LANGA; El mejor maestro sastre camisero de nuestro mundo

Camisa artesana, a medida, a mano. Bespoke

Decir camisa artesana en España y en gran parte de nuestro “cristiano mundo” es hablar de D. Mariano Arroyo Langa. Mariano es un respetado y respetable caballero además de toda una institución en los ambientes más selectos.

Este veterano sastre camisero ha dedicado toda su vida al noble arte de la sastrería durante casi 60, de sus pocos más años que tan bien lleva. Seguramente debido a su afición por los paseos matutinos entre otras numerosas nobles costumbres.

Todos estos los invirtió en la confección de estas prendas para el torso del caballero y en su distribución por todo el mundo. Ha vestido con sus camisas a personajes tan ilustres como Julio Iglesias, Arturo Fernández, Florentino Perez y Enrique Cerezo así como a los anteriores presidentes de los clubs de fútbol madrileños, Jose Mª García, Rafael Medina Abascal, innumerables toreros como Luis Miguel Dominguín y prácticamente todo el elenco de protagonistas de la vida social, económica y cultural de nuestro país. Así como innumerables nobles caballeros foráneos tales como; Gary Cooper, Sean Connery y hasta el mismísimo Cary Grant  -entre otros- se enfundó en sus camisas coincidiendo su estancia en Madrid cuando rodó junto Sofía Loren la célebre “Orgullo y Pasión”.

Con cierta sorna nos cuenta D. Mariano que lamentablemente, no las pudo lucir en Norteamérica, ya que acabaron en el fondo del mar fruto de un accidente del barco que las transportaba y el mismo cosió para el mayor galán del siglo pasado.

Los guarismos de este afable y modesto camisero son de record de Guiness, aunque para él cada uno de sus miles de clientes son especiales y únicos, tal es así que a todos y a cada uno le hace una “artesanal e individual” ficha con la que elabora sus patrones de medidas asociadas, manuscrita con la propia mano con la que luego confecciona sus camisas.

Nos cuenta que de señores con la letra R en su primer apellido cuenta 1.537 patrones, de la T con 1.378, … lo que nos sitúa en alrededor de varias decenas de miles de clientes o lo que es igual a más de dos nuevos parroquianos diarios!!!, que dice poder localizar -con total seguridad- en no más de un par de minutos.

Detallista, ordenado, pulcro… el decano de la camisería española, guarda cada uno de estos planos cuales pergaminos, de manera que según le van permitiendo sus obligaciones diarias comienza a informatizar.

Porque entre sus prioridades a día de hoy destaca la de estar al pie del cañón diariamente, a pesar de ser ya septuagenario, como primer servidor de su firma atendiendo en primera persona a cuanto cliente sobrepasa el umbral de su puerta como si fuera el más afamado y especial. Es el distinguido culto más respetuoso por el cliente.

He presenciado en el trato dispensado a cada uno, joven o mayor, que entraba en su tienda/sastreria como al más relevante e importante. Porque para él realmente lo somos. Nos hace sentir de esa manera a todos, con el trato que nos dispensa. Lo sentí y agradecí en primera persona, además de encontrarme como en mi propia casa. ¿Será este uno de sus secretos con el que consigue mantener aunado a su eterna e incombustible vitalidad haber construido un auténtico emporio?.

Veinticinco años estuvo prestigiando a la afamada camisería Burgos hasta que decidió dar el salto para crear su propia marca LANGA, que tras muchos más se ha hecho un referente como uno de los camiseros más relevantes a nivel mundial. Dice que de sastre comenzó con las camisas porque era lo que más le gustaba, así que nunca sintió necesidad para cambiar de prenda a la que consagrarse.

Tuvimos la fortuna de disfrutar en primera persona de una exclusiva e individual “clase magistral” de como confecciona a la manera tradicional sus refinadas prendas en las cuales pudimos sorprendernos que intervienen hasta cinco oficiales especializadas a parte de su magistral corte, definición, dirección, supervisión y diseño;

  1. Primero le toma las medidas al agraciado destinatario de su joya textil y las traslada al papel para obtener su patrón único el cual conservará con un número de referencia y por orden alfabético, para siempre.
  2. Sacará cinco patrones; uno para el medio delantero, otro para el trasero, el canesú, otro para la manga (incluso otro independiente, para la corta a mayores) y el último para el cuello que es tema aparte.
  3. Todos los patrones son medios, puesto que por simetría saca la otra parte para obtener el fiel reflejo del torso del caballero.
  4. Como decimos el cuello es otra pequeña obra de arte, porque consta a su vez de otros tres patrones; uno para la parte interior -la que contacta con el cuello, que lleva doble tela y entretela con refuerzo en la pieza que contacta con nuestra piel -por su parte interior-, otra para el exterior -que no lleva entretela pero si refuerzo para dotarla de rigidez aparte de las ballenas, también en la pieza exterior.
  5. Y finalmente el trozo de papel con el patrón para la entretela de la pieza que une el canesú con el cuello. Comentar que el refuerzo va termo fundido a la tela más externa por una plancha especial que se asemeja a una “sandwichera”. El puño es tan especial como el resto, se confecciona como el exterior del cuello y consta de doble tela con refuerzo interior en la parte vista.
  6. Una vez cortadas todas las piezas comienza su cosido para unir las mismas, con unas costuras imposibles, dobles, cruzadas, vistas, ocultas… es un auténtico espectáculo y todas y cada una dadas por los dedos de un profesional. Baste decir que en cada camisa solo para el bordado de los ojales se invierten una media de dos horas y que todos los bajos están cosidos de igual manera, así como asegurados los  remates y uniones.

Detalle magistral son los escudos con los símbolos y armas con las que brinda a los clientes que se lo demandan, son más que  refinados, realizando auténticas obras de arte hechas a mano alzada, cual mejor pintor de brocha fina.

Pero para el Sr. Langa las camisas pocos secretos tienen y es autor de diseños tan absolutamente innovadores como vanguardistas, este es el que porta en las fotografías su fiel discípulo y protegido Joaquín, un modelo de pico de “cisne”: abierto, curvo y redondeado.

Este caballero causó admiración en el barrio londinense de Mayfair de la afamada sastrería Turnbull & Asser en Savile Row, cuando mostró los bordados de sus ojales a mano como nos lo hizo a nosotros… como muestra “un botón”.

Puede contar detalles a miles, tantas como camisas confeccionó, seguramente, algunos ejemplos son que no solo realizó camisas para el día, sino que también para la noche cuando ciertos caballeros de época las usaban o que realizó camisas para infinidad de jefes de estado, que por prudencia no podemos revelar.

Tantas son las camisas que han pasado por las manos de este amable, educado, sencillo, humilde y servicial artista que daría no solo para un más extenso artículo, mucho mayor aún, sino que hasta para un libro, cuya edición debiera ser tan fina y personal como el delicado trabajo que realiza en sus prendas para el deleite de todos los que amamos este bello oficio.

D. Mariano hombre cultivado y culto donde los haya, refleja su encanto interior a primera vista porque es todo mesura y delicadeza, la misma que muestra en cada acto, como refleja con cada una de sus creaciones.

Le deseamos larga vida y que no se pierda la leyenda de este noble camisero. Relevo parece que hay asegurado en el maestro sastre y buen amigo: Joaquin Fernández Prats. Nuestros mejores deseos para ambos.

Os invitamos a disfrutar de este santuario de la sastrería, donde se funden la tradición con la innovación, donde huele a sastrería, se abren las puertas de par en par a todos los amantes del buen vestir y el mayor placer es pasar un rato conversando y diseñando lo que será el próximo traje que “vestirse por los pies”.

Muchas gracias por tal amabilidad y el trato dispensado.