La cuarta, ya, entrega de libros con temas para caballeros

Manuales estilo para caballeros
El saber a veces ocupa espacio, pero no en nuestra cabeza

Una lectura rápida y a ser posible imparcial de la prensa diaria debería ser de obligado cumplimento para todo aquel que desee estar al corriente del mundo que le rodea, además de una de las máximas de todo caballero según Tom Ford, si bien es cierto que las obligaciones diarias de cada uno –cada vez mayores- no deja lugar a más que un somero repaso de las ediciones digitales de los principales rotativos. Yo prescindo sin el menor remordimiento del más leído en este país, además de con el menor esfuerzo, dicho sea de paso.

Pero algo que me parece ineludible es leer todos los días al menos un buen rato, si bien antes de dormir o en el menor respiro que nos de la jornada diaria y es que pasar un lapso de tiempo con un libro es un placer tal que como dijo alguien; “un día sin leer es un día perdido”. Hace poco que escuche a Helena López Casares –muy recomendable por cierto- que lo ideal es alternar dos; un ensayo y una novela, otros prefieren empezar un montón e ir alternando y los más -seguramente como yo- se aferran a uno de principio a fin y no cejan hasta que está finiquitado, muy raramente repite su lectura una segunda vez, como tampoco lo abandona hasta que ha leído hasta la última hoja. El caso es leer, que bendito placer y bálsamo para casi todos los problemas de nuestra sociedad; la ignorancia es muy voluble, es atrevida, conduce a extremismos, intransigencias… el nicho de tantas injusticias y aberraciones. Las cuales, por cierto, siempre comenzaron con la quema o prohibición de estos ejemplares como mejor coartada para nuestro razonamiento.

Por lo tanto, la lectura continuada y constante de casi cualquier tipo de libro aporta inmejorables beneficios entre los que destacaría; contribuye a tener una cultura con la que afrontar la vida desde un prisma más amplio, sin duda te vuelve más respetuoso y humilde, te aleja de los chismes y… hasta nos procura de una sensibilidad casi romántica.

Rendir culto a la imagen es muy importante, aquí lo defendemos a ultranza, pero lo primero es cultivar el “alma” y una de las mejores maneras que se me ocurren es con este ejercicio, el de la lectura. Así como se supone que cuidamos la alimentación y el ejercicio físico diario, deberíamos hacer lo mismo con la elección de nuestra lectura como actividad prioritaria. Si acaso podemos considerarla incluso principal ya que no podemos obviar que la aparición de la escritura, para su posterior lectura, fue el hito que separa la prehistoria de la historia. Y que hasta los romanos de antes de Cristo consideraban un día sin lectura como un día no vivido.

No tardaremos en sacar el nuestro... son los primeros trazos

Aportará además los siguientes beneficios inmediatos y constatables;

  • Favorece la concentración.
  • Es el mejor ejercicio para nuestro cerebro.
  • Fomenta la creatividad y la imaginación.
  • Mejora la empatía, la oratoria y el liderazgo a través del conocimiento.

No me gustaría obviar y comentar, a vuelapluma, que aunque al ávido lector se le ha asociado culturalmente al individuo con limitaciones para las relaciones sociales y muy tímido, nada más lejos de la realidad, ya que esta noble actividad hace tener más seguridad en uno mismo, dota de una mayor cultura, propicia un mayor respeto y permite singular empatía… además la lectura tan cierto como que reduce el nivel de estrés -comprobar su efecto somnoliento- favorece las relaciones personales ya que genera múltiples temas de conversación, favorece la comprensión de las distintas personalidades por asimilación con los personajes literarios y aumenta el sentimiento de pertenecía al grupo, que como ya sabemos supone la supervivencia desde que el hombre es un homínido.

Os presentamos esta docena de otros títulos con que completar las anteriores tres entregas a modo de resumen de otros libros de los que he entrado en conocimiento relativos al tema de la moda masculina con los que en caso de localizar y dominar el idioma sajón, ya que no están disponibles en la lengua materna de Cervantes, nos pueden favorecer todas las ventajas que hemos descrito además de aportar no pocas enseñanzas e ideas para este apasionante tema que nos une en torno a este vuestro blog. Permitirme también comentar que para los que como yo no tengan un alto nivel de inglés, los expertos aconsejan que se provoque la lectura continuada, sin paradas constantes a revisar el diccionario de traductor, con lo que se mejorará la comprensión global y mejora en el conocimiento de otro idioma.

Esperando contar con vuestras impresiones nos despedimos hasta una nueva ocasión. Recibir nuestro más cordial saludo,

(Muy agradecido por el dibujo a Alex Dobao)