Los botones en las chaquetas y trajes. Tipos, normas y usos.

Los botones en las chaquetas y trajes. Tipos, normas y usos.

“El concepto de lo mejor es un resultado natural de la evolución misma. La vida tiende naturalmente a perfeccionarse”; José Ingenieros.

Huntsman, un solo botón

Resulta curioso observar como en la evolución de la moda masculina se ha ido prescindiendo paulatinamente del número de botones en la chaqueta, como signo de evolución y modernidad. Algo así como la pérdida de la fruta madura en los árboles. Ya que sabemos que la actual chaqueta proviene de la guerrera militar y ésta se abrochaba en su totalidad, hasta la misma garganta, con un número mínimo de cinco ojales.

Actualmente, las más clásicas como lo es la chaqueta Teba aún conservan cuatro de éstos y en la que se atiende a la imagen más moderna tan solo se dispone uno. Cada botonadura dota de una especial característica a la prenda y es muy poco probable que se prescinda algún día del que ocupa la posición de nuestro centro de gravedad corporal.

Tipos
Cuantos más botones tenga la chaqueta, menos inclinadas van a resultar sus solapas y más cortas, por lo que se consigue un efecto de contención de nuestra figura. Así estas favorecerán a los hombres más altos y delgados. Y las que disponen de menos a los bajos y gruesos por el efecto inverso.

Las chaquetas de tres botones son más clásicas que las de dos y estas mucho más que las de un único. Precisamente porque facilita lucir mucha más parte de la camisa, prenda tradicionalmente interior, y corresponden más con tiempo pretérito.

El uso de la pajarita se ve favorecido en las más cerradas de tres, así como la corbata en las más abiertas de uno. En las del par ambas.

También es muy conocido que las hay con botonadura simple o doble, en las cruzadas. Pero lo no lo es tanto es que en ciertas chaquetas se cose un botón la parte interna simétrica del ojal como guiño a su origen o función, tanto en el tercer (falso) botón como en el superior de la solapa. Esto último suele suceder en ciertos tipos muy de sport o sobre todo en abrigos o gabardinas. Ocasiones en la que también es habitual coser una “lanzadera” textil en la prolongación del ojal.

En las mangas
Se suelen poner tres o cuatro botones en cada puño, no obstante son más comunes las de cuatro. Aunque se pueden dotar de gran personalidad portando un menor número, de solo uno o dos, como lo hacen por ejemplo caballeros de reconocido saber como Hugo Jacomet.

Podemos decantarnos por el mismo número de botones que en el frontal cuando pretendamos dotarle de la mayor simetría.

Naturaleza
En cuanto a su procedencia los de mayor calidad serán de “corozo” (el llamado marfil vegetal por ser la semilla tagua de la palma tropical), nácar, metal (latón o similar), asta de ciervo o búfalo, hueso o marfil.

Normas de uso
El último tiene que estar siempre desabotonado, incluso en las cruzadas, y al menos el del centro siempre abrochado. Lo primero puede ser vestigio del pasado en el que eran tan largas que el último molestaba al caminar o porque “algún referente” no llegaba a poder hacerlo con el último por su grosor corporal… el caso es que “chirria” mucho si se utiliza.

Colorario: “Nunca abotones ni desabotones toda la chaqueta”.
(Destacar la excepción en el traje de tres piezas cuya belleza del chaleco justifica el dejarla chaqueta abierta, más el último botón de éste suelto).

En cuanto a cómo lucir los puños yo siempre abogaré por llevarlos pasados por el ojal, ya que aunque muchos opinan que es un detalle de elegancia y evidencia “sartorial”. En mi opinión esto es algo ostentoso porque para apreciar sin un traje es o no de sastrería el ojo entendido no necesita de tal “etiqueta” por lo que resulta -algo- vanidoso.

Y aunque la historia evidencia que su concepción se debe a facilitar la tarea de los caballeros de época que se pudieran remangar sus chaquetas sin sacárselas y así lavarse las manos, pelearse u otra actividad. El decano Alan Flusser asegura que los botones en la manga deben su origen a que Federico II de Prusia estaba tan harto de que sus soldados se limpiaran la nariz en sus mangas que ordenó su colocación para que éstos se vieran obligados a usar sus pañuelos.

Muchas gracias y buena suerte,