, por lo que vamos a hacer un ejercicio de imaginación.

      Con el convencimiento de que será difícil mejorar las máximas de la sencillez y el rigor, pero con la esperanza de que sirvan de inspiración dejaremos algunas ideas.

Para las cenas de trabajo.
Vestir como se acude durante la jornada laboral, día a día, será la opción adecuada. Eso sí, con la mejor versión posible pues una ocasión festiva bien lo merece.

Para las cenas de Nochebuena y Nochevieja.
La alternativa al smoking siempre es el traje negro (o de cóctel). Aunque si observamos la realidad, el traje negro se ha convertido en el uniforme de los porteros en los establecimientos de lujo. Así que mejor evitarlo a menos que su corte sea impecable o no tengamos alternativa. Un color azul o gris más oscuro que el marino o el marengo, siempre con la inexcusable corbata de similar tono Macclesfield junto a una camisa blanca, también serían aceptables.

      Para no utilizar ninguno de estos dos trajes (el informal de oficina y el semiformal esmoquin) anteriormente citados, nos podemos decantar por un conjunto de chaqueta de terciopelo oscuro (negra, musgo, medianoche o granate) con solapas en punta o de cuello cisne y un pantalón de vestir en lana negro.

      Esta blazer difiere sutilmente de la bata para fumar, que resulta más recargada.

      Al pantalón de lana también le vale un gris marengo y, si rizamos el rizo, otra opción son los cuadros escoceses. En el caso de optar por el pantalón de estampado Tartan, su discreción tiene que ser absoluta para que no cunda el pánico entre nuestro entorno.

      Siempre con la pajarita negra que se reserva para el Tuxedo en exclusiva. ¿Un pañuelo Ascot para acompañar este conjunto de chaqueta pantalón? Solo si estamos en la más estricta intimidad de nuestro hogar junto a la familia más cercana. Si patinamos, estamos en el ambiente adecuado.

      Por las corbatas de lazo distintas del negro no paso. Lo siento. Siempre sin nudo prehecho. Y ojo con sus dimensiones: tienen que ser del ancho de nuestro rostro y las alas formando un triángulo equilátero. Las voluminosas de Tom Ford “pegan duro” estos años, pero pronto caerán en desgracia como todos los extremos. Otra cosa es sustituir el tejido de seda por el terciopelo, por ahí si que me veo.

      Es algo descabellado experimentar con jerséis de cuello vuelto, pues no permite el inexcusable complemento al cuello que en estos casos todos compartiremos obligatorio. Sin embargo, con este conjunto y los riesgos que estamos asumiendo… si el zapato es el correcto seguro que algún jovenzuelo va mejor que con muchas otras opciones.

      La camisa de ninguna manera puede ser distinta de la blanca, como en el caso del chaqué que aún admite la azul clara con cuello de contraste. Pero puesto que hemos optado por un conjunto menos formal, no utilizaremos ni el cuello wing (opera) ni otra botonadura que la madreperla.

      Como no todos tenemos una capa; utilizar el abrigo oscuro puesto sobre los hombros para ir del coche al restaurante es un punto que no cuesta dinero.

      El pañuelo me resisto a variarlo por uno de color, pero si que se puede lucir graciosamente desordenado en vez de con la forma cuadrada. Habrá quien se adorne con uno malva o rojo… como si lo viera. El actual Príncipe de Gales que rara vez desentona no suele lucir el nuclear blanco para estas ocasiones.

      El fajín descártalo. De todas todas. Incluso de la memoria.

      La bufanda crema de seda es lo suyo con los Tux, pero una de cashmere de un tono liso y acorde al resto de los elegidos también funciona dentro de los cambios que estamos introduciendo.

      Los calcetines negros son inexcusables. Sin embargo, como hemos cambiado el tono del conjunto, unos nazareno, helecho o antracita son tres alternativas. Mayor riesgo… de momento lo evitaremos.

      Zapatos; el calzado de charol de cordones horma Oxford es lo indicado. Mas si estás en casa, unas slippers oscuras te aportarán mayor comodidad.

      Con la certeza que no vamos a mejorar al esmoquin tradicional. Seguramente si el entorno es el adecuado, la sonrisa franca y hay buena voluntad acertaremos. Un test será si a cierta distancia y con la luz artificial en la noche nuestro conjunto no se distingue en demasía del negro… la mejor señal para una idea feliz.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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