Mantenimiento -diario y periódico- del vestidor

limpieza-cuidado-mantenimiento-ropa-hombre-articulo-conservacion-00“El hábito, si no se resiste, al poco tiempo se vuelve una necesidad”, Santo Tomas de Aquino.

      El mantenimiento es intrínseco al uso. Tres lustros ejerciendo mi especialidad, como ingeniero técnico en instalaciones eléctricas y mecánicas, me permitieron constatar que son dos los factores que determinan la satisfactoria y prolongada vida de todo artículo sometido a desgaste. Su calidad original y el mantenimiento posterior. La primera característica debe estar presente en su creación, desde el diseño hasta los componentes, y el mantenimiento tiene que realizarse durante toda su existencia.

      Esto es de manera análoga lo que ocurre con nuestra ropa, complementos, calzado y artículos personales en general.

      Respecto a la calidad de la materia prima con las que se elaboran nuestras prendas todos coincidimos en que lo óptimo son las naturales. Pieles como la de vacuno, o aún mejores del anca del potro (Shell Cordovan), y los tejidos de algodón, seda, lino y lana o mezclas de éstas evitando los materiales artificiales es lo aconsejable. En cuanto a esta cualidad durante su elaboración, la delicadeza de la artesanía ofrece mayores garantías frente a la seriada industrializada. Aunque existen diversos grados de perfeccionamiento en ambas modalidades.

      Como en el caso de las máquinas, o cualquier otro objeto sometido a desgaste, en nuestros artículos personales también existen dos tipos de tareas de mantenimiento para su mejor conservación: las diarias y las de largo plazo. Ambas igual de importantes.

      La limpieza de cada día de nuestros artículos es imprescindible, ya que muchas “pequeñas” hacen más efecto que las tareas exhaustivas si son esporádicas. De igual manera a como la permanente acción del viento o de las olas sobre las rocas erosiona de manera más drástica que un puntual martillazo, nuestra constancia diaria en la conservación logrará un resultado más acusado en el tiempo que una limpieza súbita y puntual por profunda que sea.

Ropa
Para los trajes, ampliable a chaquetas y abrigos, debería ser suficiente un cepillado diario y colgarlos en su correspondiente percha de adecuadas características (en madera preferiblemente y con anchura suficiente para que no se deformen los hombros), dentro de un armario de suficientes dimensiones para que no se toquen entre sí produciendo indeseables arrugas y que puedan “respirar” holgadas para airearse.

      Completarlo con un paso por la lavandería, cada nueva temporada, para una limpieza a fondo completaría la limpieza en líneas generales.

      Las prendas de punto, tales como jerséis y chaquetas o cardigans es preferible no colgarlas porque tenderán a deformarse. Lo ideal es doblarlos metódicamente y guardarlos apilados en una balda horizontal de nuestro armario. Las chaquetas abotonadas.

      Camisas, prendas interiores y otras similares, como su limpieza es diaria y su duración ostensiblemente menor, simplemente deberemos tener la precaución de guardarlas en su lugar correspondiente hasta vestirlas. Conviene tener la precaución de no plancharlas si no están completamente limpias, en cuyo caso podemos recurrir a nuevos lavados con productos más específicos -como un quitamanchas- hasta eliminarlos completamente, ya que el calor de la plancha fija la suciedad.

Zapatos
La limpieza diaria de nuestro calzado, antes y después de usarlos, con una esponja abrillantadora o una bayeta de gamuza (impregnadas con betún) parece el mínimo indispensable. Normalmente la superficie que pisamos a diario de oficinas y asfalto no hace necesaria una limpieza mayor, por lo que aunado a que no repetiremos a la semana más que un par de veces cada modelo hace que la limpieza a fondo pueda esperar entre 10 y 15 días.

      Dejarlos descansar en sus cajas correspondientes, con las hormas alojadas en su interior, y envueltos en papel de cebolla o en sus bolsas de tela es lo óptimo. Evitaran rozaduras entre ellos y hará que permanezcan en su estado original durante mucho más tiempo.

      La limpieza del calzado no debería reducirse a la palma o palmilla sino que también sería oportuno hacerlo en la suela. Lo aconsejable es limpiar la suela con una esponja o trapo viejo humedecido y rematándola con una grasa adecuada, sobre todo en sus cantos que están tan a la vista. Existen “lapiceros” específicos para realizar esta tarea fácilmente, aunque sirve el propio cepillo para el resto del calzado.

      Las revisiones al zapatero tan pronto como cualquier pieza en contacto con el suelo se vea afectada se hace necesaria para evitar males mayores. De manera análoga a nuestras revisiones dentales, si llegamos a tiempo una caries puede ser solucionada con un simple empaste mientras que si la misma se acusa puede que haya que recurrir a técnicas más drásticas como endodoncias o incluso tener que sustituir la pieza. Así ocurre con nuestro calzado, al primer síntoma de desgaste repararlo es ahorrar dinero.

Resumen
Para cuando la necesidad del cuidado se hace evidente, o imprescindible, por norma general llegamos tarde, y ya se deben tomar medidas más gravosas o resulta imposible de reparar. Motivo por el cual conviene tomar el hábito diario en el cuidado de nuestras prendas. Las que son de calidad desde su origen pueden durar toda una vida en perfecto estado (es más ganan belleza con la solera del tiempo) si durante su uso tomamos las debidas precauciones.

      No es su utilización lo que más deteriora nuestro vestidor sino mantenerlo en malas condiciones.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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  • Anonimo

    Impresionante lección. La teoría es perfecta, el problema es llevarlo a la practica que aunque aconsejable, por nuestro día a día tan ajetreado es complicado sacar tiempo para estas cosas y te acuerdas de los cuidados cuando ya el enfermo no puede mas. Y luego el tener un armario tan grande como para tener todo tan separadito es difícil. Pero tienes razón y hay que dártela, intentaremos acercarnos lo mas posible a tus consejos, siempre tan acertados. Un abrazo.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias estimado por tu generosidad.
      Lo cierto es que a todos nos cuesta…. pero son segundos lo que se tarda pasar una bayeta al calzado y cuatro cepillados a la chaqueta… lo que es incuestionable es lo de los armarios. Aunque el equilibrio y la lógica suele marcar que nuestra disponibilidad financiera nos provee de unos bienes similares… es decir, muchas prendas-casa grande-cochazo-etc… contenido vestidor- armarios pequeños-utilitario 🙂
      Un abrazo para ti y muy agradecido,