La biblioteca de Arturo Pérez-Reverte

“Un caballero auténtico es aquel a quien, siéndolo, no le importa serlo o no”; Arturo Pérez-Reverte.

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      Escribo ARTURO PÉREZ-REVERTE con letras mayúsculas. Todas. Como la T del sillón que ocupa en la Real Academia de la Lengua desde 2003. Sé que no debo opinar sobre literatura, Dios me libre. Sin embargo escribiré sobre lo que he disfrutado leyendo sus novelas y artículos, soñando con su biblioteca y recordando su elegante detalle conmigo.

      Pérez-Reverte representa para mí lo que para él confiesa que significó Joseph Conrad. El cuál, por cierto, no me caló con su obra El corazón de las tinieblas. De manera que, yo no cambio un libro del escritor español por una docena del polaco.

      La primera novela que leí del de Cartagena fue La piel del tambor (1995) y Vísperas (su protagonista) si que me enganchó. Incluso tomé ese seudónimo para mis primeros artículos en el diario CLIP que editaba la Diócesis de León. Fueron personajes como el sacerdote de esa novela los que captaron mi atención y me llevaron a leer más. Y a proseguir con los libros de Reverte.

      El capitán Alatriste (1996) significó un antes y un después para mí. Me volqué en la lectura. Y consiguió que volviese a leer como se lee cuando se es joven. Porque lo mío fue una vocación tardía. Antes la mayor parte de mi tiempo libre era para el deporte. Sí hoy devoro todo cuanto cae en mis manos -quisiera disponer de más tiempo para leer, pero eso esta es otra cuestión-, es por culpa de Arturo Pérez-Reverte.

      Confieso que no pude con La Tabla de Flandes (1990), pero que lloré de la risa las repetidas veces que leí La sombra del águila (1993), tardé en leer Territorio Comanche (1994) y El asedio (2010) me parece una obra épica. Acabo de leer en el tiempo que se reza un avemaría su último libro de La Guerra Civil contada a los jóvenes (2015). Me quedan aún por leer un par de novelas suyas, pero tendrán que esperar porque no repito seguido dos libros del mismo autor. Y hay cola, lo aseguro.

      Con pocos autores me entretuve y aprendí tanto que con el caballero cartaginés. Quizá, también con Santiago Posteguillo, pero le tengo menos confianza. Compartiremos que la relación lector/escritor, como las buenas amistades, requieren de mucho tiempo de correrías.

      Diego Alatriste es el fiel reflejo de los hombres que saben perder. Perderlo todo salvo su honor, y vender caro su pellejo. Pero jugándoselo en cada lance. Quedará como ejemplo de la mayor gloria y vergüenza de nuestro país. España.

      Reverte es sobre todo un escritor valiente, lo demuestra en cada artículo semanal de opinión que tiene Patente de Corso.

      Su condición de reportero de guerras le llevó a ver lo peor de la condición humana, pero también aquello que nos encumbra como especie. De su pluma aprendí que si quieres escribir bien, tienes que arrimarte. Vivirlo de cerca. Por eso escribe obras maestras como su última novela: Hombres buenos (2016), donde nos revela como documenta cada detalle con sus viajes a los escenarios.

      Arturo es, además, uno de los nuestros. De los que cuida su imagen. Si alardes, pero con educación. Siempre en su sitio: discreto y sencillo. Correcto, con mesura. Repasando sus fotos en Google Imágenes podemos comprobar que en ninguna destaca pero tampoco desentona. Luego elegante.

      Magistrales son algunos de sus artículos sobre el tema que nos ocupa. Como éste.

      Por todo esto, que el autor del que más libros pueblan mi biblioteca personal -de largo- me escriba diciendo que el único que yo he escrito está en la suya, me hace sentirme feliz, orgulloso y … pensar en que todo esfuerzo mereció la pena.

      “No será el escritor más honesto ni el más piadoso, pero es un escritor valiente”, y para mi: uno de los GRANDES.

      Muchas gracias y buena suerte,

David García Bragado
Foto portada (Gtres)

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  • Héctor

    Buena tardes, David.
    A mí también me encantan las novelas de Arturo.
    El artículo al que te refieres lo leí hace tiempo y me reí mucho, sobretodo con el final del gorro.
    Un cordial saludo.

    • vestirseporlospies

      Muy buenos días, estimado Héctor y gracias por tu comentario.
      La utilización del sombrero en la capital del Reino tiene un antes y después de ese articulazo de D. Arturo 🙂
      Saludos cordiales también para ti,

  • Leo

    Sorpresa muy agradable la de este artículo, estimado David. Sin duda uno de los mejores escritores de ahora y de siempre. Lo dice alguien que trabaja de bibliotecario y que lee mucho y entiende un poquito (solo lo justo). Personaje recio y con cimientos muy firmes, que a veces nos sorprende con alguna boutade, pero que se le perdona fácilmente. Don Arturo es para mí un ejemplo a seguir de los que es un hombre DE VERDAD.
    Si no la has leído, te recomiendo la última suya que he leído yo: “Hombres buenos”. Para aquellos que deseamos más Ilustración y menos “Sálvame” es un tónico revitalizante.
    Un abrazo muy fuerte y saluda de mi parte a “la niña puñales”.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias estimado Leo, la verdad es que tenía ganas de escribirlo pero nunca encontraba el momento… leer sin duda hoy es mi gran afición y mucho se lo debo a Pérez-Revete.
      Qué agradable saber que contamos con un bibliotecario, de ahí que me echará para atrás escribir sobre este tema en concreto…. 🙂
      Un abrazo y totalmente de acuerdo contigo… a sentarse y a leer… y la TV apagadiza 🙂
      PD. Cierto nos hace falta una segunda Ilustración 🙂

  • Leo

    Perdón, por el despiste. Releyendo el artículo veo que ya habías mencionado la novela de “Hombres Buenos”. Es lo que pasa cuando uno lee tus artículos como si estuviera muerto de sed.

    • vestirseporlospies

      Mi querido Leo, miles de gracias a ti… nada que perdonar… todo lo contrario, en deuda contigo por tu amabilidad.
      A tu disposición más saludos cordiales para ti y un fuerte abrazo,

  • Vicente Esteve Cano

    Estimado David,
    Como siempre, muy bien traída tu opinión. Pero, si me lo permites, he disfrutado todavía más con el artículo del Maestro Pérez-Reverte. Salvando las distancias -que, por supuesto, favorecen al Maestro- me he sentido retratado en su artículo. No suelo llevar traje al trabajo, pero sí chaqueta y corbata, y por supuesto, sombrero cuando procede usando las mismas pautas que indica Pérez-Reverte. Y estoy hasta el Nardo de escuchar los comentarios de los compañeros sobre tan “extraña” indumentaria para realizar mi trabajo -soy profesor de Universidad-. A nadie parece importar los que van con bermudas y sandalias, pero el raro soy yo.
    De verdad, magistral el artículo y magistral la idea de compartirlo.
    Un abrazo.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias estimado Vicente por compartir tu opinión con nosotros, la cual comparto evidentemente al 100%.
      Siendo todo cierto, creo que das de lleno en la diana cuando afirmas que los “raros” somos los que mostramos educación -y saber hacer- a través de nuestra imagen… vivir para ver.
      El maestro es el maestro… y me alegro de que a pesar de haber tardado año y medio en decidirme a escribir este artículo al final lo haya editado, y os resulte interesante.
      Otro fuerte abrazo para ti y feliz noche,

    • Héctor

      Buenos días, Vicente.
      Yo estoy en la misma situación, pero en mi caso a la gente le produce mucha más extrañeza que a un simple mecánico le gusten los trajes, sombreros, corbatas y hasta pajaritas, en fin de semana claro.
      Un cordial saludo.

      • vestirseporlospies

        Querido Héctor, buenos días y permíteme que te matice. Tú no eres un simple mecánico, eres un Señor Mecánico (con educación, saber estar, y con inquietud por aprender a tenor de tu proceder con nosotros).
        La época en la que un operario por el mero hecho de trabajar con las manos era considerado de “menor condición” que un abogado, médico o ingeniero (con estudios superiores) que realizaba su labor en una oficina o consulta creo que está ya felizmente obsoleta o anticuada…
        Si no que se lo digan a los sastres de prestigio, a los mecánicos de Ferrari o Mercedes o a los afamados chefs. Hoy tenemos que pensar como aquel cantero al que le preguntaban que qué hacía y respondía: “construir catedrales”, y no como su compañero picapedrero que -simplemente- admitía que martilleaba piedras.
        En lo que hagamos, que seamos la mejor versión de nosotros mismos, eso es lo que nos hace “Grandes”.
        Feliz día y saludos cordiales,

        • Héctor

          Muchas gracias, David.
          Que tengas un buen día tú también.

        • Carlos

          La mejor de las respuestas

          • vestirseporlospies

            Gracias Carlos y buenos días,

  • JAVIER

    Excelente articulo y fenomenal idea, estimado David, la de compartir su pasión por la lectura y aportar sus impresiones sobre este gran escritor.Pocas cosas mas placenteras hay en la vida que la sosegada lectura de un buen libro.
    Saludos afectuosos.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias estimado Javier por tu comentario.
      La verdad es que me lo pensé muy mucho el redactarlo porque la carta e idea la tenía desde las navidades del 2014.
      Me encanta que os guste, y te doy toda la razón. Leer es vivir distintas vidas en la única que nos toca vivir… con la ventaja que las demás las recreamos a nuestro gusto.
      Cordiales saludos para ti,

  • Anonimo

    No esta mal la combinación. El autentico caballero debe vestirse por los pies y cultivarse con un gran escritor. Enhorabuena, no siempre nos topamos con un grande que nos halaga nuestro trabajo. Un saludo

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias amigo Antonio, y saludos cordiales.
      El fin de semana nos está sirviendo además para disfrutar de buenos ratos de lectura… Con Don Winslow y su El poder del perro andamos ahora… recomendable aunque crudo.
      Un abrazo,

  • Eladio Ruiz

    Buenas tardes, David, precisamente hace un par de días pensaba en cuando tendría oportunidad de hacer un comentario en el sentido del artículo de D. Arturo. El otro día reflexionaba en mi propia empresa, 60% de ingenieros, y donde yo soy el que llama la atención, entre un mar de jeans y camisetas, por vestir con chaqueta y pañuelo. De cualquier forma, para mi siempre será lo más importante el respeto entre todos.
    Un saludo y felicitaciones para tu artículo, como siempre.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias por tu comentario y buenos días, estimado Eladio:
      Sabes que mi profesión durante 15 años fue la de ingeniero técnico y mi devoción, actual, por la imagen masculina clásica… aunque como bien escribes, sin duda antes lo que hacemos y sentimos que lo que vestimos.
      Saludos cordiales,

  • Hugo

    Enhorabuena por el articulo y por el blog. Me estreno en los comentarios aunque te leo siempre que puedo. Mi primera novela también fue La piel de tambor y desde entonces es uno de mis autores preferidos.
    Un saludo.

    • vestirseporlospies

      Muchas gracias estimado Hugo y muy agradecido por tu comentario…. el verdadero valor de esta página sois vosotros, a mi no me cabe ninguna duda.
      Que curiosa coincidencia… siempre hay alguien que nos motiva en las mejores aficiones.
      Saludos cordiales,