Los trajes cruzados y de tres piezas

Tres piezas Vs Cruzado by Paul Stuart

El traje más usado hoy en día por todos los caballeros es el de hilera sencilla, normalmente de dos botones, también el de tres aunque es considerado como más clásico. Es muy raro ver en el atuendo de nuestros días variantes -no ya en color a los clásicos azules y grises lisos- sino en su confección, alternativas a los sencillos trajes informales de cierre simple. Sin embargo no considero que sea el más bonito ni el más elegante, así como tampoco es ni el más estiloso ni abrigado. Pero seguramente si es por otro lado el más conocido, moderno y comercializado. Los otros dos modelos de trajes más clásicos dentro del estilo informal son; El cruzado y el de tres piezas con chaleco; a su vez puede este ser de hilera sencilla o cruzada. En esta ocasión intentaré trasladaros mi impresión a estas opciones de traje que considero mucho más elegantes, algo más formales y sin duda más novedosas.

La oferta no es tan variada ni mucho menos y no son pocas las veces que tendríamos que recurrir a la sastrería para obtener los nuestros. Estos modelos son mucho más serios que el de hilera sencillo y seguramente sea bueno alternar los tres principales tipos según al evento al que acudimos, escogiendo cualquiera de estos dos para una ocasión de grado más distinguido.

La principal ventaja que le veo al que incorpora el chaleco es su versatilidad, ya que supone contar con los dos tipos con solo prescindir o no del tercer elemento. Aunque considero que la belleza que le dota a nuestra imagen cuando se ve el chaleco -con la chaqueta abierta como es de rigor- es muy superior al de cuando muestra la camisa, máxime si este es a su vez cruzado, de otro color y/o con solapas. Por no hablar de la posibilidad, única, del uso de un reloj de bolsillo que siempre será más elegante y original que uno de pulsera, y otra posibilidad de marcar estilo y diferenciación.

El traje de botonadura cruzada, por su parte, caracteriza al caballero que lo luce una especial singularidad y una distinción sin par. Mucho más estiloso, este modelo suele realzar la silueta del caballero así como ser más favorecedor a los caballeros de mayor altura o espigada, la cual equilibran y disimulan. En el caso de poca estatura si se opta por un estampado de raya diplomática podría compensar, en parte, este efecto que produce de acortar la figura.

Estos dos modelos al ser más clásicos y dotarles de una mayor seriedad al porte del caballero, suelen por estos motivos ser más duraderos a los cambios de tendencias. Además favorecen el uso de la pajarita de lazo ya que dejan menos parte de la camisa en el pico frontal al descubierto y por lo tanto al ser más cerrados en la pechera le otorgara un merecido protagonismo a la siempre especial y distinguida corbata de lazo.

Cualquiera de estos dos tipos de trajes dotarán a su portador de unas características de originalidad y diferenciación del resto de caballeros, donde realmente radica -seguramente- todo el éxito en cualquier ámbito, máxime este momento en nuestra sociedad.

Lo que sí parece lógico es que  el vestidor de un caballero no se debiera considerar completo a menos que albergue en el mismo un tipo de cada uno para variar. Buenas elecciones pueden ser para el traje de tres piezas cualquiera de las usadas para uno de dos pero pueden ser especialmente indicadas; las de un tweed: en príncipe de gales o cualquiera “window pane” o estampado de cuadros; es decir más clásicos y por supuesto distintos a los lisos gris marengo y azul marino tan utilizados en los de dos piezas. En cuanto a la confección en el modelo cruzado, la tela con estampado de raya diplomática su es uno de los más, acertadamente, utilizados.

Respecto a la botonadura del traje cruzado se suele estilar, amén de genios como Paul Stuart, los modelos 6×2, 6×4, 4×2,… donde el primer número hace referencia a los botones globales y el segundo aquellos que son activos y no meramente decorativos. El primero, 6×2, tiene una pechera más abierta lo que hace una solapa más estrecha que estiliza la figura y el segundo, 6×4, caso cierra más y caracteriza en mayor grado al conjunto. También conviene recordar que este tipo de chaqueta no se desabrocha en su totalidad ni siquiera cuando se está sentado, lo que puede resultar un punto menos cómodo. Así como aconsejamos con el último del chaleco aquí también creemos que dejar el último botón sin abrochar es indicado. Como se hace con el botón más bajo de la chaqueta de hilera sencilla, y lo recuerdo porque a mí, no hace mucho un buen disgusto me proporcionó.

Como colofón, un modelo de traje de estas características, mostrarán nuestra marcada personalidad, gusto exquisito y diferenciación.  Pero sobretodo, y sin duda, me parecen mucho más hermosos. Esta opinión del corte cruzado en la chaqueta del traje (y del chaleco) también valdría para el abrigo o la blazer casual de vestir… asunto del cual nos ocuparemos en otra próxima ocasión.

¿Compartes nuestra opinión? ¿Cuál te gusta más de los dos modelos? Muchas gracias por tu participación.

 

  • Gonzalo Olguín Estrada

    Me agrada en lo personal para blazer, no tanto para traje completo, quizá porque estoy acostumbrado a usar en la actualidad el de dos botones, pero claro, no puedo soslayar la elegancia que denota un traje bien cortado en cualquier reunión, destaca por sí solo, por lo que mi preferencia señalada es sólo cuestión de gusto, en pocas palabras, es un buen estilo, no hay discrepancia.

    Saludos