Norman Vilalta, artista del calzado

“Triunfamos porque entendemos cómo funciona el mundo y lo que tenemos que hacer”; Viet Thanh Nguyen, escritor vietnamita.

      Nunca se sabe.

      Cuando era niño había un zapatero detrás del Arco de la Cárcel en León que era un gran profesional. Reparaba el calzado con tal pericia que parecía a estrenar, lo que contrastaba con el aspecto de su local. Una garita que acumulaba miseria y suciedad. Recuerdo que mi madre siempre le dejaba algunas monedas de más para compensar lo poco que cobraba por su trabajo, y una vez fuera siempre me decía: si no estudias terminarás así.

      Norman Vilalta (Puerto Madryn, Argetina – 1971) es abogado. Ejerció como letrado durante cinco años en Buenos Aires hasta que asimiló que vida hay solo una y la necesidad de vivir urgente. Como desde su infancia le encantaba hacer cosas con las manos deseaba trabajar con ellas, lo que le llevó a volcar su vena artística haciendo joyas para los pies.

      Dispone de 7 tipos de hormas genuinas desarrolladas por él mismo y me pidió que el boceto de la octava, cuyo croquis colgaba en la pared del piso superior de su local, no se la publicara. Todavía no la he lanzado y temo que me la plagien antes, me reconoció.

      Este artesano gaucho es uno de los zapateros bespoke (artesano y a la medida) que más fama acumulan dentro y fuera de nuestras fronteras. Su escuela ya va dando sus primeros discípulos como legado.

      Con él trabajan en la actualidad Alfonso otro letrado, asturiano, y Krysia que ejerce como zapatera desde hace más de cuarenta años.

      Verle trabajar da buena idea de su forma de proceder. Pone puntas largas de cabeza perdida sobre la piel de becerro y clavos con boina sobre el forro tensando la pala sobre la horma de madera. Observa el resultado. Lo desaprueba y las quita todas. Humedece la piel con una brocha mojada en agua hasta que está hidratada a su gusto… y vuelve a empezar. Repite la operación varias veces durante mi visita. Cuando marcho aún no era la definitiva. Su perfeccionismo se refleja en el producto acabado.

      La estética de los modelos de Norman Vilalta es colorida, transgresora con una base clásica. De toda la oferta, la tradicional es la que me gusta para vestir y la llamativa como inspiración.

      Norman deja la impronta de su sensibilidad en el producto que elabora de la misma forma que teniendo una foto de su amigo y maestro, el florentino Stefano Bemer, en el lugar de trabajo.

      En su opinión la horma es lo importante, antes incluso que su ejecución. Una mala horma por muy bien que esté trabajada, no resultará cómoda si el modelo no lo es, me comenta. Y añade, sin embargo un diseño acertado a poco bien que esté realizado siempre resultará adecuado.

      Respecto a la utilización de las máquinas. En la realización de sus piezas RTW es un hecho, ya que de manera habitual alquila una fábrica en La Mancha para este cometido.

      El servicio, personalizado, se desarrolla en su totalidad dentro del local que ocupa en el número 5 de la calle Enrique Granados de Barcelona. Donde realiza desde la confección de la horma en madera como replica del pie del cliente hasta el acabado. Que siempre se realiza a mano sobre cada modelo, incluso en la producción seriada. Tintado o patinado y lustrado.

      Respecto al local de Norman pasaría desapercibido para cualquiera que paseando por Las Ramblas no se introduzca en su interior. Mas una vez traspasado el umbral será dificil de olvidar para quien tenga el paladar de apreciar lo que allí se crea.

      Mucho ha cambiado el curso de los oficios en las últimas décadas, y no siempre para mal. De todos modos, Norman no es un jornalero más: es un artista.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado
Fotografía vestirseporlospies.es

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  • Leo

    Buenas tardes, querido David:
    Muy buen artículo sobre alguien muy importante.
    Hace años había un anuncio en la tele que decía algo así como: “Carlsberg, posiblemente la mejor cerveza del mundo”. Después de leer los artículos que se han escrito sobre Norman Vilalta en diferentes blogs, si me preguntaran cuál es el mejor zapatero del mundo yo le señalaría a él, aunque por si acaso añadiría… “posiblemente”. 🙂
    Si Woody Allen dijo que Oviedo era “una ciudad de cuento”, algo parecido se podría decir de los zapatos del Sr. Vilalta. Son como de cuento (aunque suene un poco cursi).
    En fin, seguramente tú lo conozcas, pero para los lectores que no lo sepan hay un blog llamado “The shoe snob” en el que con frecuencia muestran zapatos de este artista. Muy recomendable.
    Un cordial saludo y feliz tarde.

    • vestirseporlospies

      Mi querido amigo Leo, como vas, muchas gracias por tu comentario.

      ¿Qué tal marcha tu esposa con el esguince? Mis mejores deseos para ambos.

      Efectivamente, dices bien. Norman además es un buen tipo antes que otra cosa, y eso siempre es imprescindible. Llevo charlando con él por teléfono desde hace años y cruzándome emails o WhatApps y resulta muy sencillo. Respecto a su proceder, no tengo duda que es un referente en la materia, muchos no hay como él y menos artesanos de pura cepa… así que…

      Lo de mi ciudad me ha llegado al alma… JAJAJAJA Vi medir a Norman y otro zapatero de Barcelona me midió para realizarme un par -aún no diré quien- y si los sastres se trabajan esta fase los zapateros son una cosa enfermiza. Lo hacen con el cliente sentado, de pie, nos giran los dedos, utilizan calibre o “pie de rey” (nunca mejor dicho), rodean nuestro pie con su cinta en cuatro puntos, dibujan la planta y miden el puente… vamos un desfase… En realidad, toman todas las medidas, en tres D, para realizar la broma en madera. Vass en su día me pidió la planta, el perfil y el alzado y con eso les valió 🙂

      El blog que comentas es una maravilla, toda una referencia.

      Saludos cordiales y feliz tarde,

      • Leo

        Gracias por preguntar. Marta va mejor, aunque en realidad fue fractura de peroné y la recuperación es lenta.
        Entiendo que al hacer unos zapatos (o un traje) a medida se disfruta del resultado, pero también del proceso. Yo lo imagino como un viaje en coche. Te vas de vacaciones y disfrutas de tu estancia, pero también del trayecto, de una carretera por la que nunca has ido, restaurantes recomendados, lugares pintorescos donde parar… Algo así.
        Aunque de momento me conformo con el RTW, no descarto en absoluto darme un capricho en el futuro. Ya veremos.
        Lo que sí tengo claro es lo que me voy a regalar por mi cumpleaños(se llaman Monkstrap y se apellidan Meermin). Ya te informaré.
        Saludos.

        • vestirseporlospies

          Pues no dejes de compartir esa adquisición con nosotros, estimado Leo, estaremos deseando conocerla. No dudes en referirte a Pepe Albaladejo de nuestra parte. (Que aunque hace días he tenido alguna queja de su firma, finalmente, la ha solucionado y cuenta con nuestras bendiciones)

          Respecto a la dualidad entre experiencia o posesión, no lo dudo y me quedo con la primera. Si tuviera que elegir entre volver a disfrutar de por ejemplo la visitar a D. Jaime Gallo D.E.P. y disfrutar de su compañía en su sastrería o vestir su traje como hice el pasado jueves… no lo dudo y me iría a Madrid 🙂 De hecho cuando he terminado de mis experiencias sartoriales, me ha quedado mayor sentimiento de nostalgia de no volver a ver al sastre que alegría por llevarme un nuevo traje… 🙂 JAJAJAJA

          Saludos cordiales y muchas gracias,

  • Antonio Manuel Espinar

    Muy bueno.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias querido Antonio y recibe un saludo muy cordial.