La manga Raglan

“La historia es sólo un confuso montón de hechos”; Felipe Stanhope de Chesterfield (1694-1773), escritor inglés.

      En ciertas historias, certezas no hay. Los orígenes de algunas prendas clásicas aparecen difusas, nada definitivas. Seguramente porque su origen no se deba a un único hecho puntual, sino que fue un desarrollo o cúmulo de acontecimientos lo que afianzaron un diseño determinado. El tipo de manga Raglan es un ejemplo.

      Que existió el primer barón de Raglan no hay ninguna duda. Está documentado. Así como que se llamó lord FitzRoy James Henry Somerset y perdió su brazo derecho en la batalla de Waterloo -el 18 de Junio de 1815- resulta incuestionable.

      Lo que no certifica ningún retrato, ni vestuario suyo que nos halla llegado, es que éste militar inglés vistiera con dicho tipo de manga.

      Puede que la leyenda provenga de la situación de que al amputársele el brazo a la altura del hombro, y no necesitar la manga que aparece en la mayoría de nuestras prendas, tomara una forma tan caída que su sastre terminara por adaptarla a su fisonomía. O que al deformarse tanto la sisa el tiempo hiciera que se le cortara su ropa con una naciendo ya desde el cuello, y no el hombro, dando lugar a este nuevo tipo de manga.

      De todos modos se consiguió sentar un precedente en el tipo de manga que nace en la intersección del hombro y el cuello, y que ésta tomara su nombre. Porque tampoco existe alusión a una existencia anterior y toda constancia a este tipo de manga la alude el diseñador Graeme Fidler, quien apunta su origen a los sacos de patata como vestuario adaptado para los soldados del siglo XIX.

      La manga Raglan, que no ranglan ni raglán, es típica de abrigos y gabardinas. Aunque también se deja ver con cierta asiduidad en cazadoras, jerséis y camisetas. Sobre todo típicas de las de contraste, las de beisbol o beisboleras.

      Que no aparezca en las chaquetas parece lógico por lo armado del hombro, y porque en esta prenda la mayor parte sino la totalidad de su complejidad reside en este punto. Cual clave o piedra angular. De manera excepcional apunto en la galería un ejemplo que he localizado de los primeros años del siglo XX.

      En este tipo de manga, con dos siglos de historia, en vez de haber una costura para el hombro, redonda y perpendicular, y otra para el trapecio arrancan 2 ó 3 de la clavícula. No le aporta mayores características al hombro tradicional pero si supone una variable original para ciertas prendas.

      En ocasiones, la historia no se corresponde con lo que realmente sucedió sino lo que los historiadores nos trasladan.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado

Si deseas recibir de forma cómoda nuestras publicaciones, déjanos tu e-mail de contacto y te haremos llegar -periódicamente- una actualización con nuestros últimos artículos. Estamos a tu disposición. Muchas gracias y buena suerte

O consulta todos nuestros artículos desde la página de archivo