Las dos joyas del caballero: Su reloj y su calzado

Zapato y reloj las dos joyas de hombre

“Como es nuestra confianza, es nuestra capacidad”; William Hazlitt, escritor inglés.

Todo cuanto necesitamos cuidar al extremo, entiendo, son los dos detalles sobre los que además podemos “cimentar” nuestra mejor imagen y “etiquetarnos” de especial manera. El primero, nuestro pilar: el calzado y después la –casi- única joya que nos solemos permitir: el reloj.

En ambos artículos podremos elegir, para nuestras adquisiciones, de entre una extraordinaria variedad de opciones y utilizar los mismos para un gran número de ocasiones por lo que deberíamos poner toda nuestra dedicación en su selección ya que el resultado puede ser tan inherente a nuestra imagen, como lo pueda ser nuestro corte de pelo o nuestro tono de voz, por citar algún ejemplo innato.

Si hiciéramos un ejercicio de memoria creo que todos podremos asociar a nuestros seres más queridos, sobre todo caballeros, a alguno de estos objetos para medir el tiempo de la manera más intuitiva: el reloj de mi padre, el de mi abuelo, el de un tío muy querido, el de algún famoso como los 007… ¿quién no lo recuerda? O aquellos de nuestras ocasiones más específicas; el de la primera comunión, el de nuestra pedida de mano o un aniversario, el de un amigo o conocido que siempre nos llamo la atención.

Tengo anécdotas de recordar alguno que captó especialmente mi atención hace décadas, como el espectacular de mi profesor de inglés nativo en la época del leonés colegio Discípulas de Jesús. Tom, que así llamábamos a Mr. Thomas Maxwell-Hudson, lucía un fabuloso modelo Omega -vintage para mí- pero que seguro era de su juventud.

Podría pasar algo parecido con el calzado, que sino tan acentuado, sí que se puede recordar ciertos modelos de los caballeros que más significaron o nos asombraron a lo largo de nuestra vida; el propio Thomas -como buen británico- calzaba espectaculares (y grandes) Oxford full brogue en los tonos marrones oscuros, perfectos para sus usuales tejidos de tweed.

Éstos elementos hablaran de nuestro gusto tanto o más que otros de nuestro vestuario, porque: podrán ser lucidos con muchas combinaciones distintas de este, nos acompañaran por largo tiempo y, principalmente, debido a que concentran buena parte de nuestra esencia individual, así como que por ser tan personales hablaran -incluso- de muchas de nuestras características, además de porque no reconocerlo de nuestra posición económica. Pero una vez más, y a Dios gracias, siempre será más elegante un modelo discreto, sencillo y con clase para un presupuesto contenido, que uno exuberante y llamativo peluco de su ostentado propietario.

Esta prenda y alhaja por su longeva durabilidad nos van a acompañar en muchos momentos de nuestra existencia, así que también les vamos a llegar a coger un sentido y verdadero aprecio por lo que conviene que para su elección le dediquemos el tiempo necesario; días, meses o incluso no pocas veces años e invirtamos en la mejor calidad y la más eterna atemporalidad. En este caso, como en casi todos, prefiero tener un buen artículo que repartir la misma inversión entre varios.

Cuando conozco a un nuevo señor suelo asociar su imagen a estas dos particulares joyas que desde un primer momento atrapan -prioritariamente- mi atención porque me dicen de mi interlocutor, contrastado con el resto del conjunto, mucho más que sus primeras palabras.

Opino que estos dos tesoros tienen entre ellos mucha correspondencia, así como con el refinamiento de su portador, cual tarjeta de presentación, evidenciando una gran sintonía entre ambos y por supuesto enmarcado en el resto, pero nunca destacando.

Si bien es cierto que no solemos tener solo uno, sino que lo apropiado es disponer de alguno más para poder elegir el más pertinente para usar entre las circunstancias más dispares como el deporte, la ropa casual o los trajes, casi siempre existe uno que es el que nos define, caracteriza y/o nuestro favorito.

Para su elección unos caballeros preferirán la firma a la estética, otros a sus materiales frente a la técnica con la que están fabricados y los más –simplemente- elegirán entre una serie de modelos en función de la calidad y el precio.

Mi método ha sido fijarme durante mucho tiempo en una buena cantidad de ellos, finalmente decantarme por una firma determinada que se asocie a mi personalidad, dentro de ella un tipo que se adapte a mi estilo (lo más clásico y sencillo posible, pero diferenciándome) y es entre esos –ya- cuando la elección se habrá de hacer donde nuestro “intestino” –que es donde el hinduismo nos indica que tenemos la emotividad y el sentimentalismo– nos indique.

Para terminar el presente artículo permitirme que os traslade que me pregunto e interpelo –a menudo- que es lo que sucede para que siendo tantos lo que nos acompañáis, compartáis contadas veces vuestras impresiones.

Sería excelente para todos conocerlas, y así aprender con vuestras opiniones. Para mi obviamente mucho más interesante que la mía propia y una vez más os invito a ello.

Muchas gracias y buena suerte,

  • WILLIAM GALLARDO

    Saludos desde Venezuela, muchos de los que navegamos por la web revisamos, tanta informacion que al toparnos con este tipo de reportajes , solo nos queda responder. Que importante es en nuestra cotidianiadad lo referido al impacto visual inicial, ciertamente y esta mas que demostrado que nuestro calzado es una herramienta de comunicacion la cual envia muchisimos mensajes a quien disfruta de ver al caballero bien calzado, y si le aportamos relojes , en mi caso me decanto por los vintages , entonces la combinacion es de caracter explosivo. Exelente referncia para como siempre reafirmar, que muchas veces por lo que proyectamos nos recuerdan.
    Gracias …MHO.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias estimado William por tu interesante reflexión y comentario.
      Aquí tienes tu casa.
      Un saludo cordial y abrazos para todos los venezolanos que -sois muchos los que- nos seguís.

      • WILLIAM GALLARDO

        Gracias por tan dilecta respuesta, debo confesar que su site para mi
        es un referente, en muchas areas, y les auguro el mejor de los exitos
        por tan mesurada y contundente calidad de contenidos.Saludos cordiales.MHO.

        • vestirseporlospies

          Muy agradecido por tanta amabilidad… te deseamos así mismo, querido William, todo lo mejor.