La Voz de Galicia entrevista a David GARCÍA BRAGADO

El fundador y promotor de vestirse por los pies y amoreno en La Voz de Galicia

El pasado domingo tuve la gran fortuna que uno de los periódicos más leídos de España me concediera un gran reportaje en su magazine -portada incluida- acompañando a una extensa entrevista en sus dos primeras páginas, con la amable y gran periodista Tamara Montero. Les estoy muy agradecido y me ha parecido tan acertada y cuidada, ya que la misma fue concedida por mi verbalmente, que la transcribiré en este presente artículo esperando que os guste tanto como a mí. Esto es, punto por punto, lo que se publicó con fotos de Paco Rodríguez;

El hombre que podría vestir a Grey

David García Bragado, el ingeniero que se ha convertido en el “coach” del gentleman gallego del siglo XXI.

El estilo, de dentro hacia fuera. David García Bragado, autor del libro “El auténtico caballero debe vestirse por los pies”, ha decidido volcar su actividad profesional hacia el asesoramiento de imagen de los hombres. En su opinión, todo comienza por el interior: “Ser fiel a uno mismo”.

“El caballero español está algo acomplejado”
ESTE INGENIERO HA CONVERTIDO SU PASIÓN EN SU FORMA DE VIDA: LA ELEGANCIA MASCULINA ES EL OBJETIVO AL QUE APUNTAN SUS PROYECTOS PROFESIONALES Y DEL LIBRO CON EL QUE PRETENDE “ASESORAR AL CABALLERO ¿QUIZAS A ESE CHRISTIAN GREY DE NOVELA AL QUE DEBORAN LAS MUJERES?”
Por Tamara Montero.-

Recuperar la esencia de la elegancia masculina es el objetivo de David García Bragado, creador del conocido blog Vestirse por los pies y que ahora publica un libro, El auténtico caballero debe vestirse por los pies, en el que vuelca la filosofía que debe regir una figura y un modo de vida “que se ha ido perdiendo con los años”. Además, García Bragado, ingeniero de minas en sus primeros pasos profesionales, trabaja en una asesoría integral del gentleman del siglo XXI, que incluye también una tienda virtual y la organización de charlas y sesiones de “coaching”. Le llueve el trabajo: hace unas semanas organizó en Santiago el Encuentro para Caballeros en el que participaron 18 prestigiosos representantes del mundo de la moda y el estilo, entre ellos el sastre Mariano Arroyo Langa. Y a la presentación de su libro acudió el reconocido comentarista de moda británica James Sherwood.

¿Impera actualmente la mediocridad en el vestir, como se escucha en determinados círculos?
Si, realmente todos los que nos dedicamos a la imagen del caballero coincidimos en que prestamos muy poca atención a nuestra apariencia. Los hombres de hoy en día usas todos sudaderas y zapatillas de deporte, en cualquier circunstancia, si me descuido. A lo mejor no llama la atención un tatuaje, un “pirsing” o una camiseta, pero sí que lo hace una pajarita o una corbata.

¿Por qué cree que ocurre eso?
Me hacen mucho esa pregunta y siempre pienso lo mismo: se han relajado todas las formas. Hay tres partes fundamentales. La primera son los valores del caballero: puntualidad, sinceridad, respeto, que la palabra vale… Luego está lo que nuestra el caballero, los modales, que es como saluda, como mira, como da la mano, como deja las cosas… Y la tercera es para el vestir. Creo que está todo un poco asociado, que se han relajado todos los valores y se han perdido entonces los modales y como consecuencia también nuestra imagen.

¿Hay posibilidad de revertir esta situación?
Hay que prestigiarlo. La cuestión no es imponerlo. Entiendo que uno se así porque es un honor, no se puede imponer nada. Hay que descubrirlo y adoptarlo y además prestigiar lo de casa, no tanto el dandi italiano o el gentleman británico.

¿Qué diferencia hay entre estos estilos?
El italiano tiene frescura, naturalidad, se pavonea y le encanta ser el centro de atención. El británico es tradición, solera, tiene una arrogancia bien entendida. Nosotros creo que estamos un poco acomplejados. Mi padre, mi abuelo, y las personas de entonces se sentían orgullosos de ser unos señores, de ser finos, formales. Creo que ha habido una época en la que el caballero español estaba mal visto e incluso se le puede asociar a una idea política y religiosa, y no debe ser así. Grandes caballeros han sido desde Martin Luther King hasta Gandhi, e incluso el recién fallecido Nelson Mandela.

¿El hábito hace al monje o hay que empezar por adoptar los valores de caballero?
Hay que comenzar por los valores porque sin queda como un maniquí. El hombre puede no sentirse cómodo en el traje, cosa que no pasa cuando uno se siente orgulloso y lo cree. Me gusta pensar que son lo primero los valores, luego la forma en la que nos comportamos y luego viene el vestir.
En cambio, si uno se viste por los pies a veces es ridiculizado por estar demasiado elegante.
A mí me paso en un momento determinado de mi vida, pero yo me enorgullezco de lo que soy. Por eso, digo que la elegancia parte del interior. Yo soy ingeniero de minas y he trabajado como director de obras, así que mi vestuario era muy normal. Cuando empecé con esta empresa me he cuidado mejor, y cuando se ha intentado ridiculizarme realmente no me he sentido ofendido, porque es algo que realmente me gusta y de lo que me siento orgulloso.

¿Es muy caro ser un caballero en los tiempos que corren?
Es muy económico, realmente huimos del lujo. Nunca llevamos Tom Ford o Giorgio Armani. Yo muchas veces me compro los trajes en establecimientos como Cortefiel y luego los llevo a la sastrería para ajustármelos y que me siente bien, porque la clave es que la ropa se acomode al cuerpo. También hay que saber cuidar la ropa.

Cada uno, su propia clase. El libro está avalado por el prestigioso comentarista de moda británico James Sherwood. El sastre Mariano Arroyo Langa acudió al “Encuentro para caballeros”, que García Bragado organizó hace unas semanas en Santiago. Para David, la elegancia es tener estilo propio y ser fiel a uno mismo. Hay que crearse cada uno su propia clase. Lo resume así: “Cada momento es siempre especial y no debemos desprecia situaciones. ¿Es que acaso hacemos deporte con cualquier prenda? ¡No! Tenemos que cuidar nuestra imagen en cada momento y con cada adecuada uniformidad. Se tiene o no se tiene. No hay término medio”.

Su recomendación. Azul para un día de trabajo, cuello vuelto para el ocio David García Bragado propone dos “looks” de caballero. Para un día de trabajo, opta por un traje de tres piezas, en un azul azafata muy vivo. Afirma que la combinación de la eterna camisa blanca con un azul más tenue en la corbata convierte el conjunto en atemporal y en “algo difícilmente mejorable”. El pañuelo, a juego con la camisa, es accesorio obligado. Para el ocio se decanta por un traje de chaqueta y pantalón y jersey de cuello alto, más elegante pero más relajado que la camisa. La chaqueta, de “tweed” en cuadros similares al príncipe de gales, armado inglés. También un “conjunto atemporal”. El pañuelo, obligado, en sintonía con la chaqueta.

También podéis ver un pequeño resumen en su edición digital pinchando en este enlace.

Muchas gracias y Feliz Año para todos. Buena suerte,

 

  • Excelente entrevista, enhorabuena! Me ha parecido muy acertada. La verdad es que es preferible pecar por exceso de elegancia que carecer de ella. un saludo 🙂

    • Amoreno

      Muchas gracias estimada Sonia por tu comentario y bienvenida a esta tu casa. Saludos cordiales,

  • Jesús

    Excelente entrevista, excelente blog, excelente libro, excelentes comentarios, excelente gusto, … Te sigo hace tiempo y me parece que tratas la imagen del hombre de forma muy sencilla, elegante y masculino. Me quedo con un comentario tuyo: “es algo que realmente me gusta y de lo que me siento orgulloso”, debes estarlo. Un saludo.

    • Amoreno

      Puede que sea uno de los más elegantes y generosos mensajes que he recibido, muchas gracias estimado Jesús.
      Vestirseporlospies no es – ya solo- que sea gracias a vosotros, sino que además con el carburante de vuestros comentarios, trabajar se convierte en un auténtico placer, el resto es solo dedicación con gran dosis de pasión.
      Muy agradecido te remito mi más cordial saludo y bienvenido a esta casa, que es la vuestra.

  • Andrés

    Me gusta tu iniciativa y te animo a continuar con ella. Creo un acierto prestigiar la buena imagen. Supone un contrapunto a la vulgaridad deliberada que impera en la actualidad. Nada hay más atemporal y bello que lo clásico. Un saludo.

    • Amoreno

      Pues muchísimas gracias estimado Andrés por tu reconfortante comentario, es el principal motivo al que nos debemos. Efectivamente, si lo clásico es tan imperecedero y generación tras generación se valora tanto, motivos de sobra -entendemos- que hay. Saludos cordiales,