Lámparas de diseño clásico

“Trate de aprender algo acerca de todo y todo acerca de algo”; Thomas Henry Huxley (1825-1895), biólogo británico.

      Bello y bueno en hebreo se designan con la misma palabra: Tov. Y es que la belleza y la bondad son cualidades determinantes de toda creación difícilmente disociables. Van de la mano.

      Resulta tan incongruente una persona bondadosa ordinaria o elegante villana, por norma general, como separar en los objetos la belleza del resto de sus cualidades.

      Así, una (bella) novela de Tolstoi rara vez aburre, el paisaje del mar durante el amanecer resulta imposible que sea contraproducente o será difícil que una estilosa piezas de interiorismo doméstico o la arquitectura exterior de un edificio simbólico pasen desapercibidas a cierta dosis de sensibilidad artística.

      Sillas, sofás o lámparas son algunos ejemplos.

      Siempre he sentido debilidad por estás últimas. Elegí una imitación de la lampara Tiffany como regalo para mi lista de bodas y tengo la fortuna de haber heredado una auténtica FASE President para mi despacho. Existen además otros modelos referencia, veamos algunas.

Lámpara Arco.
Diseñada por Achille Castiglioni en 1958 es producida por la firma FLOS en serie a partir de 1962. Con una pesada base de 70 kilos, presenta la principal ventaja de proporcionar una luz superior con cierta movilidad. Es decir, consiste en una lampara de pie convertida en una de techo… o al revés. Propias de comedores.

Lámpara Tiffany.
Data de comienzos del siglo XX y surgen a raíz de la invención de la bombilla por Thomas Edison (1847-1931). Debe su nombre a su diseñador, Louis Comfort Tiffany, hijo de Charles Lewis propietario de las famosas joyerías Tiffany. Se caracterizan por los cristales de ricos colores unidos mediante plomo y su base de bronce pulido. Son propias para salones.

Lámpara FASE.
Icono del diseño español, surge en los años 60. Tan valorada que series como Mad Men, hacen gala de su buen gusto con un modelo en su escritorio. Exportadas a medio mundo esta fabricadas con metales (latón y acero), madera y una base de pesada piedra. Son propias de despachos.

Lámpara P H.
La PH de Louis Poulsen data de 1924, está formada por hojas de cobre o acero, que redireccionan la luz hacia abajo evitando el deslumbramiento con una estética muy distintiva. La estructura de las creaciones de este danés es precisa y geométrica dirigida a lograr la cálida iluminación de las antiguas lámparas de petróleo.

Lámpara Tolomeo.
Articulada. Propia de escritorios y mesas de dibujo, fue diseñada por Michele de Lucchi y Giancarlo Fassina en 1987. Fabricada originalmente por la firma italiana ARTEMIDE, resulta una obra de ingeniería que consigue un amplio radio de acción gracias a su pesada base y al cable de acero que la sostiene como un tirante.

      Su evolución, natural, la ha llevado a versiones para apliques de pared, de pie, etc.

Lámpara Bourguie.
La más joven de todas fue diseñada en 2003 por Ferruccio Laviani para KARTELL. Tiene un aire barroco a las sillas de los luises (XIII y XIV) franceses. Está realizada en policarbonato, con la altura regulable a tres alturas de la tulipa. Se realiza en originen con colores blanco, negro, oro, plata y transparente, aunque su popularidad ha hecho que hoy se presente en infinidad de colores.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

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