La corbata, el sublime símbolo textíl que presenta al caballero

... sólo queda elegir color de Drake's London

Creemos que todos coincidimos al afirmar que “la corbata es el hombre que la presenta” o podemos darle la vuelta y declarar que habla del caballero que la porta. Su pequeño tamaño 85 – 95 mm,  en su zona más ancha de la pala, guarda una relación inversamente proporcional a su importancia ya que en el mismo se concentra gran parte del buen gusto del caballero.

Es absolutamente impresionante y casi infinita la cantidad y variedad de estampados, dibujos y colores que estas “neck tie” en inglés pueden lucir; desde las clásicas y acertadas lisas, hasta los más variopintos y atractivos estampados como; el Pasley, pasando por las de rayas, variopintos motivos (lunares, dibujos, etc..), los cuadros Madrás indio, el tartán escocés o el formal, tradicional y precioso Macclesfield. A muchos les dedicaremos un artículo específico.

Proveniente del trozo de tela, que los soldados croatas usaban cuando batallaban bajo las órdenes del rey francés Luis XIII para combatir el frío, ha llegado a nuestros días como un elemento meramente decorativo, pero que marca, hitos en el vestir masculino.

Al guardarla, la mejor manera de preservarla es sin el lazo, horizontalmente doblada o enrollada. También en un corbatero (de percha) o estuche específico.

La ayuda perfecta

Su tejido predominante, indicado y estelar es la seda en sus distintas calidades o combinaciones otros materiales, aunque también las podemos encontrar de algodón, “seesucker” o lana.

Las principales maneras de anudarla son:

• El nudo simple.

• El doble.

• El Windsor doble y el W. sencillo u Old Bertie, (hemos entrado en conocimiento que Marc Gouyot lo considera como el único que merece la pena anudar), pequeño y humor.

Determinará la correcta elección del mismo; la combinación con la forma cuello de la camisa: así uno grueso casará correctamente con una camisa de picos abiertos y a la inversa, la ocasión y -en no pocas veces- la fisionomía del caballero.

La corbata, que se encuentra el la cúspide de la pirámide de la calidad, es la de siete pliegues; la cual carece de entretela. Son totalmente realizadas a mano y cuentan con un corte a 45º en su base además de estar confeccionadas de una sola pieza de tela sin costuras.

Al realizar el nudo de corbata, las primeras ocasiones podemos sentir cierta inseguridad, vergüenza o torpeza; pero como el andar en bici, conducir el coche, hacer una tortilla de patata … y tantas otras “triviales” acciones; al principio parece una ingeniería aeronáutica y en breve se convierte en una operación “natural”.

Recomendamos encarecidamente un pequeño esfuerzo inicial que se verá sorprendentemente recompensado por una clara mejora en nuestra imagen. Como todo en la vida también la realización de este lazo se domina con la práctica. Por favor, evitad que la dejadez, desidia… o el no realizar el nudo impida el lucimiento de este elemento indispensable, ya que compensa ampliamente y enseguida será tan simple como el atar los cordones de nuestros zapatos.

Michael Drake nos revela que lo ideal es la medida personalizada de la corbata; para que ambas puntas estén a la misma altura y rozando el botón del pantalón una vez realizado el nudo… y si esto no es posible; atención a la sorpresa, ¡que la parte más estrecha sobresalga por abajo de la más ancha al estilo del dandy eterno Gianni Agnelli!


Nuestras recomendaciones:

• Utilizar modelos que no llamen especialmente la atención.

• Las de lana sólo para el invierno y las ocasiones más casual.

• Ajustar su ancho al de nuestro físico para no “acentuar” los rasgos.

• No utilizar cuellos con botones en los picos.

• El botón del cuello siempre abrochado.

• El nudo ajustado para disfrutar de utilizarlas con naturalidad y asiduidad “sin complejos”.

Y ahora, como siempre y para que esté completo nuestro artículo, sólo queda que nos aportes tu punto de vista o nos remitas tu foto. ¿A qué esperas?

  • Abdiel

    me gusto gran publicacion

    • Amoreno

      Muchas gracias por tu generoso comentario, estimado Abdiel.-

  • Gonzalo Olguín Estrada

    Como siempre, acertado e ilustrativo el artículo, en todo momento es bienvenida una sugerencia impresa que oriente a quien se inicia en el arte del buen vestir, y más, sin es una de gran calidad y tan clara como ésta. Felicidades amigo David.

    • Amoreno

      Muchas gracias por el ánimo infundido caballero Gonzalo, solo ofrecemos nuestra impresión y trabajo, y nos sentimos sobradamente recompensados por vuestro seguimiento. Un cordial saludo, amigo.-

  • Brais T

    Yo creo que he desoído uno de vuestros consejos, y es que uno de mis looks favoritos es con traje, una camisa blanca con raya fina azul con cuello americano abotonado con corbata azul con un nudo estrecho… Y la verdad, me parece que queda muy bien; siempre refiriendome a un entorno laboral… ¿Que decís? Por cierto, he descubierto hoy el blog y ya lo tengo en favoritos! Felicidades!

    • Amoreno

      Muy buenas tardes estimado caballero Brais, muchas gracias por tus palabras. Pues la verdad es que entiendo que tienes un gusto muy refinado y en modo alguno desentona con nuestros comentarios, todo lo contrario los cumple a rajatabla. Además hemos comentado que las reglas están para conocerlas, cumplirlas … y luego saltárselas con estilo como los más grandes Brummel, (Grant), sobre todo Agnelli,… y así quizás transformarse de mortal en eterno ;-). Muchas gracias caballero y es un honor contar contigo en esta tú página. Saludos cordiales, (el tema de los botones en los picos del cuello es realmente MI manía personal ;-))

      • Brais T

        Pues entonces, seguiré apostando mi eternidad al cuello americano abotonado con corbata 😉 Un saludo y gracias!