Las camisas del caballero; la prenda de continua y diversa utilización

Aún no hemos tocado específicamente este elemento tan básico en nuestro vestuario, y en esta ocasión nos gustaría enfocar nuestro artículo -además de enumerando los distintos tipos, de los que existe sobrada documentación en la web- en lo que lo realmente nos motiva y es; Dar unas serie de reglas que a nosotros nos parecen importantes no descuidar para aportaros nuestro valor añadido.

La camisa en sus orígenes, finales del siglo XIX, era una prenda interior, de ahí que mostrarla totalmente, sacándose la chaqueta en público, cuando uno viste de traje se considere de mal gusto y poca educación.

Hay multitud de tipos de camisas dependiendo de:

  • Su uso; formal, semi-formal, informal, casual ó sport, según hemos visto en cada apartado anteriormente.
  • Su cuello; El kent Inglés, de tiburón, con botones en los picos, tipo italiano, el club collar, el baby collar, el cuello con trabilla, el pin collar, el cuello de dos botones, el cuello de pajarita, …
  • Su puño; doble o sencillo, de gemelos o botones, mixto, …
  • Su color, sólidos o de motivos: rayas, cuadros, estampados, motivos, dibujos…

Las reglas básicas son a la hora de utilizar;

  • La camisa de manga corta en nuestra opinión debería estar totalmente descartada, para esa función están los polos. La disculpa del calor producido por unos cuantos centímetros en las mangas no es de recibo pues es muy soportable, además de fácilmente evitable de manera mucho más elegante remangándola con estilo; lo ideal serían no más de tres vueltas en torno al puño en todo caso nunca por encima del codo y sin hacer “rollos”.
  • Es recomendable prescindir de las sólidas camisas verdes, moradas, negras, naranjas, amarillas, etc… Por favor, y mucho más evitar combinarlas con unas corbatas de igual color o distinto tono. Es, de verdad, de lo menos acertado.
  • No resulta indicado usar la corbata con las camisas de botones en los picos del cuello. Es mucho más elegante e indicado el cuello pin por más que se nos intente influenciar desde las tendencias italianas o norteamericanas, no es acertado por múltiples motivos entre ellos; el cuello hace una doblez feísima ya que los picos no alojan las necesarias ballenas, el nudo de la corbata quedará encorsetado artificialmente, por supuesto lo peor sería tener que soltarlos y que se vean los ojales. Este tipo de cuello es casual/sport. Como curiosidad comentar que su origen proviene de los jugadores de polo, a los cuales les molestaba el aleteo de esta pieza y se cosieron botones y ojales para mantenerlos atados. Existe otros tipos; con trabilla interior de tela que realiza esta función así como otro que tiene el botón tapado ya que se abotonan por la parte interior y el botón queda dentro del pico, aunque no están muy extendidos.
  • Las camisas con cuello doble que también intentan hacerse hueco, deberían -también- estar descartadas, como motivo de homenaje al buen gusto.
  • Aconsejables son el uso de puños para gemelos cuando portamos cualquier tipo de traje o en su defecto el uso de cubre-botones. El botón de nácar no aporta nada en estos puntos y el resto están tapados por la corbata. Ya vimos que los únicos, botones lucidos, son los que se usan con el smoking. Sirva como apunte que su origen está en el uso de tiras de tela que se disponían las primitivas camisas para su atado.
  • Respecto a las dimensiones de las camisas; deberían quedarnos ligeramente entalladas y no holgar ni ceñir en ninguna parte, con el cuello tocando en toda la circunferencia de nuestra piel pero sin oprimirla, las mangas que lleguen a la articulación de la muñeca con el codo doblado y el bajo nunca debe salir del pantalón bajo ningún movimiento que realicemos. Especial atención deberíamos hacer a la costura de encuentro entre nuestro brazo y el hombro, este debería estar sobre el punto exacto de nuestro cambio de pendiente hombro brazo (final de la clavícula) y en sus costuras deberían coincidir perfectamente el dibujo de ambas piezas en una prenda de categoría.

Cuando hablamos de usos, podríamos hacer dos grandes bloques. Las que se usan con corbata y las que no, las pajaritas merecen capítulo aparte como hemos visto y seguiremos viendo;

  1. En el primer apartado, y principalmente en este, se impone la máxima discreción lo que dará un mayor acierto para acompañar a un cualquier traje informal o casual. Blancas las primeras e imprescindibles, el azul claro no puede faltar y luego de finas y discretas líneas, verticales, horizontales o ambas, alguna de muy tenue rosa, puede ser una buena opción alguna de cuello y/o puños blancos de contraste y resto de otro color para uso más serio, aconsejando por gusto solo el contraste en la primera pieza. Preferimos que no lleven bolsillo, son más finas y evitan la tentación de usarlo .En el caso de quererlas bordar unas letras personales aconsejamos sea hecho en un lugar discreto, el mejor, ladeado a la altura del ombligo.
  2. Para el otro tipo, las que usamos sin corbata; hablamos de una amplísima gama en la que se pueden utilizar distintos estampados y variados dibujos, así como arriesgar mucho más con los colores, motivos y formas. Para estas si entendemos que es acertado el cosido del bolsillo en la pechera izquierda o en ambos en el caso más desenfadado y los botones en los picos de los cuellos.

Respecto al estilismo morfológico, diríamos que; los cuellos abiertos (cut o extreme cut) hacia fuera son perfectos para los rostros alargados y estrechos para darles horizontalidad, mientras que los cuellos con pico hacia adentro (italiano) son mejores para las caras más redondas la cual afilarán. Y si dispone de motivos que estos sean proporcionales a tu cuerpo; es decir, sigue la regla de cuanto mayor sea nuestro motivo mayor podría ser el dibujo.

Seguramente nos quedan muchas cosas que comentaros como las pinzas posteriores y laterales, tipos de tejidos para su confección (principalmente seda y algodón pero también en lana y otros),… pero esto será abordado en futuras ocasiones que esperamos tener en vuestra compañía. Como siempre os invitamos a que nos ayudéis a rematarlo y lo completes con tu imprescindible opinión, lo mucho que nos dejamos en el tintero. Muchísimas gracias.-

  • Gonzalo Olguín Estrada

    Nada como una camisa hecha a la medida, y en efecto, una buena camisa debe ser de seda o algodón, preferiblemente, y debe cubrir por completo el brazo hasta la muñeca, e incluso llegar hasta el nacimiento del dedo pulgar con el brazo extendido. Para mi gusto, y sentirme cómodo, el puño debe sobresalir del saco al menos dos dedos cuando se dobla el brazo.

    Y como se recomienda, las puntas del cuello, deben tocar la camisa, y no encontrarse despegadas, no “levantarse como cucharas”, ni deben moverse por tener falta de rigidez en los cuellos de la misma, lo que trae a colación el contar con las valiosas e imprescindibles ballenas.

    A mi me agradan con el puño francés o doble puño, para poder lucir gemelos o mancuernillas. Me he percatado sobre la existencia de complementos conocidos como cubre-botones, que sirven para las camisas que no tienen doble puño y quieren lucir un aspecto más elegante, similar al de las camisas con gemelos, lo que para mi carece de sentido, pues ¿cuál es la razón de adquirir estos accesorios, si existen las camisas de doble puño, precisamente para usar gemelos?, eso es absurdo según mi criterio.

    Una camisa clásica debe llevar “canesú”, que es una costura vertical por la parte posterior de la camisa, necesaria para que la camisa nos quede bien adaptada. Las puntadas mientras más sean mejor “vida” tendrá la camisa, eso denota calidad sin discusión, y desde luego, con botones de nácar o imitación de este material; así mismo, el puño debe constar de varios pliegues, dos botones y los ojales dispuestos de forma horizontal, para evitar que la manga se abra de forma muy anti estética, lo que nos hecha a perder el atuendo, de eso no hay duda..

    He adquirido camisas en el almacén comercial y realmente me siento cómodo, pero aunque en la tienda departamental ajustan la camisa e incluso hasta le bordan iniciales si así se desea, nada se compara con una camisa hecha a la medida, con buen ajuste, con tela seleccionada por uno mismo, por eso prefiero acudir a la tienda de casimires donde existe una gran variedad de telas, colores y dibujos, así, llevaré a mi sastre lo que me gusta, y éste elabora mi prenda a mi real y auténtica talla, a efecto que ésta parezca una segunda piel, siempre recuerdo aquello de que hay que reducir, reducir, sin exagerar claro.

    Personalmente prefiero la tela de mi camisa con colores tenues, y con dibujos pequeños, sea en rayas o puntos, y siguiendo las recomendaciones, siempre tengo suficiente cantidad de camisas color blanco, con este color no hay falla, siempre saldré airoso en cualquier evento, y quiero dejar claro que el color rosa me encanta, tengo en varios tonos, lo combino con gris, azul marino, azul oscuro, y combino con pañuelo de color parecido, no idéntico, y en verdad les digo que como se estila mencionar de manera coloquial en México: “me lo chulean”, ya que no se imagina que este color sea tan especial, por eso lo recomiendo, el color rosa en la camisa es sensacional,

    Realmente no tengo mucho que decir y que ustedes no hayan señalado ya, pues su artículo es muy completo para mi gusto, así que sólo resta decir: nuevamente gracias Amoreno, saludos.

    • Amoreno

      D. Gonzalo es Ud. una verdadera enciclopedia y no puedo estar más de acuerdo en todo lo que comenta. El rosa por supuesto, un gran color para la camisa del caballero, tengo un par de ellas y recuerdo que de los primeros colores con los que me atreví recién terminado la universidad para camisas de traje fue este. Permítame comentar que yo uso los cubre-botones siempre que uso camisa de botones con traje, el botón cuando voy con traje no me gusta nada, para mi desluce el conjunto sobremanera y no aporta nada (el resto de los de la camisa no se ven) y aunque casi todas las camisas que uso con traje son de puño doble alguno dispongo de este estilo. También existe el puño mixto para botón y gemelo, pero no le encuentro más sentido que para una urgencia… es decir si nos olvidamos los gemelos en alguna ocasión de viaje, lo perdemos, etc. Muchas gracias por tanto querido amigo Sr. Olguín les estamos muy agradecido y prestigia esta página con sus visitas y comentarios.

  • Antonio

    Buenas tardes. Veo en la foto que se muestra, que la persona en cuestión lleva una americana con camisa sin botones en el cuello. Me queda claro que a la hora de llevar una corbata, la camisa más ideal sería sion botones en los cuellos, pero siempre me entran dudas a la hora de vestir camisas con jersey o con blazer, si usarlas con o sin botones, o bien, hacerlo indistintamente según el grado de formalidad que se le quiera dar. Un saludo

    • vestirseporlospies

      Querido Antonio, muy buenos días.

      Entiendo que das de lleno en el clavo. Tú razonamiento es muy acertado. De forma personal y para la chaqueta prefiero siempre sin botones mientras que para el jersey las utilizo con botones.

      Saludos cordiales y feliz año,